miércoles, 28 de mayo de 2014

Invitación: Encuentros del exilio (España-Chile) Los caminos de la Memoria



jueves, 10 de abril de 2014

El reporte de Laureate que explica cómo extrae ganancias de sus universidades en Chile

10 DE ABRIL DE 2014
En Estados Unidos asumió que saca recursos a través de la venta de servicios

En el texto, enviado el 2006 a la SEC en Estados Unidos –organismo similar a la Superintendencia de Valores y Seguros–, la transnacional que controla las universidades de Las Américas, Andrés Bello y la Viña del Mar, todas investigadas por lucro, detallaba cómo lograba “sacar eficientemente los fondos” de estos planteles firmando “acuerdos de gestión con la universidad”, pese a que en el país “las universidades con fines de lucro no están autorizadas legalmente”. En opinión de expertos, este reconocimiento es clave a la hora de establecer cómo han lucrado los planteles del grupo. En todo caso, Laureate insiste en que no lucra con la educación.

“En México y Chile, las universidades con fines de lucro no están autorizadas legalmente. Con el fin de sacar eficientemente los fondos de las universidades en estos países, la empresa ha firmado acuerdos de gestión con la universidad. Bajo estos acuerdos, la sociedad de gestión se pagaría por la prestación de servicios a la universidad”.
Así explicaba en su reporte anual de 2006 el grupo Laureate –dueño de tres universidades en el país que hoy están siendo investigadas por lucro– la fórmula para extraer recursos de sus instituciones de educación superior, que por ley no pueden lucrar.
El documento, enviado a la U.S. Securities and Exchange Commission (SEC), organismo similar a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), señala que “no hay ninguna garantía de que los gobiernos continuarán permitiendo este tipo de acuerdo o no requerirán que la Compañía revise los importes que se cobran por los servicios prestados”.
Para el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Diego Portales (UDP), Javier Couso, este documento es clave, ya que en él Laureate, que controla seis instituciones de Educación Superior en Chile, detalla cómo logra extraer los recursos de sus universidades a través de los acuerdos de gestión a pesar de que es ilegal hacerlo. Según explica el abogado, “en derecho estos contratos se denominan simulados y son maniobras dirigidas a engañar a las autoridades”.
Además, Couso considera “interesante cómo usan el eufemismo de decir que las universidades con fines de lucro no están específicamente autorizadas por las leyes chilenas y mexicanas, en lugar de decir que son ilegales.
En opinión del profesor de Derecho Penal en la Universidad de Chile, Juan Pablo Mañalich, “los pasajes extractados hacen reconocible que las universidades del conglomerado aparentemente perseguirían, de modo manifiesto, fines de lucro, a sabiendas de que ello es incompatible con la legislación chilena”.
“Me parece que contienen además un reconocimiento de que la celebración de contratos de administración entre la respectiva universidad y la compañía habría sido el modus operandi para lograr hacer efectivo, de modo eficiente, el retiro de utilidades desde la universidad. Y, ciertamente, el texto parece sustentar la sospecha –por la referencia explícita a la eventualidad de que las autoridades estatales pudieran revisar las sumas involucradas– de que hubiese existido simulación”, agrega.
El reporte de Laureate de 2006 también advertía que “todas estas regulaciones están sujetas a cambios sin previo aviso. Además, las agencias regulatorias podrían hacer un ejemplo de las universidades de la empresa debido a que son propiedad y controladas por una corporación norteamericana. La habilidad de operar las universidades de manera rentable podría ser afectada negativamente por cualquier cambio en las regulaciones aplicables o como son aplicadas a la empresa”.

¿DÓNDE VAN LOS ARANCELES?

Alrededor de 4 millones de pesos. Ese es el arancel que los alumnos de la escuela de Derecho de la Universidad Andrés Bello (UNAB), perteneciente al grupo educacional Laureate, deben desembolsar anualmente para poder cursar la carrera.
Pero los estudiantes no consideran proporcional el elevado costo que pagan, versus las condiciones de estudio que les entrega el plantel. Hacinamiento, infraestructura deteriorada, así como una deficitaria atención a los alumnos, son algunos de los problemas que los impulsaron a iniciar un paro el miércoles pasado.
El texto, cuyas cifras a las que hace referencia están expresadas en millones de dólares, señala que “el 12 de diciembre de 2000, la Compañía adquirió una participación mayoritaria del 60% en Universidad de Las Américas (“UDLA”), una universidad privada con fines de lucro en Chile. El precio de compra ascendió a aproximadamente $ 27.871, incluyendo un pago efectivo neto inicial de $11.988, los pagos debidos de $12.000 después de la finalización de resultados operativos del 2000, la asunción de $ 3.882 en deuda pendiente . El precio final de compra puede diferir de esta cantidad preliminar debido a los ajustes a costes relacionados con la adquisición” (sic), señaló la compañía.
Según el vicepresidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho, Héctor Plaza, “el grupo Laureate, al que le conviene ingresar más alumnos, no reinvierte el ingreso de las matrículas y los aranceles en sus propios estudiantes”.
En total, las universidades del grupo Laureate –Andrés Bello (UNAB), Las Américas (UDLA) y la de Viña del Mar– le han enviado a su grupo controlador más de US$ 80 millones, sólo considerando la actividad financiera entre 2011 y 2013, según indicó un informe que la Brigada de Delitos Económicos de la PDI le entregó a la Fiscalía de Ñuñoa, a cargo del caso lucro. Traspasos que han sido justificados por la compañía transnacional por la compra de servicios educacionales, como cursos de inglés ysoftwares administrativos, así como el uso de la marca.
Laureate, que es una red global de instituciones de educación superior que tiene presencia en 30 países y 70 instituciones asociadas, ha rechazado públicamente el retiro de utilidades de las universidades en Chile, señalando que como corporación sin fines de lucro estas instituciones no pueden distribuir excedentes. La ley chilena es clara al respecto: las universidades no pueden lucrar.
Pero la versión de la compañía en torno al lucro ha sido zigzagueante. Sobre todo, después de las movilizaciones estudiantiles de 2011, cuando la ilegalidad del lucro se instaló en la agenda. Lo que se vio reforzado después de que se iniciaran investigaciones lideradas por la Fiscalía, el Ministerio de Educación (Mineduc) y ahora el Servicio de Impuestos Internos (SII), que tienen a los tres planteles universitarios de Laureate en Chile en la mira.
En junio de 2011, el fundador del cuarto mayor administrador de capital privado del mundo, Kohlberg Kravis Roberts (KKR), Henry Kravis, fondo que controla Laureate Education, señalaba –en una entrevista al cuerpo de Economía y Negocios de El Mercurio– lo “interesante” que les parecía la “industria” de la educación en Chile, donde, aseguraba, planeaban “nuevos negocios”.
Detallando que se había reunido con autoridades nacionales, con las que “hablamos mucho sobre las necesidades de infraestructura y de educación que requiere Chile. Nosotros tenemos tres universidades en Chile a través de Laureate Education (fondo que controla KKR), Andrés Bello, Universidad de Las Américas y el instituto AIEP. La educación es un elemento importante para Chile. Esa industria nos parece muy interesante”.
Dos meses después, en agosto, Laureate respondía a Ciper que   no  retiraban  utilidades  de  las  universidades  en  Chile.  “Como corporación  sin  fines  de  lucro,  las  universidades  no  pueden  distribuir excedentes. Laureate se atiene estrictamente a la legislación vigente, por lo que no retira excedentes ni explícita, ni implícitamente”.
Aclarando que “Laureate es una sociedad educacional, no un fondo de inversión,  y KKR no es “dueño” de ninguna universidad en Chile. Primero, porque las universidades  son  Corporaciones  y  por  esencia  éstas  se  componen  de  miembros  también  llamados  ‘socios  no  dueños’  y de  acuerdo  con  la  Ley  el  patrimonio  de  las corporaciones es total y absolutamente independiente de sus asociados”.

