martes, 26 de junio de 2012

Entrevista Salvador Allende

LA OBRA DE ALLENDE ES PATRIMONIO NACIONAL


HERNAN DEL CANTO RIQUELME
Ministro del Interior Gobierno Presidente Allende
 
Salvador Allende representa toda una época en la historia política de Chile. Su liderazgo indiscutible de la izquierda chilena desde la década del 50, se agigantó con la victoria presidencial de 1970. Sin perder nada de su trayectoria, Allende Presidente, fue un real estadista. Un hombre dispuesto a gobernar al servicio de las mayorías oprimidas, dispuesto a cumplir lo prometido y a transformar la democracia política en democracia social y económica, cuyo protagonismo lo ejerciesen los trabajadores como pieza clave de la sociedad. Socialismo y democracia eran para Salvador Allende un todo indivisible. Su vida y su lucha así lo testimonian. Su muerte heroica, repleta de enseñanzas y lecciones  confirman que Allende fue un gran demócrata y un gran socialista.

REVOLUCIONARIO TODA LA VIDA

Salvador Allende no nació en cuna obrera, ni fue obrero en su vida. Sin embargo, desde que juró ante la tumba de su padre defender la causa de los trabajadores  y de los más desposeídos, no dejó nunca de hacerlo con vigor y pasión, pero a la vez con argumentos y fundamentación irrebatibles. Allende decía a propósito de la consecuencia militante, que en muchos países era fácil ser revolucionario a temprana edad, pero serlo toda la vida es lo único que merece respeto y consideración de un pueblo y un partido. La fidelidad a los principios socialistas y sobre todo a los intereses populares, constituyeron en Allende patrimonio fecundo y admirable. No hay ningún acto en la vida de Salvador Allende que se pueda calificar de inconsecuente. Ello lo prestigió ante la mirada de su pueblo y camaradas de lucha. Le dio ascendiente en la Izquierda, de la cual fue su líder indiscutido durante veinte años.

Salvador Allende habría cumplido el 26 de junio de este año sus 104 años de vida. Murió   hace 39 años, cuando un grupo de militares asaltaron el poder democrático. Allende estaba en la plenitud de su vida madura y su estado físico e intelectual extraordinario y admirable. Su capacidad de trabajo y su alegría por la obra realizada nos contagiaba, aunque era difícil seguir su tren de actividades incluso para los más jóvenes. Su humor y optimismo eran una constante de su actividad, y recuerdo que una sola vez lo vi desolado. Fue el 8 de septiembre de 1973, después de una tormentosa y poca fructífera reunión con la dirección de los partidos de la Unidad Popular. Allende criticó severamente la falta de política común de la coalición gobernante ante la ofensiva golpista, pero ese mismo día Allende había decidido usar sus facultades presidenciales: convocar al pueblo a tomar el camino de su futuro, en un referéndum. No se alcanzó a concretar esa decisión. Los militares se alzaron antes.

Allende usaba –a mi juicio- métodos de trabajo de enorme calidad. Tenía una gran capacidad de escuchar, discutir y encontrar la síntesis unificadora. Ello no le hacía renunciar a sus prerrogativas presidenciales en el periodo del Gobierno Popular, pero críticamente debemos decir que muchas veces fue excesivamente tolerante, con desventajas para el quehacer del propio Gobierno. En lo personal trabajaba estrechamente con cada uno de sus colaboradores.

Le gustaba el debate, las opiniones divergentes, la conclusión colectiva. Rechazaba a los llamados hombres “Si”, o sea  aquellos que a todo le gusta decir “Si” por obsecuencia al superior, aunque piensen de otro modo.

Salvador Allende unía a su gran calidad política una gran calidad humana. Fue un hombre cuya preocupación sublime era la suerte del pueblo, de los más oprimidos. Servir a esa causa era su norte principal. Allende no aspiro al poder por vanidad o figuración personal. Su gran meta fue transformar las viejas e injustas condiciones de vida de la mayoría de los chilenos, construir una nueva convivencia social, convertir a los trabajadores en reales protagonistas del país y conquistar la soberanía e independencia de la Nación. Allende ante todo y por sobre todo era un demócrata socialista.
Allende no fue un Presidente o un líder de escritorio. Su contacto permanente fue uno de sus rasgos distintivos, Iba a menudo a las industrias, a las poblaciones, al campo. Dialogaba con entusiasmo con el pueblo. Consultaba hasta los más mínimos detalles de la vida popular. Su actitud no era casual, ni respondía a las circunstancias de ser Presidente de la República. Revisando su trayectoria. Allende debe haber sido  el político chileno que más se vinculó con el pueblo, que visitó hasta las aldeas más recónditas de la geografía nacional. Esa necesidad de lazos estrechos con el pueblo y de conocimiento de sus vivencias y preocupaciones le hizo ser un político verdadero y diferenciarse de los políticos tradicionales que les gusta dictar “cátedra” desde arriba.

