jueves, 23 de marzo de 2017

Lista B - Comité Central Exterior: Una Plena Región Exterior








Región Exterior Socialista - Lista B ¡Como un solo puño, por el Socialismo a combatir!

viernes, 17 de marzo de 2017

Gonzalo Durán, el candidato que quiere al PS de vuelta en la izquierda: “El eje histórico siempre fue con el PC”


El alcalde de Independencia y candidato a presidir el PS conversó con El Desconcierto sobre sus posibilidades de cara a la elección del próximo 26 de marzo, además de criticar duramente lo que ha sido su partido en el último tiempo. “Mientras millones marchan contra las AFP, algunos connotados socialistas están preocupados de integrar sus directorios”, dice.Por Francisco Parra@frparrag

FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

El alcalde de Independencia se llena de orgullo cuando habla de su comuna y del gobierno municipal que dirige desde hace cinco años. “Somos de las pocas comunas de Chile con estándares de derechos laborales para profesores, tenemos 100% de matricula municipal. Lo que hacemos en el espacio local es probar que es posible hacer política de esa manera“, dice.


Después de derrotar al conocido y cuestionado Antonio Garrido –más conocido por su episodio de “El Cuco” con una periodista en televisión– a Durán le ha ido bien en Independencia. Tras un claro triunfo en 2012, se impuso aún con más holgura en los últimos comicios municipales, con más del 60 por ciento. Además, la Nueva Mayoría obtuvo mayoría en el Concejo Municipal, con cuatro representantes del Partido Socialista.


Ese mismo partido es el que busca dirigir el edil. Será el próximo 26 de marzo cuando se realice la definición de la nueva directiva del PS, en las que compiten las listas de Durán y la del ex ministro Álvaro Elizalde. El alcalde de Independencia cuenta con el apoyo de Fernando Atria, el pre candidato que competiría en las primarias del partido contra José Miguel Insulza, aunque -como detalla Durán-, muchos dentro quieran evitar las primarias para apoyar a Ricardo Lagos.


Sobre la reconstrucción de un nuevo Partido Socialista, que se reivindique de izquierda y antineoliberal, el edil conversó con El Desconcierto, ad portas de la definición partidaria y presidencial de la colectividad.


– Ha dicho que hay sectores en el PS que quieren impedir las primarias. ¿Quiénes son?

– Hay una acuerdo del Congreso General del partido de que el candidato presidencial se resuelva en primaria socialista abierta a la ciudadanía. Pese a ello, en un Comité Central hubieron sectores, específicamente Camilo Escalona y sectores que apoyan a Ricardo Lagos, que intentaron que él fuera nominado en ese pleno. Nosotros promovimos cumplir el mandato de definir en primaria y eso se ratificó. Después, en un segundo pleno del Comité Central, volvieron a intentar discutir esto y se volvió a ratificar la opción de primarias y se mandató a la comisión política de hacer un reglamento de la primaria, con fecha el 23 de abril. Hasta ahora no han hecho el reglamento y ademas convocaron a un pleno para el 1 de abril, lo que hace suponer un nuevo intento de rediscutir la realización de la primaria. Y como sería después de la elección interna, los poderes fácticos quieren, sin pagar costos, vulnerar la voluntad militante.


– Ricardo Lagos fue abucheado en uno de esos plenos…

– Yo no quiero centrar esto en Lagos. Sin perjuicio de que él representa a otro ciclo político que ya pasó, el fondo es que cualquiera que quiera ser nominado por el Partido Socialista debiera concurrir a un proceso democrático y ciudadano. El que no esté disponible para eso, es una lástima. La ciudadanía no nos perdonaría si seguimos seguir resolviendo entre cuatro paredes.


– Su lista “Otro PS es posible” plantean una reivindicación de la historia del partido, la de Salvador Allende, la de Carlos Lorca. Pero reivindicar a Allende hoy es fácil, es cosa de decirlo. Dudo que alguien en el PS no lo haga. Otra cosa sí reivindicar el gobierno de Lagos. ¿Usted lo hace?

– No creo que sea tan obvio reivindicar en sentido profundo a Allende y Lorca, el contenido que representan. En Independencia creamos nuestra Farmacia Popular Dr. Carlos Lorca Tobar, la escuela de salud pública Salvador Allende. No es solo una cuestión simbólica, es un hacerse cargo de un acervo cultural, político, ideológico. En clave de hoy, significa como mínimo que el PS sea un partido decidido en la lucha contra el modelo neoliberal.


– Pero nadie en el PS se plantearía como crítico a Allende, más allá de lo que realmente piensen…

– Pero ser allendista hoy es ser antineoliberal como mínimo. Algunos podrían no criticarlo, pero en la práctica se han acomodado con el modelo neoliberal y han sido parte del problema que tiene el PS. Su identidad se ha desdibujado, no aparece como un partido anclado en la izquierda y eso es parte de las definiciones de porque decimos otro PS es posible.


– ¿Y cuál es esa identidad socialista?

– Ser un partido vinculado a movimientos sociales, que defienda los derechos de los trabajadores, un PS que sea capaz de dialogar y articularse con el conjunto de las expresiones de izquierda, más allá de que estemos en distintas coaliciones, que impulse lo que Almeyda llamaba ‘el bloque por los cambios’. Que tenga una lógica transformadora y no de administración del modelo. Esa identidad se ha perdido. Es curioso que mientras hoy millones marchan contra las AFP, algunos connotados socialistas están preocupados de integrar los directorios de las AFP. Eso hay que terminar y que los socialistas reestablezcamos el rol histórico que siempre tuvimos. Es imposible imaginar la historia del movimiento popular, sin tener en su seno al Partido Socialista.