LAUREATE SE DEFIENDE

Consultado por El Mostrador, el grupo Laureate insiste en que sus instituciones no tienen fines de lucro. Dice que la declaración ante la SEC en 2006 es una generalidad, y que se hace de manera referencial. En ningún caso, señalan, se trata de una forma de lucrar con la educación.
“La comunicación a la SEC hace referencia a la manera en que Laureate se relaciona en general con instituciones de educación superior, incluyendo universidades sin fines de lucro, en lo relativo a la prestación de servicios de carácter administrativo y, principalmente, educacional. En ese marco se menciona la prestación de servicios en Chile y México y la relación de Laureate con esas instituciones”, asegura el grupo, en un comunicado público enviado a este medio.
Laureate agrega que todos los gobiernos del país han estado al tanto de sus actividades, las que hicieron públicas apenas aterrizaron en Chile: “Es relevante destacar que desde que se firmaron los contratos de inversión extranjera para la operación de Laureate en Chile, la Red ha declarado ser un prestador de servicios a las instituciones, lo que fue aprobado y visado por todos los Gobiernos desde el año 2001”.
Según ellos, no hay ánimo de burlar la ley, pese a que la comunicación a la SEC dice expresamente que la firma de acuerdos de gestión sirven para “sacar eficientemente los fondos de las universidades en estos países”.
“Respecto a la inquietud de El Mostrador sobre lo que dice la legislación respecto de la prohibición de ‘extraer fondos’ y que Laureate estaría burlando dicha norma, es importante aclarar que la ley chilena establece que las Universidades deben constituirse como entidades sin fines de lucro para tener reconocimiento oficial. Hay consenso en que esto significa que las universidades no pueden distribuir excedentes. Así lo entendemos nosotros y nuestras universidades no distribuyen excedentes ni a Laureate ni a nadie, ni directa ni indirectamente.  El texto a la SEC en ningún momento habla de ‘extraer fondos’, sino de pagar por servicios prestados a las instituciones, lo que es muy distinto”.

COMPRA Y VENTA

El 12 de diciembre del 2000 se firmó el contrato que coronó el aterrizaje de Laureate en Chile. En ese tiempo la compañía transnacional se llamaba Sylvan International Universities, la que adquirió el 60% de la Universidad de Las Américas a Desarrollo del Conocimiento S.A. por US$ 25 millones, cifra a la que se sumaron otros montos por concepto de gastos y por cumplimiento de metas.
En el informe que la compañía envió a la SEC el 2001, se da cuenta de la compra de la universidad –algo que Laureate públicamente ha negado en Chile, aduciendo que no compraron, sino que se hicieron “socios” de los planteles–, a la que definen como una institución “con fines de lucro”.
El texto, cuyas cifras a las que hace referencia están expresadas en millones de dólares, señala que “el 12 de diciembre de 2000, la Compañía adquirió una participación mayoritaria del 60% en Universidad de Las Américas (‘UDLA’), una universidad privada con fines de lucro en Chile. El precio de compra ascendió a aproximadamente $ 27.871 incluyendo un pago efectivo neto inicial de $11.988 los pagos debidos de $12.000 después de la finalización de resultados operativos del 2000, la asunción de $ 3.882 en deuda pendiente . El precio final de compra puede diferir de esta cantidad preliminar debido a los ajustes a costes relacionados con la adquisición” (sic), señaló la compañía.
En los reportes anuales posteriores, revisados todos por El Mostrador, la compañía corrige la definición de la UDLA, denominándola luego como un plantel “no profit”, o sea, sin fines de lucro. Luego del 2007, el control de Laureate sobre la universidad creció, gracias a los buenos resultados obtenidos por el plantel.
En el informe del 2003, Laureate ya olía el buen negocio que significaba invertir en Chile. En la información que ese año enviaron a la SEC, señalaban: “UDLA es una de las que tiene más rápido crecimiento entre las universidades privadas en Chile, y la Compañía considera que el mercado chileno ofrece atractivas oportunidades de inversión para universidades con orientación profesional como UDLA”.
El 2005, el reporte enviado a la SEC detallaba que la compañía amplió sus actividades de financiamiento estudiantil en sus universidades chilenas, con el fin de establecer un historial de crédito y colección de pagos en este mercado para atraer el interés de otros intermediarios de créditos.
“La compañía considera que la estabilidad de Chile, tanto económica como política, junto con su sofisticado sistema bancario, de confianza y fiable buró de crédito, además de la fuerte conciencia de crédito de su gente, respaldan la decisión de la compañía para explorar nuevas oportunidades de crecimiento a través del financiamiento mejorado”.
Esta nueva arista de negocio se transformó a la larga en una suerte de “retail financiero” en la UDLA, que entregaba créditos directos a los alumnos del plantel y vendía carteras de créditos. Duró hasta el 2009, un año después de que la casa de estudios obtuviera la acreditación y pudiera acceder al Crédito con Aval del Estado (CAE).
Una de las razones esgrimidas por los diputados que integraron la primera Comisión Investigadora del Lucro en el Congreso para incluir a la Universidad de Las Américas entre los planteles indagados, fue el explosivo crecimiento que tuvo su matrícula desde que fue comprada por el grupo extranjero. Según los mismos informes de Laureate a la SEC, la matrícula de la UDLA alcanzaba a 5.500 estudiantes el 2000, mientras que, el 2013, esta tuvo un crecimiento de 523%, llegando a 34.362, ubicándola como la segunda con mayor volumen de alumnos en el país. La primera es la UNAB.
El 2 de junio del 2003, Laureate concretó la compra de su segunda universidad en Chile. La Universidad Andrés Bello fue adquirida por US$62.8 millones, cifra que incluía al populoso Instituto Profesional AIEP, que actualmente supera los 70 mil estudiantes, lo que representa el 22% del total de matrículas de Institutos Profesionales en el país y que, según la legislación vigente, tiene permitido lucrar por sus servicios.
En la información que la compañía envió a la SEC el 2004, declaró lo importante que resultaba para sus propósitos la adquisición de la UNAB: “La adquisición permite a la compañía proporcionar ofertas de productos adicionales y mayor acceso a la educación post-secundaria a otro segmento de mercado en Chile. Además, esta adquisición amplía la población estudiantil de la empresa, lo que permite una mejor utilización de la infraestructura de gestión existente en Chile”.
En la actualidad, la UNAB ostenta la mayor matrícula del país, llegando a 42.012 mil estudiantes matriculados el 2013, lo que significa un crecimiento considerable desde el 2003, cuando fue adquirida por Laureate y rondaba los 10 mil matriculados. La matrícula del AIEP, dependiente de la universidad, llega a 71.000 alumnos, y engrosa el total de estudiantes chilenos que están en las manos de la compañía con sede en Maryland, en Estados Unidos, y cuyo presidente honorario es el ex mandatario de Estados Unidos, Bill Clinton.
El 2009 fue la última compra realizada por el grupo. Ese año adquirieron el grupo Norte Sur, de Vicente Caruz, y se hicieron de la Universidad de Viña del Mar, la que actualmente tiene a 7.050 alumnos en sus aulas, dos mil más que cuando se unió al conglomerado  internacional.
En total, más de 150 mil estudiantes cursan sus carreras en alguna institución de Laureate, cerca del 15% del total de la matrícula del sistema de educación superior chileno.