MOTOR Y GUIA DE LA UNIDAD DEL PUEBLO

Allende unió estrechamente su militancia socialista con su liderazgo popular. Sin embargo, hay que reconocer que se convirtió en un líder que traspasó las fronteras de la influencia partidaria. Su prestigio, no obstante, lo puso siempre al servicio de la causa popular. Y en especial al servicio de la unidad.

La unidad de la izquierda y del movimiento popular

 Constituyeron para Salvador Allende vigas maestras de la estrategia de cambio. Su contribución personal y política para fortalecer la unidad de la izquierda fue reconocida ampliamente en el país. No exageramos si decimos que Allende fue el líder que más hizo por la unidad de la izquierda en las décadas del 50 al 70.

Salvador Allende fue motor y guía del proceso unitario desde siempre, pero sobresalió en este propósito desde la década del 50 en adelante. Su actividad dinámica y tenaz por construir el Frente de Acción Popular en 1956 y más tarde la Unidad Popular, en 1969, fue tan intensa, paciente y polémica que incluso significó debates hasta con camaradas de su propio partido. Allende no era un líder que esperara que otros hiciesen las cosas. Si estaba convencidode una propuesta batallaba por ella hasta el final. No se doblegaba a la “primera de cambio”. Ese fue uno de los rasgos más relevantes de la personalidad política de Salvador Allende.

Allende estaba, por ejemplo, convencido de la importancia de la unidad de las fuerzas políticas  populares, pero a la vez desde 1964 abogó por ampliar el arco de la izquierda para incorporar a ella a partidos de las capas medias y profesionales. Concretamente en este caso al Partido Radical. Hizo lo indecible por lograrlo, aunque encontró resistencias.Pero no se amilanó ante tales resistencias y siguió la tarea hasta alcanzarla. Todos reconocimos después la importancia y validez de tal posición. Para Allende la izquierda no terminaba en el entendimiento socialista comunista.

Otro ejemplo de notable valor político en esa misma dirección fue la decisión de Salvador Allende, después del Paro Patronal de octubre de 1972 en contra del Gobierno Popular, de conformar un nuevo gabinete ministerial con los partidos de la Unidad Popular, la Central Única de Trabajadores y los militares encabezados por el General Carlos Prats en calidad de Ministro del Interior. Lo que se  llamó el gabinete cívico-militar. En esa determinación política se reflejaba toda la lucidez y capacidad del líder para comprender lo singular de la situación y hasta que grado estaba en juego el destino del proceso.

Hay que recordar –para una mejor comprensión de ese hecho histórico- que el paro empresarial de octubre de 1972 se había transformado en el punto más alto de la escalada  en contra del Gobierno Popular, cuyas consecuencias no eran exclusivamente económicas sino políticas. La correlación de fuerzas había cambiado negativamente para la UP. Y no solo eso. Los sectores reaccionarios conspiraban abiertamente con generales y almirantes de las fuerzas armadas. Buscaban el derrocamiento del Presidente Allende y el fin de la gigantesca obra realizada.

En el interior de la UP no se entendía por todos, con rigor, estos fenómenos y se reiteraba  -incluso en gente con altas responsabilidades- posiciones infantiles que sostenían que cualquier compromiso con otros sectores, y más aún con militares (por lo demás de clara postura democrática) era un retroceso y una “desviación de derecha”. Craso error. La política no es el arte de lo imposible, sino la capacidad para comprender la situación, reconocerla en toda su dimensión e intentar cambiarla en el sentido más favorable al plan estratégico, en este caso del Gobierno de la Unidad Popular.
A mi juicio el Presidente Allende al impulsar un cambio de esa magnitud en la composición del gabinete intentaba modificar radical y positivamente la correlación de fuerzas, pero a su vez transformar ese entendimiento en un factor decisivo en el proceso de cambios. En ese gabinete se expresaban las fuerzas determinantes del país y en torno del mismo una plataforma programática de claro contenido nacional y democrático. Cuyo texto fue preparado por el propio General Prats y refrendado por el conjunto del gabinete y el Presidente Allende.