– ¿Cambiar el eje histórico DC-PS?

– En verdad el eje histórico del PS siempre fue con el Partido Comunista. El punto no es si estamos con la DC o sin la DC. Es que seamos capaces de articular un conjunto de contenidos programáticos, transformadores, que profundicen el esfuerzo de transformación de la presidenta Bachelet y le den un contenido claramente antineoliberal, que cambiemos la Constitución vía AC y que, a partir de esos contenidos, definamos el conjunto de sectores que están por esos cambios. Si la Democracia Cristiana aspira a ese proceso de cambio, bienvenido sea. No se trata de cambiar a la DC por el PC, sino de poner en el centro los contenidos políticos, progrmáticos que nos unes y que tengan sello transformador.


– Esos contenidos apuntan a mirar al PC, incluso al Frente Amplio…

– Si definimos esos contenidos transformadores y antineoliberales, tenemos que buscar converger con todos los actores que estén tras esos contenidos. Si eso significa, como yo lo creo, que ha de haber un proceso de coincidencia programática con el Frente Amplio, tenemos que ser capaces de converger con ellos. Antes o después, finalmente vamos a converger.





– Vuelvo a la pregunta de antes. ¿Reivindica el gobierno de Ricardo Lagos?

– El gobierno de Lagos tuvo luces y sombras. Luces en transformaciones de infraestructura, proyectos emblemáticos en materia valórica, un esfuerzo de modificación de la Constitución, pero hoy estamos en otro ciclo político. No tiene sentido decir cuánto del gobierno de Lagos podríamos haber hecho distinto, lo que tiene relevancia es que todo lo que hemos hecho hasta ahora es insuficiente para la sociedad chilena y enfrentar la brutal desigualdad del neoliberalismo. Tenemos que generar liderazgos con esa perspectiva de futuro y Ricardo Lagos no responde a esa perspectiva.


– Mencionó antes a la presidenta Bachelet. ¿A ella y su gobierno si las reivindica?

– El segundo gobierno de la presidenta, independiente de los problemas de gestión, de las dificultades estructurales, ha hecho un esfuerzo por generar transformaciones con un nivel de profundidad mayor. Especialmente la reforma en educación porque no solo incorpora la idea de incrementar los derechos sociales, sino que busca sacar la educación como una mercancía y ponerla en esfera de derechos y que sea responsabilidad del Estado. Eso es el esfuerzo que hay que abocarse. Lo mismo en salud, previsión, el conjunto de derechos sociales. Y claro, me siento muy cercano al espíritu transformador del gobierno de la presidenta Bachelet. No obstante, a ese proceso le faltó masa crítica, le faltó al PS acompañar a los movimientos sociales que impulsaran y empujaran estas transformaciones, hay que hacer correciones en gestión y hubo al interior de la Nueva Mayoría una tensión entre quienes querían las reformas y los que quisieron frenarlas. Esa tensión tiene que ser resuelta ante un eventual nuevo gobierno.


– El candidato del bacheletismo sería su opositor, Álvaro Elizalde, cercano a la presidenta…

– Álvaro fue ministro. Pero creo que lo que define quien es más bacheletista, por así decirlo, es quien está dispuesto a poner al partido en lógica de profundización de las reformas iniciales del gobierno. Y nuestra lista es más alineada con ese esfuerzo. La otra es más vinculada a la élite, al establishment, me atrevería a decir que hay sectores ahí que se acomodaron con el modelo neoliberal y honestamente llegó el momento que dirigamos el PS los que no nos hemos acomodado al modelo.


– ¿Cómo explica entonces que Osvaldo Andrade sea parte de su lista?

– Cuando nosotros iniciamos el acuerdo con Izquierda Socialista, nos propusimos generar un proceso de deliberación en torno a contenidos programáticos que he señalado y nos hemos acercado, con convergencias, que más que Osvaldo Andrade, es un espacio político donde está Maya Fernández, que ha declarado su apoyo a Fernando Atria y se la ha jugado por la Asamblea Constituyente y por tanto fuimos generando convergencias programáticas. Efectivamente, en algún momento, Osvaldo Andrade estuvo por ir en la otra lista, pero fue vetado, entiendo por Camilo Escalona. A nosotros nos parece que hay que poner por delante los contenidos políticos, más que el veto a una u otra persona en particular.

– Ahora, Fernando Atria no es el candidato de Osvaldo Andrade…

– Eso habrá que preguntárselo a Osvaldo Andrade, no sé cuál es su candidato. Sí sé que mayoritariamente en Convergencia, el espacio donde participa Osvaldo, así como la Maya, Manuel Monsalve y otros, ha habido un acercamiento muy importante con Fernando, un apoyo y compromiso con contenidos políticos. Esto se trata de despersonalizar y convertirlo en una apuesta de ideas.


– Pregunto por Andrade porque ese PS que tanto critican es el de los lotes, de las facciones lideradas por caudillismos, donde importa más la lealtad personal que la definición política. Esa misma inclusión de un personaje como Andrade -que no es cualquiera dentro del PS-, después del veto de la otra lista, hace parecer que ustedes se mueven en esa misma lógica.