MILLONES AL EXTRANJERO

Tal y como publicó El Mostrador esta semana, los traspasos de fondos de las universidades chilenas a su grupo controlador, Laureate, han sido millonarios.
En el caso de la UNAB, y sólo tomando en cuenta los ejercicios contables entre 2010 y 2012 –según una auditoría encargada por la propia institución a Price Waterhouse Coppers (PWC)–, los montos alcanzan a US$32 millones por la compra de “servicios administrativos” y “transferencia técnica e intelectual”. Las sociedades utilizadas para realizar los traspasos son Laureate Chile II SpA, Laureate TBV y Laureate Education Inc., entre otras.
Los mismos nombres e ítems se repiten en el caso de la UDLA. En 2011, la universidad pagó $1.102 millones a Laureate TBV por “traspaso técnico e intelectual” y $2.991 millones por “servicios educacionales”. En 2012 las cifras fueron de $1.412 millones y $3.781 millones, respectivamente. A Laureate Education Inc., le transfirió $123 millones en 2011 por “servicios de administración” y $28 millones el 2012 por el mismo concepto, según consta en los estados financieros de la universidad auditados por PWC. En total, más de US$18 millones.
La Universidad de Viña del Mar –la última en ser adquirida y la más pequeña del grupo–, no se queda atrás y registra envíos por más de US$15 millones por los mismos conceptos de sus universidades hermanas. En este caso, el traspaso de dinero no se limita a la compra de servicios. La auditoría de PWC da cuenta de un préstamo hecho por Laureate a la UVM por US$6.958.311, a través de PSEAC (Post Secundary Education Acquisition Corporation), otra de las sociedades ligadas al grupo transnacional. Sólo entre 2011 y 2012, la universidad ha pagado $359 millones en intereses a su grupo controlador.

INVESTIGACIONES PARALELAS

A las instituciones del grupo Laureate las están investigando casi todos. Tanto la Fiscalía como el Servicio de Impuestos Internos y el Ministerio de Educación tienen expedientes abiertos para analizar los traspasos de fondos de la UDLA, UNAB y UVM a su grupo controlador. Mientras el Ministerio Público y el SII analizan si existieron delitos tributarios en el trasvasije de dineros, el Mineduc indaga si la posible existencia de lucro afectó la calidad educativa del servicio entregado, o bien pasó a llevar los estatutos que se dan las propias instituciones y que, por cierto, prohíben lucrar.
El nuevo Jefe de la División de Educación Superior del Mineduc, Francisco Javier Martínez, señala a El Mostrador que la información contenida en el informe enviado por Laureate a la SEC el 2006 “es de máxima preocupación”.
“Se requiere investigar y establecer si es que hay una violación de la norma chilena y definir si es necesario ajustar la norma para que se cumpla el mandato de no lucrar”, indica Martínez.
El hombre encargado de las investigaciones, sostiene que “hay que perfeccionar la norma y las leyes, porque no tiene sentido que, habiendo prohibido el lucro, no se haya ajustado la norma para que esto se cumpla. No se han hecho los esfuerzos”. Al respecto, el abogado Juan Pablo Mañalich reconoce que “puede haber vacíos legales en la fiscalización de la prohibición del lucro”, pero advierte “que eso no puede servir de pretexto para dejar de perseguir eventuales delitos que efectivamente estén previstos por la legislación vigente”.

miércoles, 9 de abril de 2014

No más archivos secretos


Luego de ocho años de mantener bajo secreto las 39 mil fichas incautadas en la ex Colonia Dignidad, el juez Jorge Zepeda ha entregado este archivo con informaciones sobre la represión dictatorial y crímenes de lesa humanidad cometidos por la DINA y personal del propio predio alemán, al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y copia al Consejo de Defensa del Estado (CDE).
Londres 38, espacio de memorias, mantendrá su campaña No Más Archivos Secretos hasta conseguir la apertura total y sin restricciones de aquellos conjuntos de archivos con información sobre la represión de la dictadura cívico militar.
La sola entrega del archivo a estos organismos del Estado es un paso importante para conseguir más verdad y justicia sobre los crímenes, pues mientras se han mantenido en secreto solo han facilitado la impunidad, al punto que ningún personero de la ex Colonia Dignidad ha sido juzgado por los crímenes políticos que se cometieron en ese lugar que funcionó como apéndice de la DINA y que fue usado como un centro de detención, tortura y exterminio.
No hay razones ni excusas para haber mantenido bajo secreto durante ocho años estos documentos que registran los delitos de una organización criminal. Tampoco hay razones para que los organismos del Estado que hoy tienen el conjunto de los documentos (las 39 mil fichas) no adopten medidas rápidas y transparentes para facilitar el libre acceso de la ciudadanía y sus organizaciones a esta información.
El juez que tenía este archivo entregó hace una semana a las organizaciones de derechos humanos y sitios de memoria 407 fichas con informaciones a detenidos desaparecidos. Esa información es parcial y de reducida utilidad, toda vez que no se puede analizar en su contexto y porque además es posible constatar que hay otros conjuntos de archivos relacionados a este incautado en 2005.
El Estado debe comprometerse a buscar los otros archivos reseñados en el capturado en la ex Colonia Dignidad, así también como impulsar medidas que permitan abrir todos los archivos disponibles que contienen información sobre la represión, tales como los archivos de las comisiones Rettig y Valech, los que fueron construidos por los organismos de inteligencia de las distintas ramas de las FFAA y las policías, así como de los organismos represivos DINA y CNI.
No más archivos secretos
Londres 38, espacio de memorias
8 de abril de 2014