En parte medular del texto se decía: “La constitución de la Unidad Popular y la elección a la Presidencia de la Nación del doctor Salvador Allende, sobrevino a la larga trayectoria de lucha de masas por la superación de la dependencia y del atraso. El Gobierno Popular surge como instrumento poderoso para continuar esas luchas. Expresa la conciencia adquirida por la mayoría de los chilenos de que la solución de los problemas que nos aquejan, así como la independencia económica del país, no podrían ser alcanzadas dentro de los límites del sistema social vigente hasta el momento”. Y agregaba. “El programa del gobierno de la Unidad Popular se propone echar las bases de una transformación socialista de Chile, por medio de un conjunto de cambios fundamentales, tanto de la propiedad de los medios de producción como también en las instituciones y los organismos del Estado”.

Allende quiso en ese momento conformar un nuevo eje, sobre la base de un entendimiento entre el gobierno, la CUT y los jefes, oficiales y suboficiales constitucionales y democráticos encabezados por el general Prats. O sea asegurar por esa vía el curso favorable del proceso democrático y de cambios y construir una formidable muralla a la sedición y el golpismo.

La propuesta del Presidente Allende se cumplió parcialmente. Ese gabinete restableció la normalidad. Y le dio vitalidad. Sin embargo, en importantes núcleos de los partidos de gobierno y de los cordones sindicales industriales se cuestionó hasta el infinito ese paso, que termino por socavarlo y alimentar así el fuego de la conspiración entre los militares de estirpe y formación conservadora.

Allende tuvo razón. Del lado suyo estuvo todo el gabinete civil y en el Partido Socialista la mayoría del Comité Central, así como la mayoría de los partidos de la Unidad Popular. Pero eso no era suficiente. Se perdió así una gran oportunidad histórica de haber gestado un poderoso núcleo cívico-militar que hubiese impedido el golpe y asegurado el proceso. ¡Una lección que habla por si sola!

PROFUNDO ESPIRITU INTERNACIONALISTA

Otra faceta que queremos evocar de la personalidad de Salvador Allende, ahora que celebramos su ciento cuatro natalicio fue su profundo espíritu internacionalista, cuya vocación y pasión por lo latinoamericano impregnó su quehacer antes y durante el Gobierno Popular.

No pretendemos un recuento de su actividad internacional. Sería imposible en breves hojas de papel. Pero hay algunos hechos de su vida que lo retratan fielmente como un internacionalista.

Un ejemplo de lo que decimos es que siendo presidente del Senado, en 1967 y ante la inminencia de que los cubanos que habían luchado junto al Che Guevara, en Bolivia, y que sobrevivieron, fuesen asesinados, se dispuso a jugarse entero por sus vidas y usando su prestigio, valor e influencia los rescató y los acompaño hacia La Habana. Tal hecho reveló la fortaleza moral y el compromiso  de Salvador Allende. Ese gesto internacionalista, lleno de humanismo y belleza ética, le significó enfrentar una de las campañas más burdas y groseras de la derecha chilena. Pero su moral socialista y sus profundas convicciones ideológicas le sirvieron para reducir a la nada a sus adversarios en memorables polémicas públicas. Reveló así un estilo de hacer política. No abdicar jamás de sus concepciones socialistas y humanistas, no amilanarse ante sus enemigos, aun cuando Allende era un político de reconocida amplitud y flexibilidad. Mostró una vez más su consecuencia.

En otro contexto, el Presidente Allende probó ante el mundo lo que valen los principios y los intereses del país. Nacionalizó la totalidad de la gran minería del cobre. Rescató  para Chile su principal riqueza natural e industrial. Fue un acto de profundo sentido nacional, apoyado por el país. Chile no pagó  un solo centavo de indemnización. Ello sucedió así porque las  empresas norteamericanas en 40 años invirtieron alrededor de 700 millones de dólares y se llevaron 1.576 millones por concepto de utilidades y 2.673 millones de dólares por valores no retornados que se quedaron fuera de Chile, en el mismo período. No se trataba entonces de un acto arbitrario ni ilegitimo como sostuvieron los jerarcas norteamericanos, sino simplemente un acto de justicia y soberanía.

Así actuó Salvador Allende en defensa del interés nacional. ¡Que diferencia con Pinochet que autorizó al capital norteamericano el saqueo de nuevos y ricos yacimientos de cobre!

Un hecho más. El Presidente Allende cumplió con fidelidad lo que había dicho en materia de política exterior chilena. Chile ingreso por la puerta ancha al Movimiento de Países no alineados, abrió relaciones diplomáticas con numerosos  Estados; fortaleció ejemplarmente sus vínculos con los países latinoamericanos y en especial con los limítrofes, (Argentina, Bolivia y Perú). Acrecentó sus lazos económicos y de Estado con la URSS, China Popular y el conjunto de la comunidad socialista de Europa.  Promovió sus relaciones con Europa Occidental a un nivel superior y respetable.