– El problema es la crisis de la política, expresada hoy en el Partido Socialista, en el sentido de que curiosamente, hay un proceso de despolitización. El PS es un partido despolitizado, dedicado a administrar y auto administrarse, administrar cuotas de interés, de poder, no un partido cuyo propósitos ea vincularse a movimientos sociales y transformar la realidad. Esta lógica de las tendencias responde a la lógica de la despolitización, la gente se articula en torno a intereses, cuotas de poder, pegas, liderazgos personales. Esa es una lógica que hay que terminar. Y más que excluir a uno u otro, el desafío es repolitzar el partido y por eso nuestro esfuerzo por impulsar contenidos programáticos. El PS tiene que hacerse cargo de tres desafíos: ser un partido claramente antineoliberal, vinculado a los movimientos sociales y que resuelva democráticamente sus liderazgos locales, regionales y candidatos presidenciales. Con estos tres requisitos vamos a ir superando esta lógica despolitizada, desideologizada del PS.

– ¿Qué factibilidad real tienen, tanto su opción como la de Atria en las presidenciales? Considerando que ese PS del que habla es muy distinto al de hoy. Es el que, como usted dice, el que no quieren primarias, de los Lagos, de los Escalona.

– Pero pareciera ser discutimos qué actores apoyan a uno u otro dentro de la élite, entre las dirigencias. Yo he recorrido todo el país y es impresionante ver el nivel de desencanto de muchos socialistas históricos con la falta de identidad del PS y creo que hay un sentimiento mayoritario de que el partido socialista tiene que estar situado en la izquierda. Tenemos mucha coincidencia con la base militante, a veces capturada por estas lógicas de poder y cultura clientelista. El desafío es sintonizar con ellos y producir transformaciones al interior del PS que lo resituen en el rol que le corresponde.


http://www.eldesconcierto.cl/2017/03/17/gonzalo-duran-el-candidato-que-quiere-al-ps-de-vuelta-en-la-izquierda-el-eje-historico-siempre-fue-con-el-pc/

jueves, 9 de marzo de 2017

#8deMarzo - Mensaje de Isabel Allende en el Día Internacional de la Mujer

SERVEL Comunicado sobre declaración de candidaturas presidenciales

 Publicado en: Noticias |


El Consejo Directivo del Servicio Electoral de Chile, en su sesión del 8 de marzo de 2017 ha acordado ratificar en todos sus términos el Comunicado de fecha 1 de marzo anterior, como también explicitar la aplicación de las normas legales para la declaración de candidaturas presidenciales tanto en primarias como en elecciones definitivas.
Para las Elecciones Definitivas del 19 de Noviembre de 2017 cuyas declaraciones de candidaturas  deben presentarse hasta el 21 de agosto de 2017:

1.-          Los candidatos independientes.
Deben presentar patrocinios ante notario de electores con derecho a sufragio no afiliados a Partidos Políticos en un número no inferior al 0,5% de los que sufragaron en  la elección anterior de Diputados. Esto es 33.493 electores. (Artículo 13 Ley 18.700).
No podrán haber estado afiliados a un partido político dentro de los nueve meses anteriores al vencimiento del plazo para presentar las declaraciones de candidaturas. (Inciso final Artículo 4 Ley 18.700).
No pueden ser declarados por los Partidos Políticos. (Artículos 3 y 4 Ley 18.700).

2.-          Los candidatos afiliados a Partidos Políticos.
No hay requisito especial de afiliados cuando son declarados por Partidos Políticos constituidos en todas las regiones del país. (Letra a) Artículo 14 Ley 18.700)
Pueden ser declarados por partidos que no estén constituidos en todas las regiones del país,  acreditando una cantidad total de afiliados, en las regiones en que se encuentran legalmente constituidos, no inferior al 0,5% de los que sufragaron en  la elección anterior de Diputados. Esto es 33.493 electores. (Letra b) Artículo 14 ley 18.700).
El candidato de un partido político debe estar afiliado al partido con a lo menos dos meses de anticipación al vencimiento del plazo para presentar las declaraciones de candidaturas y no haber sido afiliado de otro partido político dentro de los nueve meses anteriores a dicho plazo. (Artículo 4 Ley 18.700).

Para las Elecciones Primarias del 2 de Julio de 2017 cuyas declaraciones de candidaturas deben presentarse hasta el 3 de mayo de 2017:

3.-          Los candidatos independientes.
Podrán participar en las elecciones primarias ya sea nominados por un partido político o como integrantes de un pacto electoral. (Artículo 15 Ley 20.640).
No podrán participar en las elecciones primarias candidaturas independientes que no sean nominadas por partidos políticos o que no integren pactos electorales. (Inciso final Artículo 15 Ley 20.640).
Sus candidaturas deberán ser declaradas por el partido que los nominó o por los partidos que integran un pacto electoral. (Artículos 11 y  12 Ley 20.640).
Si se trata de un partido individual que declara candidatos independientes deberá cumplir con las exigencias del artículo 14 de la ley 18.700. Lo cual significa que el partido que no esté constituido en todas las regiones del país,  debe acreditar una cantidad total de afiliados en las regiones en que se encuentra legalmente constituido, no inferior al 0,5% de los que sufragaron en  la elección anterior de Diputados. Esto es 33.493 electores. (Artículo 6 y 12 de la ley 20.640).
Si se trata de un pacto electoral que declara candidatos independientes, al menos uno de los partidos que conforman el pacto deberá cumplir con las exigencias del artículo 14 de la ley 18.700 en los términos señalados en párrafo anterior.
Los candidatos independientes nominados para participar en las elecciones primarias por los partidos políticos o que integren pactos electorales no requerirán de los patrocinios de electores señalados en el artículo 13 de la ley N°18.700. (Artículo 18 Ley 20.640).
No podrán haber estado afiliados a un partido político dentro de los nueve meses anteriores al vencimiento del plazo para presentar las declaraciones de candidaturas de la elección definitiva, que es el  21 de agosto del 2017. (Inciso final Artículo 4 Ley 18.700 y artículo 19 Ley 20.640).

4.-          Los candidatos afiliados a Partidos Políticos.
Deben ser nominados por el Partido Político en el cual se encuentran afiliados. (Artículo 15 Ley 20.640).
En las declaraciones de candidaturas del partido o del pacto electoral, el partido al que este afiliado el candidato debe cumplir con las exigencias del artículo 14 de la ley 18.700. Lo cual significa que los partidos que no estén constituidos en todas las regiones del país,  deben acreditar una cantidad total de afiliados en las regiones en que se encuentran legalmente constituidos no inferior al 0,5% de los que sufragaron en la elección anterior de Diputados. Esto es 33.493 electores. (Artículo 6 y 12 de la ley 20.640).
El candidato de un partido político debe estar afiliado al partido y no haber sido afiliado de otro partido político dentro de los nueve meses anteriores al vencimiento del plazo para presentar las declaraciones de candidaturas de la elección definitiva, que es el 21 de agosto del 2017. (Artículo 4 Ley 18.700 y 19 Ley 20.640).

5.-          Otras Normas de elecciones Primarias Presidenciales.
Es requisito para participar en las elecciones primarias presidenciales que el partido político o pacto electoral declare a lo menos dos candidatos. (Artículo 11 Ley 20.640).
Los candidatos que ganen las elecciones primarias presidenciales y que sean declarados nominados por el Tribunal Calificador de Elecciones, serán considerados por el Servicio Electoral como candidaturas aceptadas para todos los efectos legales y no procederá respecto de ellos una nueva declaración de candidatura para la elección definitiva. (Artículo 35 Ley 20.640).
Los demás candidatos que hubieran participado en dicha elección primaria y que no hubieren resultado nominados, no podrán presentarse como candidatos en la elección definitiva por el mismo cargo y, ni el partido político o pacto electoral podrá declarar otros candidatos. Salvo el caso de fallecimiento o renuncia del nominado. (Artículo 36 Ley 20.640).

6.-          El Servicio Electoral viene aplicando en formas sistemática  las normas precedentes desde el año 1989, así como con ocasión de las elecciones primarias presidenciales del año 2013.

Consejo Directivo

martes, 10 de enero de 2017

Convocatoria Ampliado Elecciones 2017

Compañeros/as: 

El jueves 12 de 19 a 21 hr en UGT Av. América 25, sala B1, se realizará  un ampliado relacionado con las elecciones internas del PSCh. La fecha de esta reunión es la única posible por los plazos del refichaje, que en esta ocasión permitiría la participación en las  primarias. 

Tabla
1)Elecciones Tricel
2)Refichaje, 
3) Inscripciónes registro electoral 
4)Requisitos
 
En esta ocasión tenemos por delante el ejrcicio de un derecho lago tiempo negado y que se a conseguido tras un largo período de lucha y esfuerzos de los/as ciudadanos/as residentes en el exterior.

Un fraternal saludo
 
Comunal Laurita Allende - España
http://comunallauritaallendeesp.blogspot.com/

lunes, 9 de enero de 2017

AFILIACIÓN Y REFICHAJE DE LOS(AS) MILITANTES DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE EN EL EXTERIOR


ENCUENTRO PROGRAMÁTICO PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE - Isabel Allende Bussi


Santiago, 7 enero de 2017

Senadora Isabel Allende Bussi
Presidenta del Partido Socialista de Chile

Compañeras y compañeros,
Quiero saludar y valorar el trabajo que hoy iniciamos en conjunto con el Instituto Igualdad. Nada es más central en la acción política que la definición de las ideas que nos movilizarán en la fase que inicia el país, por lo que este esfuerzo se vuelve primordial para enfrentar este período.

Nos encontramos en el camino de adoptar definiciones políticas y electorales sumamente importantes para nuestro futuro como partido y como coalición. Si lo hacemos bien lograremos sintonizar con las mayorías y convertir estos cuatro años de Gobierno en un proceso para transformar Chile en un país de desarrollo inclusivo. Si no, ponemos en serio riesgo el sueño de una sociedad justa, llenando a Chile de quiebres y desencuentros, y retrocediendo en nuestro proceso transformador.

Para los socialistas el objetivo es claro: proyectar el proceso de cambios estructurales que iniciamos hace tres años con la Presidenta Michelle Bachelet. Y también son claras las herramientas para hacerlo: unidad de la centroizquierda en torno a una candidatura única, una lista parlamentaria y un programa común.
Hoy vivimos tiempos complejos para las ideas y los valores progresistas.