martes, 18 de marzo de 2014

La manipulación en la teoría del “magnicidio” de Salvador Allende

Publicado el 15 Marzo 2014

ESCRITO POR MARIO CASASÚS

El periodista Julio Scherer dirigió Excélsior entre 1968 y 1976. El 9 de septiembre de 1973, Scherer envió al reportero Manuel Mejido a Santiago de Chile para cubrir las noticias de la crisis política, además tenía la misión de entrevistar al Presidente Salvador Allende. El Embajador Gonzalo Martínez Corbalá organizó la cita para el 11 de septiembre; de haberse concretado el diálogo entre Mejido y Allende, el tema central hubiera sido la convocatoria al plebiscito que se anunciaría el martes 11 en la Universidad Técnica del Estado (UTE), pero el hubiera no existe. Las dos entrevistas de Allende con Excélsior son autoría de Scherer, la primera se realizó en El Cañaveral de Santiago (03/11/1970), y la última fue en México DF (01/12/1972).

El periodista mexicano Manuel Mejido fue uno de los pocos corresponsales que envió sus reportajes a tiempo, burló la censura impuesta por la dictadura y sus exclusivas le dieron la vuelta al mundo, las noticias del Excélsior de Scherer fueron retomadas por la Agencia Telam y el diario La Opinión (Argentina), la Agencia Associated Press y el diario Herald Tribune (Estados Unidos), el diario El Tiempo (Colombia), entre otros medios de comunicación. El 12 de septiembre de 1973, Excélsior publicó en la primera plana: “Allende se suicidó; se negó a dimitir tras del cuartelazo”, al interior de la página se leían los titulares: “Una Junta Militar Anticomunista gobierna”, “En 6 hrs. 20 minutos se consumó el derrocamiento”, “Echeverría ofrece asilo a la familia Allende”. El 13 de septiembre, Mejido publicó una extensa crónica en la primera plana: “Combates en la zona fabril, Universidad y calles de Santiago”, los titulares consignaron: “Artillería contra los obreros”, “Ordena la junta volar o bombardear 26 edificios en que hay francotiradores”, “Allende sepultado; su viuda, hermana, hija y nietos, a la Misión de México”, “600 arrestados en la Politécnica (UTE); 150 cubanos deportados a Argentina”, “Pinochet, nombrado presidente, designó ministros; dos civiles”. El enviado especial de Scherer también entrevistó a los diplomáticos mexicanos, encabezados por Gonzalo Martínez Corbalá, sobre lo que vieron durante el asalto de La Moneda desde el Hotel Carrera, a 60 metros de la zona cero.

El 14 de septiembre, Excélsior publicó una entrevista exclusiva con Hortensia Bussi: “Aquí descansa Allende que es el Presidente”. Los subtítulos de la nota registraron: “Pedí tocarlo pero no me lo permitieron; la caja estaba soldada. Entierro en el más completo anonimato, en Viña del Mar. Las últimas llamadas a La Moneda las hice en el suelo”. La viuda del Presidente describió la conversación telefónica que sostuvo con Allende: “Te hablo desde La Moneda. La situación se ha tornado grave, se sublevó la Marina. Yo voy a quedarme aquí. Tú permanece en Tomás Moro”. Salvador Allende dio a conocer, por primera vez, la intención de suicidarse ante Hortensia Bussi: “Afirmó que su esposo había hablado de suicidarse y le había dicho que: ‘se suicidaría antes que traicionar todos sus ideales’” (Excélsior 20/09/1973). Dos testigos declararían en el mismo sentido que doña Hortensia Bussi, el Coronel Roberto Sánchez escuchó decir al Presidente Allende: “’Comandante déle usted las gracias a su institución, pero yo no me voy a ir del país, yo me voy a suicidar si tratan de, de aquí me sacan muerto’ y pescó una metralleta que tenía y se la puso en la boca y dijo cómo lo iba a hacer delante de nosotros” (El último combate de Salvador Allende, 1998). Y Miria Contreras, secretaria privada del Presidente, también escuchó en voz de Allende: “prefiero suicidarme antes que renunciar”. La Payita lo habló con el abogado Eduardo Contreras: “la fecha es incierta, pienso que fue en la década de 1980, ella viajaba y trabajaba en Europa, pero recuerdo bien que yo la veía y hablamos en La Habana, y por cierto hablamos al regreso del exilio en Santiago” (E-mail citado con autorización de Eduardo Contreras, 18/02/2014).

Los sobrevivientes de La Moneda en la Embajada de México

El sábado 15 de septiembre, el reportaje central de Excélsior era una entrevista colectiva con los 23 sobrevivientes de La Moneda refugiados en la Embajada de México, el título fue: “Bajen todos sin armas y ríndanse; yo saldré al último”. “Un momento después se escucharon los dos tiros. Relato de quienes permanecieron junto a Allende”. La crónica de Mejido comienza: “’Bajen todos sin armas, con las manos en alto y ríndanse al Ejército. Yo saldré al último’, dijo el Presidente Salvador Allende a sus guardias personales en el segundo piso del Palacio de La Moneda, cuando el martes pasado ya todo había concluido para su gobierno. Descendían las escaleras quince personas cuando se escucharon dos detonaciones. Eran las 14:10 horas” (15/09/1973). 25 años después, Miria Contreras ratificó este relato: “El Presidente pensando en la posibilidad de salvarnos, decidió seguir la orden de rendirse y que nosotros bajáramos al primer nivel” (El último combate de Salvador Allende, 1998). La Payita salió del país con el salvoconducto de la Embajada de Suecia, con destino a Cuba.

Los dos disparos que escucharon los testigos, corresponden a las dos perforaciones de bala que encontró el Edecán Militar Roberto Sánchez: “El 12 (de septiembre) yo fui a La Moneda a tratar de retirar mis cosas personales, pensando que algo podía haberse salvado de la destrucción y el incendio provocado por los bombardeos del día anterior. La verdad es que estaba todo quemado. Antes de abandonar el recinto subí al lugar donde había muerto el presidente. Se encontraba aún uno de los sillones pegado a la pared. Dos balas incrustadas en la muralla; restos de masa encefálica y sangre aún podían verse. Pienso que la primera bala debe haberlo matado de inmediato. La segunda salió con la presión del dedo, porque la metralleta estaba dispuesta tiro a tiro y no para disparar ráfagas” (Instantes de decisión, 1998). La entrevista al Edecán Sánchez fue realizada por Gonzalo Martínez Corbalá, en la presentación lo definió como: “hombre de lealtad excepcional”. Los dos disparos corresponden al Informe Técnico del Servicio de Investigaciones: “No se descarta la posibilidad de que se trate de dos trayectorias correspondientes a dos disparos de rápida sucesión” (Fiscalía Militar, 11/09/1973).