Chile, podemos decirlo sin extremar, brilló en el firmamento internacional, gracias además a la lucidez y capacidad del Canciller Clodomiro Almeyda. Nunca olvidaremos la extraordinaria acogida que le brindó al Presidente Allende la Asamblea General de las Naciones Unidas, en diciembre de 1972, ante la cual explicó en profundidad su gran proyecto de transformación social, económica y política de Chile, cuyo mandato le había dado el pueblo y la historia. De esa historia de la cual Salvador Allende se sentía orgulloso y que resaltó con palabras que vale la pena rememorar.  Dijo en aquella solemne oportunidad. “Vengo de Chile, un país pequeño pero donde hoy cada ciudadano es libre de expresarse como prefiera, de irrestricta tolerancia cultural, religiosa e ideológica, donde la discriminación racial no tiene cabida. Un país con una clase obrera unida en una sola organización sindical, donde el sufragio universal y secreto,  es el vehículo de definición de un régimen multipartidista, con un Parlamento de actividad ininterrumpida desde su creación hace 160 años, donde los Tribunales de Justicia son independientes del Ejecutivo, en que desde 1883 sólo una vez se ha cambiado la Carta Constitucional, sin que haya dejado jamás de ser aplicada. Un país de cerca de diez millones de habitantes que en una generación ha dado dos Premios Nobel de Literatura, Gabriela Mistral y Pablo Neruda, ambos hijos de modestos trabajadores. Historia, tierra y hombre se funden en un gran sentido nacional”.

Ese era Chile.

UN CAMBIO EN LA HISTORIA DE CHILE

El legado del Presidente Allende, su formidable consecuencia democrática y su clarividente mensaje, es para las nuevas generaciones un portentoso legado político y humano, que apreciamos profundamente.
Allende murió el 11 de septiembre de 1973. Ese día en la mañana temprano lo vi por última vez. Tuve que hablar con él en nombre del Partido Socialista de Chile, en La Moneda (Palacio Presidencial), después de evitar a los conspiradores que ya copaban las calles de Santiago. Lo vi altivo, sereno y dispuesto a todo por su pueblo y por Chile. No había en él un ápice de duda que allí en La Moneda se estaba protagonizando un momento crucial de la historia y que él era unactor sobresaliente de esa historia. Sus convicciones democráticas y socialistas eran más fuertes que nunca. Salvador Allende sabía que la semilla sembrada no había sido en vano. Lo dijo en sus últimas palabras que escuchamos con emoción a su lado.

Allende hizo un camino en la historia, junto al movimiento popular. Sembró en la conciencia de miles de chilenos la convicción que el disfrute de la vida, de la salud, de la alegría y de una sociedad libre es posible y alcanzable. Hizo todo lo posible porque los chilenos viviesen una nueva y mejor existencia. Puso al Estado al servicio del progreso y el desarrollo. Y todo ello está intacto en la memoria social de Chile y del pueblo.

La obra de Allende es patrimonio nacional. Se resume en una frase: Nunca en la historia el pueblo vivió mejor. Nunca el pueblo había sido actor de su propia historia.

En Chile no se vivió el socialismo, como afirmaba y afirma la derecha. Eso es una patraña. Se vivía un proceso revolucionario profundamente nacional y democrático. No se afectó una sola propiedad personal y la mayoría de las capas sociales, incluidos importantes empresarios, nunca vivieron más a sus anchas y mejor.

El terror ideológico y material, -consagrado después en el golpe- lo organizó la derecha, ni siquiera Pinochet y los militares. Ellos se pusieron al servicio de los poderes económicos. Y cumplieron cabalmente su papel.

Salir de la dictadura y alcanzar la democracia ha implicado, a lo menos, de una gran unidad opositora capaz de concertar a las fuerzas políticas reconstruidas y a las más amplias capas sociales y sus organizaciones, que ofrecieran una alternativa real y madura y que el país la percibió como tal. Se necesitó de un vasto plan de movilización, de gran empuje y dinamismo, que usara de los mejores métodos de lucha por la democracia, los que le dan contenido a la lucha democrática.

El pueblo chileno ha logrado avanzar mucho en la lucha por sus derechos.Pero aún falta mucho por hacer y falta que algunos comprendan mejor el momento en que vivimos.

Salvador Allende nos enseño a ser realistas y consecuentes. Miro la vida y la realidad tal cual. No se hizo ilusiones y lucho siempre por transformar la realidad. Ese legado es más valido aún hoy.