Ciertamente, no es un fenómeno privativo de Chile. Contrariando las encuestas y las expectativas, durante el último tiempo vimos cómo los británicos prefirieron abandonar Europa; cómo en Colombia la conquista de la paz sufrió un freno impensable en un plebiscito; y cómo trabajadores desesperanzados permitieron que un personaje como Donald Trump se convirtiera en Presidente de los Estados Unidos.

Europa y América Latina sufren hoy un fuerte retroceso de las posiciones progresistas, donde enfrentan los cuestionamientos de una derecha fortalecida y de populismos de diversos signos, que buscan superar o incluso sustituir a las orgánicas políticas actuales.

El deterioro de la fuerza convocante de nuestro proyecto a nivel global resulta de un malestar extendido por todos los países, tanto por las limitaciones de la democracia representativa, como por la incapacidad de nuestras organizaciones políticas de encarnar dicho proyecto.

Nuestra democracia, evidentemente, también enfrenta tensiones, cuyas raíces se encuentran en el proceso social y político vivido durante los últimos 25 años.

Chile se ha ido transformando profundamente durante este cuarto de siglo. Hemos avanzando en términos de derechos ciudadanos, en lo político, social y económico. Hoy, los chilenos vivimos mejor que en el pasado y hemos construido bases de desarrollo para seguir avanzado hacia un mejor futuro.

Hoy tenemos una nueva clase media más educada y más empoderada, que no solo quiere acceder a los beneficios del desarrollo, sino que quiere incidir en los asuntos públicos que le afectan. Parte importante de esta clase media ha abandonado la pobreza durante estos años, pero teme volver a caer en ella, lo que nos habla de un nuevo tipo de vulnerabilidad.

Hasta ahora, hemos seguido una estrategia de desarrollo basada en la exportación de materias primas, que muestra sus limitaciones para constituirse en una verdadera plataforma de desarrollo para el largo plazo, diversificada en su matriz productiva y ambientalmente sustentable.

Asimismo, una persistente desigualdad sigue dividiendo a nuestra sociedad, donde la brecha entre los que más tienen en términos de recursos y de poder, y el resto de la sociedad, sigue siendo una muralla que nos impide avanzar hacia una sociedad más cohesionada.

Si bien la desigualdad de ingresos es estructuralmente más reconocible, no son menos relevantes las que se mantienen entre mujeres y hombres, con nuestros pueblos indígenas y también en términos etarios, especialmente respecto de sectores de niños vulnerados en sus derechos y adultos mayores, que no ven acompañada una vida más extensa con políticas que los protejan.
Tampoco lo es la desigualdad territorial, porque aún sigue siendo demasiado gravitante vivir en la capital o fuera de ella.

Por otro lado, hemos ido democratizando con mucho esfuerzo un sistema político que permite una gobernabilidad básica, pero que presenta problemas de representatividad con altos niveles de abstención, poca renovación en los liderazgos y con serias dificultades para poder procesar cambios estructurales, como lo hemos podido palpar crudamente en episodios como la gratuidad educativa.

Nuestra democracia está siendo cuestionada en cada elección, donde crece la abstención, especialmente entre los jóvenes. Cualquier propuesta de futuro tiene que hacerse cargo, con mucha fuerza, de movilizar a quienes serán, precisamente, protagonistas de ese futuro.

Vivimos una política en crisis. Los partidos acumulamos evaluaciones negativas, al igual que otras instituciones y el mundo empresarial. Las malas prácticas, la colusión y la percepción de ser parte de una élite de privilegiados nos está pasando la cuenta.

Nosotros mismos no estamos ajenos a los factores del descrédito: compartimos los graves problemas que enfrenta la política y los partidos por los episodios de violación a la ética de los últimos meses. Debemos desterrar de una buena vez el vínculo nefasto entre política y dinero; debemos recuperar la función pública como servicio a los ciudadanos y no como una fuente de privilegios

No es posible debatir un programa de gobierno si no es en el marco de una discusión seria y profunda sobre las causas que hoy tiene la deslegitimación y desprestigio de la política en amplios sectores de la ciudadanía.

El impacto de este cuadro en la subjetividad social es enorme: nos encontramos con frustración por ver que el mejoramiento social no alcanza para todos; malestar y desconfianza en las instituciones y las élites, y una brecha creciente entre los proyectos de vida personal y los proyectos colectivos.

Nuestro gobierno y su programa de cambios ha buscado incidir en medio de esta realidad: las transformaciones que hemos impulsado apuntan a generar más igualdad y cohesión social, a educar más y mejor a nuestros compatriotas y a restituir la legitimidad de las instituciones.

Pero a pesar de la magnitud del esfuerzo, que ha significado altos costos y ha tenido claramente una resistencia permanente entre quienes se sienten cómodos con el statu quo, es necesario avanzar más. Por eso este encuentro es vital. Hay que poner igual acento en el qué hacer y en el cómo hacerlo, de manera de no poner en riesgo tanto los cambios como la adhesión a ellos.

No podemos olvidar que, de los últimos 27 años, nosotros hemos gobernado 23. Por tanto y hay que tener el coraje de reconocerlo, esto es en buena medida el resultado de lo que nosotros hemos hecho, con sus luces y sus sombras, aunque es justo también decir que nos hemos enfrentado con la trampa constitucional que ha impedido remover estructuras.