De los 23 sobrevivientes refugiados en la Embajada de México, destacan dos personajes: el cardiólogo Óscar Soto Guzmán y el escolta Luis Renato González (El GAP “Eladio”). En el libro Esto pasó en Chile (1974), Manuel Mejido publicó las contradicciones entre Óscar Soto y Renato González: “Augusto Olivares, uno de los más íntimos amigos de Allende, fue herido en el vientre alrededor de las 12:35 horas… De acuerdo con la versión de Luis Renato González, Augusto Olivares murió a consecuencia de la herida. Según el doctor Óscar Soto, se suicidó disparándose un tiro en la sien derecha ‘sin orificio de salida’” (14/01/1974). La versión del “GAP Eladio” fue retomada por Fidel Castro: “El periodista Augusto Olivares asombró a todos por su comportamiento extraordinariamente heroico. Habiendo sido herido grave, fue atendido y operado en la sala médica del Palacio, y cuando todos lo suponían yaciendo en una cama, con el arma en la mano ocupó de nuevo su puesto de combate en el segundo piso junto al Presidente” (Discurso en La Habana, 28/09/1973). El escritor Gabriel García Márquez repitió la mentira del GAP: “El periodista Augusto Olivares que resistió a su lado hasta el final, fue herido varias veces y murió desangrándose en la asistencia pública” (Chile. El golpe y los gringos, 1974). Incluso el abogado Joan Garcés contó la misma historia: “Olivares murió durante el combate que siguió al bombardeo” (Allende y la experiencia chilena, 1976). El Presidente Allende le ordenó a Joan Garcés salir de La Moneda para denunciar el golpe de Pinochet ante el mundo, Garcés no fue testigo de la muerte de Olivares. La verdad cae por su propio peso, 40 años después nadie tiene dudas de que Augusto Olivares se suicidó, es conmovedor el relato de Carlos Jorquera y Arturo Jirón en el documental El último combate de Salvador Allende (1998) ante la muerte de su gran amigo, apodado con cariño, El Perro Olivares.

El Informe Rettig (1990), los libros: El último día de Salvador Allende (1998), Páginas en blanco. El 11 de septiembre en La Moneda (2001) y Fascismos paralelos. A 30 años del golpe de Estado en Chile (2003), coinciden en la investigación de Julio Scherer: “Después del bombardeo aéreo se suicidaría Augusto Olivares, director de Televisión Nacional: una bala le deshace el cerebro” (Pinochet. Vivir matando, 1998). El Presidente Allende pidió un minuto de silencio en memoria de su amigo. Además de inventar la muerte en combate de Augusto Olivares, El GAP Luis Renato González afirmó que los militares asesinaron a Salvador Allende. Eladio es la fuente en el doble “asesinato” de La Moneda.

La periodista Patricia Bravo le preguntó al diplomático cubano (y esposo de Beatriz Allende) Luis Fernández Oña: -“¿De dónde salió la versión que dio Fidel de la muerte de Allende en esa oportunidad? Porque no habló de suicidio...”
-"Cuando fui a México a buscar a Tencha, Isabel y Carmen Paz Allende, uno de los ex miembros del GAP que estuvo en La Moneda y que había viajado con ellas, quiso hablar conmigo. Me contó la versión que dio Fidel. Yo la mandé a Cuba. Fidel la escuchó y después relató la misma versión. Eso sí, hizo la salvedad de que si Allende se hubiera disparado él mismo para no quedar en manos del enemigo, sería igualmente heroico. Un hombre que está bajo un bombardeo y, por dignidad, no se deja agarrar vivo, es una persona ante la cual hay que sacarse el sombrero" (Punto Final, 02/03/2001).

El embajador norteamericano Nathaniel Davis responsabilizó a Luis Renato González de haber fabricado la historia del “Magnicidio”, en su libro Los dos últimos años de Salvador Allende (1986), Davis citó las declaraciones de “Eladio” del libro: The End of Chilean Democracy: An IDOC Dossier on the Coup and its Aftermath, editado por Laurence Birns (1974). Por otra parte, Miguel García Ramírez, un ciudadano mexicano que abordó el avión con la familia Allende, describió su encuentro con el GAP en el vuelo nocturno del 15 de septiembre: “Me le acerco cuando va al baño y le pregunto dónde lo vi, me dice que estuvo en el combate de La Moneda, me dice llamarse Luis Renato González Córdoba, era GAP de la Regional Santiago Centro, la escolta personal de Allende, me refirió que al 10 para las 2 de la tarde del 11 de septiembre, 7 hombres batieron al presidente, eran un teniente, un capitán y cinco soldados, recibió 6 impactos de bala, 2 en el cuello y 4 en el hemotórax, fue muerto con un fusil ametralladora suizo SIG Sauer 7.62” (Morir en Santiago, 13/08/2003). García Ramírez fue entrevistado por Excélsior al llegar a México. Por si queda alguna duda, el año pasado, Óscar Soto escribió: “Viajó también un miembro del GAP que había luchado el 11 de septiembre en La Moneda y que desde la calle Morandé había escapado, y desde los Servicios Médicos de Emergencia donde llegó, se fugó y se refugió en la casa del embajador mexicano… este miembro del GAP fue de inmediato trasladado a La Habana, entregando a los Servicios de Seguridad cubanos una versión de la muerte del Presidente Allende absolutamente distinta de la realidad” (Allende en el recuerdo, 2013).

Patricio Quiroga reunió la historia del Grupo de Amigos Personales en el libro: Compañeros. El GAP: la escolta de Allende (2001), Quiroga puntualizó el destino de cada GAP: "Renato González, con nombre de chapa Eladio, fue uno de los 4 GAP que combatió en La Moneda y vivió para contarlo... otros dos GAP que combatieron con Allende y sobrevivieron: Hugo García (Rodolfo) y Pablo Zepeda (Pablito)… Juan Osses (Silvio), es el cuarto sobreviviente del combate de La Moneda”. El GAP Manuel Cortés Iturrieta, Presidente de la Agrupación de Sobrevivientes del Dispositivo de Seguridad del presidente Salvador Allende, concedió una entrevista a Manuel Holzapfel: “Nosotros tuvimos sólo dos heridos, además de la dolorosa pérdida del presidente Allende y del periodista Augusto Olivares que se suicidaron. Los compañeros heridos después fueron desaparecidos" (Palabra de GAP, Punto Final #516).