El legado del Presidente Allende recorre Chile. Lo hacen suyo las nuevas generaciones. Sus enseñanzas son una inmensa reserva moral del movimiento popular.
                                                              
 
 
                                                                                                                                 Santiago, junio 2012

HOMENAJE A SALVADOR ALLENDE EN EL SENADO



El 26 de junio de 2012 se cumplen 104 años del natalicio del Presidente Salvador Allende Gossens, con motivo de lo cual la Fundación Salvador Allende junto al Presidente del Senado, Camilo Escalona, realizarán un acto de homenaje en el edificio del Ex Congreso Nacional en Santiago (Catedral 1158), a las 18.00 hrs.

El homenaje será inaugurado por el Presidente del Senado, Camilo Escalona, y posteriormente se llevará a cabo una Mesa Redonda sobre "Influencia y Significado de Salvador Allende en el ámbito internacional", con la participación de Olga Ulianova, ex Directora y académica del Instituto de Estudios Americanos (IDEAS) de la Universidad de Santiago e historiadora de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú; y de Jesús Loza, Comisionado para la Convivencia y la Memoria del Gobierno Vasco.

A continuación intervendrá la Senadora de Atacama, Isabel Allende, y cerrará la jornada, el ex Presidente Ricardo Lagos E.

Este acto tiene un alto significado al realizarse en este edificio de larga tradición republicana, dado que Salvador Allende presidió el Senado de Chile en este lugar y fue también donde recibió la banda presidencial el 4 de noviembre de 1970. habiendo sido elegido democráticamente.
Les esperamos a todas y a todos a encontrarnos y rendir este merecido homenaje al Presidente Salvador Allende Gossens.
EQUIPO DE COMUNICACIONES
SENADORA ISABEL ALLENDE B.
www.isabelallendebussi.cl
 

jueves, 21 de junio de 2012

INVITACIÓN "Pensando CHILE: Homenaje a Salvador Allende y Carlos Lorca"


INVITACIÓN
La Fundación Carlos Lorca Tobar invita a usted al acto conmemorativo "Pensando CHILE: Homenaje a Salvador Allende y Carlos Lorca", que se realizará el martes 26 de junio, a las 19:00 hrs., en el Auditorium René Zorrilla de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), ubicado en calle 18 Nº 390, Santiago.
 

martes, 19 de junio de 2012

UN CHILENO ELEGIDO DIPUTADO EN FRANCIA



El Comité Internacional Chile Somos Todos saluda el triunfo del Partido Socialista de Francia, que ganó la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, en las elecciones del 17 de junio de 2012. Además,  felicita al compatriota Sergio Coronado, elegido diputado por el Partido Ecologista (EELV), con el apoyo del PS, en representación de los franceses residentes en el exterior. Sergio obtuvo la mayoría absoluta de los votos en la segunda circunscripción de franceses del extranjero, por América Latina y el Caribe. Otra compatriota, excelente candidata, Raquel Garrido, no fue elegida.
 
Sergio Coronado, 42 años, nació en Osorno en 1970. Tuvo que salir de Chile con su familia en 1973 hacia Argentina. En 1982 se radicó en Francia cuya nacionalidad adquirió en 1994.  Fue concejal en la Municipalidad de París entre 2001 y 2008.
 
Sentimos un tremendo orgullo que otro de nuestros compatriotas haya sido elegido parlamentario en el extranjero. Yo tuve el honor de haber sido elegido en Canadá en 1993. Los franceses en el exterior ya estaban representados en el Senado. Ahora estarán representados en la otra Cámara. En estas elecciones, por primera vez en la historia, pudieron elegir a 11 diputados para que los representen en la Asamblea Nacional de Francia. Hay que destacar que esta reivindicación fue aceptada por el gobierno de Sarkozy, de derecha.
 
Mientras tanto, el gobierno de derecha en Chile sigue negándonos el derecho a voto, sin justificación alguna. !Qué paradoja y qué contradicción!  En estas circunstancias, Chile no puede pretender ser un país democrático e inclusivo. Piñera dice ser el presidente de todos los chilenos y al mismo tiempo excluye del sistema electoral a casi un millón de sus compatriotas en el exterior.
 
Los chilenos de fuera del territorio nacional seguiremos luchando por el pleno derecho a voto (presidenciales y parlamentarias) como en Francia. Llamamos a todos los compatriotas del exterior a enviar cartas y mensajes al Presidente Piñera, a sus ministros y a los parlamentarias para que Chile nos reconozca este derecho ciudadano fundamental, a la brevedad posible. Queremos votar en 2013!
 
Osvaldo Núñez
Presidente del Comité Internacional Chile Somos Todos
Montreal

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Es democrática la democracia en Chile?