La pregunta que debemos enfrentar entonces es cómo respondemos al cuadro descrito. Cómo actuamos, desde los logros que hemos alcanzado, sobre las grietas que nuestras instituciones y la sociedad evidencian.

Ya lo declaramos en enero pasado, durante nuestro 30º Congreso General: debemos ser capaces de proponer respuestas eficaces para los desafíos emergentes, sin perder de vista la perspectiva de largo plazo que siempre debe impulsarnos. Por lo mismo, no se trata solo de listar un conjunto de los temas para proponer medidas. Se trata de articular una visión programática global con las políticas que consideramos relevantes para el próximo periodo.

Naturalmente, será tarea de este grupo de compañeras y compañeros realizar las proposiciones que estimen, pero quisiera plantear algunas materias que me parecen ineludibles para los socialistas.

En primer lugar, considero básico persistir en la creación de un sistema de protección social que permita instalar los cimientos de un Estado Social de Derechos: educación, salud y pensiones como bienes universales que deben estar disponibles para todos los ciudadanos.

En educación, hemos iniciado las reformas en los fundamentos del sistema, que debiera propender al fortalecimiento de la educación pública y crear las condiciones para asegurar efectivamente que una educación gratuita y de calidad esté al alcance de todos.

En esa misma dirección, debemos garantizar el acceso a salud oportuna, digna y financiada para todas las familias, lo cual supone enfrentar una transformación real del sistema de Isapres, entre otras cosas. La reforma de la salud debe ocupar, a mi juicio, un lugar central en cualquier programa de gobierno de la centroizquierda.

Junto con ello, la reforma del sistema de pensiones es inaplazable. La sociedad chilena exige cada vez con más fuerza resolver la encrucijada en que nos encontramos, con una sociedad que envejece aceleradamente sin que cuente con un sistema de seguridad social de verdad.

Un segundo gran capítulo de nuestro programa debiera enfocarse en perfilar una nueva estrategia de desarrollo. Un amplio y calificado grupo de socialistas -liderados por Clarisa Hardy y Álvaro Díaz- ha adelantado propuestas en este orden de cosas y considero que ellas deben nutrir el debate programático que estamos iniciando.

¿Cuáles debieran ser los ejes de esta estrategia?

Un primer punto a tener en cuenta es que una nueva estrategia de desarrollo requiere un enfoque integral que ponga en su centro al ser humano, porque estamos hablando de una idea de desarrollo que va más allá de la noción neoliberal centrada en el puro crecimiento, entendido solo como aumento del producto.

Ello plantea desafíos de envergadura: debemos crear las capacidades que permitan diversificar nuestra matriz productiva hacia bienes de mayor valor y que incorporen grados superiores de conocimiento, acercando al país a la frontera tecnológica mundial.

Un componente fundamental de esta matriz deben ser políticas públicas de calidad, que sean la expresión de un Estado eficiente. No perdamos de vista que en el deterioro de lo público al que asistimos, las cosas mal hechas han jugado un papel no menor. Estos años han demostrado que nuestro Estado, a veces, no está a la altura de las transformaciones sociales a las que aspiramos. Su modernización es un medio esencial para lograrlas.

Al mismo tiempo, un modelo de desarrollo basado en el ser humano exige asegurar condiciones laborales justas, que se haga cargo de las nuevas transformaciones del mundo del trabajo, con organizaciones sindicales fuertes que permitan equilibrar las actuales relaciones laborales, junto con un ejercicio empresarial responsable. Hablo derechamente de la necesidad de construir un nuevo pacto social entre trabajadores, empresarios y comunidades, que permita compartir los frutos del progreso entre todos y no concentrarlos solo en algunos.

Caminar hacia esta nueva estrategia de desarrollo requiere con decisión y acciones concretas el desafío del cambio climático y, en ese marco, resolver el problema del agua en Chile. Nuestra propuesta sigue siendo la de garantizar la disponibilidad de agua como un derecho humano.

Nuestro objetivo es una nueva estrategia de desarrollo para no seguir dependiendo solamente del cobre, pero eso no significa no defender algo que está en el corazón y en la historia de los socialistas. Debemos defenderlo y ello debe expresarse tanto en la necesidad de fortalecer y capitalizar CODELCO como en poner fin a ese yugo que pesa sobre la principal empresa pública, derogando la ley reservada del cobre.

Un tercer componente programático tiene que ver con la calidad de nuestra política y de cómo nos hacemos cargo de las limitaciones que muestra la democracia representativa. El malestar de los ciudadanos radica en gran medida en la incapacidad del sistema político para procesar sus anhelos y para responder a sus expectativas. Una distancia que se ve incrementada cuando algunos de nuestros actores parecieran anteponer sus intereses individuales convertidos en privilegios, por sobre el interés general.

Por lo mismo, debemos tener la audacia de proponer diseños institucionales que permitan recuperar el sentido y significado de la política para quienes solo disponen de su voz y su derecho a disentir. Pero no debemos quedarnos solo en las instituciones, sino que debemos renovar profundamente nuestra propia práctica política a todo nivel, sea en las organizaciones políticas, en las instituciones representativas o en las organizaciones de la sociedad civil.

Recuperar la confianza nos exige ser inflexibles con la probidad. Quienes se sirven de la política y no sirven a quienes confiaron en ellos, no solo le hacen un daño al Partido: se lo hacen al país entero.