Los 16 escoltas del GAP de La Moneda fueron fusilados en el Regimiento Tacna, a excepción de Hugo García (Rodolfo), Pablo Zepeda (Pablito) y Juan Osses (Silvio), los 3 lograron cambiarse de fila al interior del Regimiento Tacna, se mezclaron con los presos políticos del fuero común, y en la confusión los militares trasladaron a los 3 escoltas del GAP al Estadio Nacional en la comuna de Ñuñoa. Luis Renato González fue el único GAP que no llegó al Regimiento Tacna, en entrevista exclusiva con el enviado de Excélsior explicó: “Fingió un ataque hepático y se le trasladó a la Posta Central de Emergencia. Le tocó la fortuna de topar con un médico de la Unidad Popular que le proporcionó unas tijeras para que se cortase el pelo. Le dio también una bata blanca de enfermero y luego le consiguió un chofer, también de la Unidad Popular, que salía en su ambulancia a recoger heridos” (Esto pasó en Chile, 1974).

Luis Renato González continúa falsificando la historia, ahora en las páginas de la revista fundada por Julio Scherer, el corresponsal de Proceso escribió a mediados de 2008: “A Eladio se le adjudica en numerosos libros sobre los sucesos del ‘once’, haberle dicho a Fidel Castro que el presidente chileno murió acribillado por militares tras rechazar rendirse. En entrevista, de 8 horas, Eladio niega completamente el haber sido el autor de esta versión, añadiendo que él no presenció su muerte y que ninguno de todos los autores que lo citan como autor de estos dichos le ha hecho una entrevista… ‘Los militares coparon la segunda planta y fuimos hechos prisioneros. Me sacaron a golpes y culatazos por Morandé 80. Yo estaba combatiendo en el gabinete del presidente mientras él estaba 50 metros más al sur, en el salón Independencia (…) Lo acompañaban algunos de sus colaboradores y médicos mientras en los pasillos seguían los disparos que propinaba otro dispositivo GAP que se mantuvo en combate frente a la entrada de Morandé. Allende andaba en sus manos con el Kalashnikov plegable que le regaló Fidel (…) Óscar Soto me dijo, cuando ya estábamos en el suelo fuera de La Moneda amenazados de que nos pasaría por encima un tanque, que Allende ‘había muerto’. Para salvar su vida Eladio aprovechó el paso de un jeep de de sanidad del Ejército. Fingió, con la complicidad del doctor Soto, un ataque de peritonitis… Eladio se asiló en la Embajada de México el 16 de septiembre. Es mismo día partía a ese país en el avión presidencial que fue a buscar a las hijas y a la esposa de Allende” (Proceso #1651).

Eladio, miente sistemáticamente, se refugió en la Embajada desde el 13 de septiembre, el avión con destino a México salía el 15. El doctor Óscar Soto no ayudó a Eladio a fingir el ataque hepático, fue el médico Patricio Arroyo; el doctor Óscar Soto no estaba cerca de Eladio cuando los militares tenían detenidos a los 64 sobrevivientes de La Moneda; si bien los primeros en salir de La Moneda fueron Eladio, los doctores Óscar Soto y Danilo Bartulín y el detective Eduardo Ellis (como demuestran las primeras fotografías de Eladio con las manos en la nuca, Ellis tendido en el suelo junto a Soto y Bartulín); Eladio no fue detenido en el segundo piso de La Moneda, salió en el primer grupo cuando los militares entraron a la planta baja de La Moneda (13:30 horas). En el segundo piso quedaron 15 personas (las fotografías no mienten). El doctor Óscar Soto regresó con Allende para llevar el ultimátum de los militares, al bajar las escaleras escuchó los dos disparos y el doctor Patricio Guijón alcanzó a observar el suicidio, el doctor Arturo Jirón es otro testigo confiable de que no había ningún militar en el segundo piso de La Moneda al momento de los dos disparos del AK-MS, “Allende se ha disparado su metralleta, que todavía está entre sus piernas. Tiene el cráneo destrozado y yace semiinclinado a la derecha, Guijón le retira la metralleta y la pone sobre las piernas del cadáver. Esta escena también será contemplada desde la puerta por Arturo Jirón, que bajará el último por la escalera del Palacio” (El último día de Salvador Allende, 1998).

Miria Contreras confirmaría, en La Habana, que Óscar Soto regresó al segundo piso, justo antes de que los últimos 15 combatientes se rindieran: “Cuando las tropas comienzan a invadir La Moneda a tiro limpio envían al doctor Oscar Soto -a quien habían detenido-  para  comunicarle al Presidente que nos daban cuatro minutos para rendirnos. El Presidente nos reunió en el pasillo. Ordenó que bajáramos  tranquilos, que dejáramos todas las armas, cascos y mascaras, ni nada que pareciera algo duro en los bolsillos. El se quedaría con un grupo compañeros de su escolta personal. Señaló que Soto bajara primero llevando un trapo blanco” (Entrevista de Luis Báez para Bohemia, 06/09/1974). No hubo enfrentamiento al interior de La Moneda, ni un solo herido, las dos muertes acaecieron por suicidio.

En definitiva, los doctores de La Moneda no han perdido su credibilidad, son leales a la memoria de su amigo y colega Salvador Allende. A diferencia de un mitómano del GAP que cada año fabrica una versión cargada de más imprecisiones. El doctor Patricio Guijón nunca cambió su declaración, tampoco Arturo Jirón, ni Óscar Soto. La única persona que modificó su relato fue Renato González, 35 años después el GAP Eladio vendió su historia como “exclusiva”, así lo presentó el corresponsal de Proceso: “Incluso (Allende) inhabilitó un tanque de un bazukazo, según contó en exclusiva a este medio un testigo clave de la refriega… Este hecho ha sido ignorado, hasta ahora, por la historiografía y la prensa” (Proceso #1651). La historia de Allende disparando una bazuca es mundialmente conocida, la publicó el enviado de Excélsior, la contó Fidel Castro ante un millón de cubanos (28/09/1973), la retomó Miria Contreras en la revista cubana Bohemia (1974) y el doctor Oscar Soto fue testigo del disparo, El País publicó su libro en España (1998). El corresponsal de Proceso carece de rigor al presentar como “exclusiva” la historia mundialmente conocida del combate de Salvador Allende.