A primera vista, hablar de “democracia” en Chile pareciera un chiste de mal gusto. Existe la percepción de que vivimos en un país escasamente democrático, aunque las autoridades, la clase política y los medios de comunicación nos intenten convencer día a día de lo contrario. Es verdad, ya no existe una policía secreta como la Dina-CNI que persiga a quienes piensan distinto para torturarlos y asesinarlos. Es verdad, los chilenos podemos, por lo menos, elegir al Presidente de la república cada cuatro años y a los representantes del poder legislativo. Pero como todas las verdades en nuestro país, se trata de verdades a medias.

Pensar la democracia en Chile exige considerar dos aspectos fundamentales que explican, para decirlo eufemísticamente, la “democracia de baja intensidad” en que estamos sumidos desde hace décadas. La primera y más evidente se relaciona con nuestra historia reciente. La actual institucionalidad y el orden jurídico del Chile presente encuentra como fundamento una carta constitucional sancionada por una Junta Militar en los años ochenta del siglo pasado. Si bien, la carta magna ha sido objeto de reformas cosméticas a lo largo de veinte años, lo cierto es que en la letra y en el espíritu sigue siendo una constitución de “seguridad nacional”. En palabras muy simples: En términos políticos, Chile no ha abandonado el espacio judicativo impuesto por el pinochetismo.

La constitución que rige al país en la actualidad prolonga el diseño dictatorial tanto en lo económico como en lo político. La democracia chilena ha sido vaciada de todo contenido que ponga en riesgo el modelo social y económico concebido por las elites al amparo de los militares golpistas de 1973. De algún modo, la democracia chilena hoy es la prolongación de la dictadura por otros medios. Tanto es así que muchos personeros de la derecha política, hoy en el poder, participaron del aquel maridaje espurio entre el dinero y el terror que se escenificó entre paganas antorchas en “Chacarillas”.

La democracia en Chile tiene un pasado y un presente profundamente antidemocrático. Pues, junto a las razones históricas que perviven obstinadas, el presente no podría ser muy distinto debido a razones económicas estructurales. Instituido un orden tecno económico neoliberal los resultados están a la vista: Cuatro familias de nuestro país (incluido el primer mandatario) tienen un ingreso anual equivalente al 80% de la población. Tal como indica la OCDE, Chile se ubica entre los países con peor distribución del ingreso y con los mayores índices de pobreza de esta organización.

Una constitución antidemocrática y un modelo económico que concentra la riqueza no es, desde luego, el “milagro chileno” que se quiere vender al mundo. Hasta el presente, la “clase política” se ha mostrado inepta e impotente a la hora de canalizar el creciente malestar de los trabajadores y estudiantes. La llamada “clase política” ha sufrido un enclaustramiento que la disocia de los movimientos sociales, sumiéndola en una mal disfrazada atmósfera de corrupción y autocomplacencia: Es la crisis de los partidos políticos, tan ayunos de ideas como de liderazgos.

Las protestas callejeras durante el año 2011 están mostrando el sentir profundo de un pueblo que anhela, precisamente, reformas democráticas. Al revisar los índices en educación, salud y previsión social, se advierte un endeudamiento y pauperización generalizados, mientras las grandes empresas multiplican sus ganancias. La gran mayoría de los chilenos está padeciendo bajos salarios y un malestar creciente, mientras el Estado sigue ausente, maniatado por el dogma impuesto por la ideología del neoliberalismo.

Se hace difícil hablar de democracia en un país donde ex agentes de seguridad de la dictadura posan de demócratas y ocupan cargos. Es difícil hablar de democracia en un país donde hay calles y navíos de la armada que ostentan los nombres y fechas emblemáticas conmemorando el golpe de Estado. Es difícil hablar de democracia en un país donde se conjuga la impunidad, la represión policial y los buenos negocios. Es difícil hablar de democracia cuando millones de trabajadores deben enfrentar cada mes con un salario mínimo de poco más de trescientos dólares. Y no obstante, es necesario, acaso imprescindible como nunca antes, hablar, justamente, de democracia en nuestro país.

Por Álvaro Cuadra

Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. Elap. Universidad Arcis

jueves, 17 de mayo de 2012

Partido Socialista emplaza a la busqueda del ex diputado desaparecido Carlos Lorca Tobar

COMUNICADO DE PRENSA
 
Diputado De Urresti (PS) y dirigenta de la JS pidieron al Presidente de la República “cumplir compromiso”, y agilizar búsqueda de restos del ex parlamentario socialista Carlos Lorca
 
El Parlamentario concurrió hoy, martes, a La Moneda, junto a la vicepresidenta de las Juventudes Socialistas (JS), Alejandra Quevedo a dejar una carta en la que emplazan al Jefe de Estado a responder al compromiso adquirido en el mensaje presidencial del año pasado.
 