Porque sin hechos las ideas son solo consignas. La posibilidad de reconstruir la confianza entre ciudadanía y élites supone expresar en actos aquello que predicamos o prometemos.

El marco de la renovación de la política debe ser, definitivamente una nueva Constitución. Los socialistas no vamos a cejar en nuestro empeño por tener una carta fundamental elaborada y legitimada en democracia. La Constitución que tenemos entorpece y obstaculiza la construcción de una sociedad justa, por lo que cambiarla es una tarea vital. Los socialistas aprobamos en Congreso partidario promover la Asamblea Constituyente como el mecanismo más adecuado para ello.

Otra dimensión programática esencial tiene que ver con asegurar condiciones para poder implementar los proyectos de vida de cada ciudadano, en su autonomía, sus derechos, sus convicciones y orientaciones. En este ámbito me parece fundamental consagrar el matrimonio igualitario, despenalizar el aborto y avanzar hacia la eliminación de toda forma de violencia o discriminación hacia el otro, cualquiera que este sea: mujer, indígena, adulto mayor, niño, migrante.

A propósito de esto último, como socialistas creemos que ha llegado la hora de contar con una política y una institucionalidad migratoria con una legislación que no sea discriminatoria, sino moderna, responsable e inclusiva.

Otro tema que no podemos dejar de lado es la aspiración de miles de trabajadores y de sus familias por vivir en un entorno libre de delincuencia. Podremos elevar las condiciones de vida, podremos tener avances en el aseguramiento de derechos, pero ello perderá sentido si no somos capaces de ofrecer respuestas efectivas a quienes temen por su integridad, la de los suyos y por la protección de un patrimonio que es fruto de su esfuerzo. Pese a los avances en materia de persecución penal, la inseguridad sigue siendo otra muestra de desigualdad. Quienes más sufren de la inseguridad son quienes más deben sacrificarse para alimentar a sus familias. Vivir en un entorno seguro también es un derecho básico.

No puedo dejar de relevar la imperiosa necesidad de descentralizar el país. La dimensión territorial debe cruzar todos los ejes programáticos, pero también debe ser un área de política en sí misma: hasta ahora hemos logrado avanzar en descentralización administrativa, pero debemos completar la descentralización política con la elección de los gobernadores regionales. Aprobamos la reforma constitucional, debemos aprobar la ley que permita hacer la elección y debemos asegurarnos que este nuevo ejecutivo regional elegido, democráticamente, tenga las herramientas y los recursos para ser un gobierno regional de verdad.

Compañeras y compañeros,

No tengo dudas de que podría seguir aumentando el número de temas programáticos, pero tengo también conciencia de que debemos poner un límite razonable a esta elaboración.

Por lo mismo y aun cuando sé que muchos de ustedes han participado de procesos anteriores similares a este, me parece que vale la pena recordar algunas cuestiones básicas para emprender esta tarea.

Dicho muy escuetamente, no podemos olvidar que un programa de gobierno es una herramienta para la acción y no un enunciado de deseos o solo puntos de vista ideológicos. Por lo mismo, debe trazarse una carta de navegación para fines realizables.

Sin perjuicio de enfocarse hacia el horizonte de una sociedad con justicia social y bienestar extendido, debemos precisar medidas concretas que permitan avanzar en esa dirección.

La responsabilidad política exige también identificar prioridades programáticas, definir cuál o cuáles serán los temas por los que nos jugaremos de manera principal, sabiendo que no todo se puede hacer al mismo tiempo.

Del mismo modo, en la construcción programática debemos estar muy atentos a oír a los ciudadanos, porque un programa se hace desde la sociedad. Pero ciertamente, un programa tampoco es una lista de demandas, sino que es el resultado de la interacción y el procesamiento de la demanda social y de los principios socialistas a través de un juicio de eficacia política, que permita albergar la expectativa razonable de poder cumplir lo que se comprometa.

Compañeras y compañeros,

Este es el gran desafío que debemos asumir.

Es enorme, como también lo es la tarea de hacer del nuestro un país más desarrollado, cohesionado y equitativo.

Pero tenemos las ideas y los recursos políticos para abordar esta tarea. Y no debemos olvidar que el marco de trabajo debe ser siempre una visión global de sociedad y un horizonte que nos movilice.

Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en la idea de ciudadanía fundada en derechos, una sociedad donde garanticemos niveles de protección para alcanzar una existencia digna. Y los medios que hemos elegido para alcanzar ese propósito es la construcción de mayorías sociales y políticas que permitan avanzar en democracia.

La propuesta programática en que vamos a trabajar tiene grandes propósitos: primero, hacerse cargo efectivamente de lo que Chile nos demanda, a partir de algunos de los elementos que he señalado; segundo, estar al servicio de la unidad, por lo que ella debe tener presente la diversidad de nuestra coalición de centroizquierda; y tercero, ser una herramienta política para ganar las próximas elecciones.
Porque no hay mejor vehículo para materializar nuestros principios y nuestras ideas que el triunfo.

A diferencia de la derecha, que dispone de una amplia red de recursos materiales y simbólicos para intentar mantener sus privilegios, para la centroizquierda el gobierno es un medio fundamental del que dispone para llevar sus ideas desde el papel a la vida real.