La teoría del “Magnicidio” fue una invención del GAP Eladio, engañó al comandante Fidel Castro, al escritor Gabriel García Márquez, al diplomático Luis Fernández Oña y al periodista Jorge Timossi (director de Prensa Latina en Chile, 1970-1973). Sin embargo, Fidel Castro se retractó en 2002, la izquierda latinoamericana quedó huérfana de “Magnicidio”. El yerno de Salvador Allende, Luis Fernández, culpó a Eladio en 2001, reconociendo su error. Finalmente Jorge Timossi también se retractó: “En todo caso, Allende realmente se suicidó” (Fascismos paralelos, 2003). ¿La revista Proceso hará un mea culpa?, ¿para Proceso no tienen validez las investigaciones del doctor Hermes Benítez, del juez Mario Carroza, del documentalista Patricio Henríquez y del Embajador Gonzalo Martínez Corbalá? Leí el libro del corresponsal de Proceso: Allende “Yo no me rendiré”. La investigación histórica y forense que descarta el suicidio (2013). Cada página es una manipulación del 11 de septiembre en La Moneda; Francisco Marín no cita el Excélsior de Julio Scherer, tampoco da cuenta de la reconstrucción del Embajador Gonzalo Martínez Corbalá, mucho menos menciona que los cubanos se retractaron de la invención del relato de Renato González; Marín llegó al extremo de solicitar que el reportaje de Jorge Timossi esté anexado al expediente judicial, pero omitió publicar la retractación de Timossi, el corresponsal de Proceso censuró estos datos por desconocimiento o para tergiversar los hechos. Los partidarios del “Magnicidio” presentarán un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en marzo, no están conformes con el veredicto del juez Mario Carroza, ni con la ratificación de la Corte Suprema, pero no presentan nuevas pruebas, sólo aportan imprecisiones y “exclusivas” recicladas durante 40 años.

lunes, 10 de marzo de 2014

Campaña:Solicitamos el retiro del monumento a Toribio Merino y la remoción del nombre "Merino" de un navío y de salas


Logremos juntos un cambio,
Ciudadanos

https://secure.avaaz.org/es/petition/Michelle_Bachelet_Presidenta_de_la_Republica_de_Chile_El_retiro_del_monumento_a_Jose_Toribio_Merino_Castro/?tSCQobb
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Aquí está la petición para que la reenvíes a tus amigos/as:

Solicitamos el retiro del monumento a Toribio Merino y la remoción del nombre "Merino" de un navío y de salas

Ciudadana Michelle Bachelet Jeria
Presidenta de la República
Presente

Los abajo firmantes, motivados por nuestras profundas convicciones democráticas, por el interés nacional y el respeto a los Derechos Humanos, y conforme a lo dispuesto en la Ley N°18.880 sobre Procedimiento Administrativo y demás normas pertinentes, nos dirigimos a usted para solicitar el retiro del monumento a José Toribio Merino Castro, que se alza, desde mayo de 2002, en los jardines de la antigua Escuela Naval y actual Museo Marítimo, visible desde el Paseo 21 de mayo, un histórico mirador hacia el puerto de Valparaíso. También para requerirle la remoción del nombre “Merino” de un navío de la Armada, de una sala del Museo Marítimo Nacional y de un auditorio ubicado en la ex Academia de Guerra Naval (en anexo, Oficio emitido por la Armada donde se especifican los lugares navales que llevan el nombre “Toribio Merino”).

Exaltar tal personaje es una opción política que reivindica la dictadura. Merino fue un extravagante miembro de la junta militar, partidario de resolver los problemas del mundo a través de una tercera guerra mundial y los litigios chileno-argentinos a través de otra guerra que se decidiría en un colosal combate naval. Quienes vivieron los años de la dictadura, recuerdan las engreídas lecciones televisadas prodigadas a través de la televisión por el vicealmirante, de contenido racista hacia los bolivianos, calificados de “auquénidos meta-morfoseados”, y justificadoras de la tortura con el “argumento” tomado del franquismo, que los comunistas son “humanoides sin alma”, desprovistos, por tanto, de Derechos Humanos. Merino fue el inefable bufón de la odiosidad dictatorial.

Su ideología extremista se encuentra claramente expuesta en sus Memorias, cuya lectura hoy en día es recomendada a los cadetes de la Escuela Naval. Se presenta como un salvapatrias inspirado por la Providencia y considera la Armada “como el instrumento que Dios me dio y la Virgen puso en mis manos para salvar a Chile del ateísmo destructor”. Abomina contra las reformas agraria, tributaria y educacional que durante las décadas de 1960 y 1970 intentaron progresos democráticos. Las emprende contra las escuelas mixtas donde “los muchachos le perdieron respeto a la mujer”. Exige que las jóvenes embarazadas sean “retiradas de clases no solo por su propio bien, sino por el espectáculo de inmoralidad que daban al resto de la juventud”. Decreta que “el chileno es creyente por definición”. Pro-bablemente, su principal legado sea instar a los mandos navales a dar golpes de Estado cada vez que lo estimen necesario: “si por desgracia se llegara a repetir una situación como la aquí descrita, la lección está dada”.

Pero más allá de sus diatribas opuestas a la democracia y virulentamente intolerantes, los hechos en los que Merino estuvo implicado son de extraordinaria gravedad:

1.- Fue uno de los principales responsables del golpe de Estado de 1973. Parti-cipó en su planificación y ordenó bombardear industrias y universidades. Merino im-partió órdenes a los capitanes Jorge Camus y Ramón Undurraga de urdir el plan del golpe de Estado en la región de Valparaíso, llamado “plan cochayuyo”, a escondidas del Comandante en Jefe. Este plan macabro, consistió en la aplicación despiadada de la llamada Doctrina de Seguridad Nacional: los trabajadores de, prácticamente, todas las industrias fueron conside-rados enemigos, los centros industriales y las universidades fueron tomados como “probables objetivos de ataque”, previendo asaltos terrestres y bombardeos con los cañones de submarinos, destructores y cruceros. El propio Merino proporcionó en sus memorias el demencial listado de sus “objetivos probables”.

2.- Se insubordinó contra el Presidente de la República y contra su Comandante en Jefe. Está establecido que Merino, solicitado por círculos empresariales y en connivencia con el gobierno estadounidense de la época, participó en la organización del golpe contra el Presidente Salvador Allende y del régimen democrático: se insubordinó contra su superior directo, el almirante Raúl Montero, Comandante en Jefe de la Armada, opuesto al golpe, secuestrándolo en su domicilio. Se autoproclamó ilegalmente Comandante en Jefe, cargo que usurpó durante casi 17 años. Todo esto configura delito de alta traición.

3.- Fue responsable directo de crímenes de lesa-humanidad. Como segundo del régimen dictatorial, Merino fue uno de los principales organizadores de los gravísimos crímenes masivos y planificados, suficientemente documentados. En su caso, las violaciones de los Derechos Humanos comenzaron antes del golpe de Estado, con las brutales torturas al personal de la Armada que intentó denunciar el golpe. De manera general, puede afirmarse con certeza que este infausto personaje ideó y ejecutó una política represiva que no respetó ni siquiera las exigencias mínimas del derecho humanitario que deben regir en las guerras.
La estatua simboliza el golpe militar-empresarial, pues fue financiada por conocidos empresarios cómplices del golpe y de la dictadura como Eliodoro Matte, Ricardo Claro, Car-los Cáceres, Hernán Büchi, Gonzalo Boffil, Gonzalo Vial y Sergio de Castro, entre otros*. 
Señora Presidenta, el permitir que se mantenga la identificación de la Armada de Chile con Merino, no solo es una burla a las víctimas. Su presencia en un recinto naval indica, desafiante, que la Armada es un territorio donde subsisten los principios golpistas y las leyes de la República no rigen plenamente. Asimismo, ensalzar a Merino como ejemplo para los futuros marinos, constituye una amenaza a la democracia de nuestro país.