El diputado Socialista Alfonso De Urresti explicó que a través de esta misiva desean “recordarle”, al Presidente de la República, Sebastián Piñera, un compromiso que asumió hace un año, el 21 de mayo pasado, en relación a colaborar en la búsqueda de los restos de Carlos Lorca Tobar, ex diputado del PS, detenido y desaparecido, que fue aludido en el mensaje presidencial del año pasado.
 
“Es importante que a un año de este compromiso el Presidente Piñera de una respuesta formal y pueda generar los espacios de diálogo y búsqueda y que se castigue a los culpables. Pero por sobre todo, que cumpla su palabra, ya que dijo conocer y admirar a Carlos Lorca. Por lo tanto, es lo que debe hacer un Presidente de la República, respecto de un ex parlamentario detenido y desaparecido”, precisó el diputado De Urresti.
 
Por su parte, la dirigenta de la JS, señaló que “uno de los sucesos más terribles de la vida de las personas es la muerte, pero además, la desaparición de su cuerpo -como es el caso de Carlos Lorca-, es muy impactante para sus familiares y todos los que fueron cercanos y para quienes nos sentimos hijos de su legado, que fueron la participación joven en la política, la preocupación hacia las demás personas y el ideal de igualdad”.
 

sábado, 28 de abril de 2012

Concentraciones y manifestaciones el 29 de abril y el 1 de mayo en Madrid


Concentraciones y manifestaciones el 29 de abril y el 1 de mayo

Las concentraciones y manifestaciones el 29 de abril, convocadas por CCOO, UGT y la Plataforma Social en Defensa del Estado de Bienestar y los Servicios Sociales, con el lema “Con la sanidad y la educación no se juega”, alertan de que el recorte del gasto social mediante la reducción de las prestaciones, va a provocar el empeoramiento de las condiciones de trabajo y la destrucción de empleo público, y ponen en riesgo el Estado de bienestar que es patrimonio de todos.
El día 1 de Mayo, convocadas por CCOO y UGT, las manifestaciones y concentraciones, con el lema “Trabajo, dignidad, derechos”, rechazan la reforma laboral y reclaman al Gobierno la apertura de un proceso de negociación para cambiar la reforma, centrar las políticas públicas en el crecimiento económico y la creación de empleo, en la defensa del modelo social, los servicios públicos esenciales y la cohesión social.

MANIFESTACIONES EN MADRID
29 de Abril
Neptuno – Sol, 12:00

1º de Mayo
Neptuno – Sol, 12:00



domingo, 8 de abril de 2012

Piden explicaciones a Minsal por no dar Herceptin a mujeres con cáncer de mama

Piden explicaciones a Minsal por no dar Herceptin a mujeres con cáncer de mama

Un grupo de parlamentarios se reunieron con un grupo de mujeres que padecen dicha enfermedad y que no están recibiendo el costoso medicamento por parte del Estado, a pesar de que el cáncer de mama está en el Plan Auge. Citarán al ministro Jaime Mañalich al Congreso.

Sábado 7 de abril de 2012| por UPI - foto: UPI 

El integrante de la comisión de Salud de la Cámara Baja, Juan Luis Castro (PS), afirmó este sábado que esta instancia citará para el próximo martes 10 de abril, al ministro de Salud, Jaime Mañalich, para que explique por qué las mujeres que sufren cáncer de mama con metástasis no están recibiendo el medicamento Herceptin.
En tanto, el senador Guido Girardi (PPD) sostuvo que pedirá junto a las pacientes una reunión con el Presidente Sebastián Piñera y que éste intervenga para que las afectadas reciban el fármaco, dado que el cáncer de mama está incluido en el Plan Auge.

Las mujeres que presentan cáncer de mama con metástasis no pueden acceder al medicamento dado que si bien el médico les receta este fármaco, las pacientes cuando van a pedirlo en el hospital se encuentran que tienen que cumplir con una serie de protocolos que figuran en una lista puesta en el centro asistencial, la cual las enfermas la califican como la "letra chica".

TRATAMIENTO COMPLETO VALE $ 21 MILLONES

Así lo manifestaron en una conferencia de prensa este sábado en la sede del Congreso en Santiago, en que estuvieron presentes los dos legisladores mencionados, el diputado Enrique Accorsi (PPD), la diputada Adriana Muñoz (PPD), el presidente de la Fundación Cáncer, doctor Jorge Gallardo, la abogada Perla Uribe, y varias de las pacientes que asistieron con sus hijos.