Nuestros adversarios han sabido actuar en los últimos tiempos. A los errores nuestros se suman aciertos de la derecha para convertir en sentido común las críticas a nuestro gobierno y a nuestra coalición.

Sin embargo, nuestras ideas y valores siguen siendo mayoritarios en la sociedad chilena. De lo que se trata ahora es de tener la capacidad de convertir esa mayoría social y cultural en mayoría política.

No hay más camino que el de la unidad, con un candidato único, una lista parlamentaria unida y un programa común. Para ello lo que hoy comenzamos a dibujar es crucial.

Estoy convencida que el triunfo es posible.

miércoles, 4 de enero de 2017

Trámites cambio de domicilio electoral y solicitud de inscripción en el registro electoral

ENCUENTRO DE CHILENAS Y CHILENOS RESIDENTES EN EL EXTERIOR CONVOCATORIA



                                 
El Comité Internacional Chile Somos Todos invita al Encuentro de Chilenas y Chilenos Residentes en el Exterior a todos los chilenos y chilenas representantes de organizaciones chilenas del exterior, como también a las chilenas y chilenos residentes dentro o a fuera de Chile que deseen participar en la elaboración de propuestas de políticas públicas en beneficio de los chilenos que viven en el exterior, que apunten al respeto de sus derechos y a una mayor participación en el devenir de Chile.
Este Encuentro se realizará en los salones del ex Congreso Nacional de Santiago de Chile los días jueves 19 y viernes 20 de Enero de 2017, culminando el día sábado 21 con un día de campo y convivencia fraternal.
Participarán en la inauguración del Encuentro: el Presidente del Senado de la República, Sr. Ricardo Lagos Weber, el Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Heraldo Muñoz, así como también otros personeros del Parlamento y del Gobierno, y miembros del cuerpo diplomático extranjero. La Sra. Presidenta Michelle Bachelet nos honraría con su presencia de acuerdo a la disponibilidad de su agenda.
El 7 de octubre de 2016 es una fecha histórica para Chile y, en particular para las chilenas y chilenos que residen en el exterior, porque es el día en que la Sra. Presidenta Michelle Bachelet promulgó la ley que nos permitirá votar por primera vez en elecciones  presidenciales de nuestro país. A partir de este día se nos reconoce este derecho fundamental como ciudadanos chilenos.
 
Los principales temas de nuestro Encuentro serán:
1.      Voto en el exterior
Preparación para participar masivamente en las elecciones de 2017 (primarias presidenciales y presidenciales). Plantearse tareas y metas concretas: ¿cómo y dónde inscribirse?, ¿cómo y dónde votar?; rol de las organizaciones sociales de los chilenos en el exterior; trabajo conjunto con los Consulados y el SERVEL para facilitar la participación de los electores. En el Encuentro trataremos de avanzar con las autoridades pertinentes para encontrar respuestas a inquietudes y trazarnos objetivos y perspectivas para implementar la Ley que regulará el voto en el exterior que acaba de promulgarse. Reafirmar la aspiración de participación en las elecciones parlamentarias de nuestro país.
2.      Una nueva Constitución para Chile:
Las chilenas y chilenos del exterior dieron un gran ejemplo cívico y de interés por el quehacer nacional, participando en el Proceso Constituyente durante el presente año, en cerca de 200 Encuentros Locales Autoconvocados en decenas de países. Incluso se realizaron Cabildos Regionales, aunque estos últimos no estaban considerados oficialmente, pero cuyas resoluciones serán consideradas en el Informe final de Sistematización del Proceso Constituyente. Nuestros acuerdos mayoritarios señalan que nos pronunciamos porque este Proceso culmine con una Asamblea Constituyente para aprobar el texto de una Nueva Constitución para Chile.
 
3.      Chilenos nacidos en el extranjero, SON chilenos pero NO ciudadanos:
Los hijos y nietos de chilenos nacidos en el exterior no son considerados ciudadanos, por lo tanto no tienen derecho a voto. El requisito de vivir un año en Chile para poder acceder a la ciudadanía es una barrera infranqueable para nuestra descendencia. Esta será una lucha que fortalecer incorporando a los propios jóvenes víctimas de esta exclusión.
 
4.      Reivindicaciones pendientes
Revisar y actualizar las conclusiones de los Encuentros anteriores sobre Derechos humanos, sociales y culturales que el Estado está llamado a reconocer y valorar para sus ciudadanos residentes en el extranjero.
 
5.      ¿Una Región Exterior?
La comunidad de chilenos del exterior desea y necesita ser considerada como una Región de Chile: Con un millón de chilenos que residen en el extranjero debiera crearse una instancia de representación, como lo hacen muchos otros países con sus ciudadanos que tienen representantes en sus Parlamentos. Una nación moderna debe incorporar y organizar a sus connacionales que viven en el exterior.
 
La participación de los asistentes al Encuentro se organizará en base a Talleres por temas, con expositores para introducir el debate y las propuestas y con Plenarias para llegar a conclusiones colegiadas.
El Programa detallado del Encuentro será enviado posteriormente, especificando los temas y los nombres de los panelistas.
Inscripciones al correo electrónico: comitechilesomostodos@gmail.com
Santiago de Chile, 26 de octubre de 2016
 
Comité Internacional Chile Somos Todos

martes, 3 de enero de 2017

"PRIMERA JORNADA BASES PROGRAMÁTICAS DEL PS" -