Creemos que ha llegado la hora de imponer los principios democráticos en todo lugar, incluso en los recintos militares. Ningún cuerpo del Estado, menos aún las Fuerzas Armadas pueden sobreponerse a la soberanía popular.

En la convicción de que usted, en su calidad de jefa suprema de las Fuerzas Arma-das, tomará todas las disposiciones necesarias para impedir que la afrenta señalada se per-petúe en el tiempo, le saludan atentamente.

lunes, 3 de marzo de 2014

CARTA SOBRE VOTO EXTERIOR DEL "COMITÉ INTERNACIONAL CHILE SOMOS TODOS" DIRIGIDA A LAS BANCADAS DE LOS PARTIDOS DE LA NUEVA MAYORÍA DE LA CAMARA DE DIPUTADOS

El Comité Internacional Chile Somos Todos es un organismo compuesto por chilenos del exterior que tiene, entre otros objetivos, la lucha por el derecho a voto de los compatriotas residentes en el extranjero.
 
Hemos sido informados que el proyecto de reforma constitucional destinada a reconocer el voto exterior esta puesto en tabla para ser votado el miércoles 5 de marzo de 2014. A fines de enero, nos habiamos dirigido a Ud. y a los otros jefes de bancada pidiendo el aplazamiento de su discusion y voto para después de la entrada en funciones del nuevo Congreso. La respuesta fue afirmativa. Por ello, nos sorprende que este tema se encuentre nuevamente en tabla a sólo algunos días del 11 de marzo.
 
Tenemos reparos importantes a esta iniciativa. Creemos que este proyecto es insuficiente, ya que sólo contempla las elecciones presidenciales y plebiscitos nacionales. Por otra parte, nos obligará a presentar una solicitud de inscripción en los consulados respectivos antes de  cada elección, derogando así al principio de la inscripción automática establecido en la ley. Estas restricciones nos parecen injustificadas e inaceptables, ya que la actual Constitucion nos reconoce este derecho en forma amplia, sin discrimaciones y sin restricciones. Ademas,  nuestros nombres ya figuran en las listas electorales. 
 
En este contexto, los chilenos del exterior deseamos ser consultados, como ocurre en los Parlamentos de otros paises.  En particular, nuestro Comité quiere ser invitado a presentar sus puntos de vista ante la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Cámara. Varios organismos han manifestado igualmente su deseo de dar su opinión antes que el proyecto sea aprobado.
 
Por estos motivos, solicitamos a los Jefes de Bancada que posterguen la discusión de esta materia hasta después que el nuevo Congreso y el nuevo gobierno asuman sus funciones. Como es de su conocimiento, el derecho a voto de los chilenos en el exterior está  incluido en el programa de la Presidenta Michelle Bachelet.
 
 Se  trata de un proyecto muy importante que interesa a los compatriotas -casi un millón- que residimos fuera de las fronteras nacionales y debe discutirse con tiempo. Las próximas elecciones se realizarán dentro de tres y cuatro años, de manera que hay tiempo para tomar en cuenta las opiniones de los que somos directamente afectados por el tema.
  
Solicitamos su apoyo personal y el de los partidos de su bancada, a nuestra demanda.
 
Saludamos muy cordialmente a Ud. y a todos los diputados y diputadas de su bancada.
 
POR EL EJECUTIVO DEL COMITÉ INTERNACIONAL CHILE SOMOS TODOS
Osvaldo Nuñez Riquelme, Presidente, residente en Canadá            

miércoles, 26 de febrero de 2014

Gabinete ministerial de Michelle Bachelet


MINISTERIO DEL INTERIOR Y SEGURIDAD PÚBLICA – Rodrigo Peñailillo
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES – Heraldo Muñoz
MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL – Jorge Burgos
MINISTERIO DE HACIENDA – Alberto Arenas
MINISTERIO SECRETARÍA GENERAL DE LA PRESIDENCIA – Ximena Rincón
MINISTERIO SECRETARÍA GENERAL DE GOBIERNO – Álvaro Elizalde
MINISTERIO DE ECONOMÍA, FOMENTO Y TURISMO – Luis Felipe Céspedes
MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL – Fernanda Villegas
MINISTERIO DE EDUCACIÓN – Nicolás Eyzaguirre
MINISTERIO DE JUSTICIA – José Antonio Gómez
MINISTERIO DEL TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL – Javiera Blanco
MINISTERIO DE OBRAS PÚBLICAS – Alberto Undurraga
MINISTERIO DE SALUD – Helia Molina
MINISTERIO DE VIVIENDA Y URBANISMO – Paulina Saball
MINISTERIO DE AGRICULTURA – Carlos Furche
MINISTERIO DE MINERÍA – Aurora Williams
MINISTERIO DE TRANSPORTE Y TELECOMUNICACIONES – Andrés Gómez-Lobo
MINISTERIO DE BIENES NACIONALES – Víctor Osorio
MINISTERIO DE ENERGÍA – Máximo Pacheco
MINISTERIO DEL MEDIO AMBIENTE – Pablo Badenier
MINISTERIO DEL DEPORTE – Natalia Riffo
SERVICIO NACIONAL DE LA MUJER – Claudia Pascual
CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES – Claudia Barattini

http://michellebachelet.cl/ministros/

martes, 11 de febrero de 2014

MAREA BLANCA 16-02-2014

Los compañeros/as del PSM-PSOE nos hacen llegar información de la siguiente manifestación por la Sanidad Pública

 
 
 A: MILITANTES


Querido compañero, querida compañera:

Como ya conocéis, el trabajo de miles de madrileños y madrileñas ha obligado al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid a retirar su plan de privatización de nuestros hospitales. Pero, aunque este hecho ha supuesto una rotunda victoria para la ciudadanía, es necesario continuar con el esfuerzo y la lucha de todos y todas en defensa de nuestro sistema sanitario público, hasta garantizar, definitivamente, su blindaje frente a los ataques del PP.

Los socialistas madrileños vamos a seguir participando en las movilizaciones que se convoquen para alcanzar este objetivo y, por ello, os convocamos a la manifestación que se celebrará el próximo domingo, 16 de febrero, a las 12:00 horas, entre la Plaza de Neptuno y la Puerta del Sol.

Nuestro punto de encuentro para militantes y simpatizantes estará situado en el Vips de Neptuno, a las 11:45 horas.

Agradeciendo vuestra atención, recibid un abrazo,

Maru Menéndez González-Palenzuela
Sª de Organización PSM-PSOE
Laura Oliva García
Secretaria de Sanidad PSM-PSOE



Secretaría de Organización
PSM-PSOE
Tlf. 91 533 46 03
Fax. 91 304 96 50
Plaza de Callao, 4, 4ª planta
28013 Madrid
www.psmpsoe.es