En la oportunidad los presentes dieron a conocer un video en que figura el ex ministro de Salud, Álvaro Erazo, junto a la agrupación de enfermas con cáncer de mama, en que se acuerda que se van a dejar disponibles los presupuestos anuales para financiar el Herceptin, cuyo tratamiento de 17 a 18 meses, vale unos $ 21 millones por paciente.

El doctor oncólogo Jorge Gallardo dijo que aproximadamente 1.400 mujeres mueren al año en el país por la enfermedad, agregando que el "medicamento Herceptin fue aprobado en 1998 por la FDA para la enfermedad metastásica, y en el año 2002 ya estaba aprobado en Chile y en 2003 se aprobó en toda Europa, y son 150 países del mundo que reconocen que es la droga activa. El propósito del medicamento para las personas con cáncer de mama con metástasis es prolongarle al máximo las expectativas del vida".

SOLICITAN AL PRESIDENTE NO APELAR A FALLO DE LA CORTE

El senador Girardi dijo que la Corte de Apelaciones, a la cual pacientes con cáncer de mama y con metástasis habían recurrido, se pronunció a favor de que se les dé el fármaco, agregando el legislador que el gobierno apelaría para revertir ese fallo.

"Presidente Piñera por favor no apele, no deje morir a estas mujeres, ya la Corte de Apelaciones les dio la droga. Si no tienen la droga estas mujeres van a morir", expresó Girardi.

El diputado Castro dijo que "francamente el ministerio de Salud está colocando todos los obstáculos para que se puedan salvar las mujeres que portan cáncer mamario en Chile. Por todo esto el llamado que hacemos es al Presidente de la República para que coloque un punto de cordura razonabilidad y evite que esto llegue a una situación judicial y muerte que puede ser peor que lo que hemos conocido hoy día. Y nosotros, quien habla, el doctor Accorsi y los miembros de la comisión de Salud de la Cámara de Diputados vamos a citar para el martes al ministro de Salud para que dé una explicación concreta de una materia en la que se han emitido múltiples oficios y requerimientos".

Nación.cl

miércoles, 4 de abril de 2012

Nazismo alemán y dictadura chilena: ¿dictaduras o regímenes militares?


patio29 
La polémica despertada por el intento de distorsión histórica de designar en textos  escolares chilenos al  gobierno que rigiera a Chile entre los años 1973 a 1990 como un régimen militar en vez de la designación  que claramente le corresponde, el de una violenta y criminal dictadura militar,  recuerda a los intentos de la dictadura de  A.  Hitler y el nazismo alemán de comenzar a ocultar las masivas atrocidades y los crímenes por ellos cometidos ya el año 1942, con mucha anterioridad a su derrota militar de Mayo 1945.


Porque como sucedió con el nazismo alemán el embrión de la tergiversación del carácter criminal de la dictadura chilena se encuentra ya en los esfuerzos de esta para hacer desaparecer  las pruebas de su delictivo terrorismo a través de la incineración, el lanzamiento al mar y el desentierro y traslado de los cadáveres de sus victimas.   La lectura de obras tales como “El ascenso y la caída del Tercer Reich” del periodista estadounidense W.L. Shirer (1960), “La destrucción de los judíos europeos” del historiador  R. Hilberg (1961) y la flamante y aclamada enciclopédica trilogía, “El Tercer Reich”,  (El ascenso,2003; En el poder,2005; Durante la guerra, 2008) del historiador ingles R. J. Evans  nos revelan además que existen abundantes similitudes entre las actividades y las actitudes de los sostenedores de la dictadura chilena y los de la alemana en numerosos aspectos,  que van más allá de la intención de tratar de ocultar sus criminales actividades y de blanquear su negra y siniestra historia.

Si bien es cierto que las atrocidades de la dictadura alemana dado su detallada planificación, su perversidad y su escala adquirieron características únicas  y singulares en la historia de la humanidad,  no es menos cierto que la dictadura chilena, cometió en  menor escala crímenes y monstruosidades cualitativamente similares a esta. Como sucedió por ejemplo con la creación a lo largo del territorio nacional de campos de concentración con miles de reclusos, y de centros de tortura cuya actividad se prolongo por varios años, con el único objetivo de neutralizar políticamente sin juicio a disidentes políticos y de aterrorizar a la población. Esto se acompañó además del planeamiento premeditado de asesinatos brutales de oponentes al régimen,  incluyendo entre ellos a mujeres y aun a adolescentes. La política de desapariciones de disidentes políticos de la dictadura chilena es sin lugar a dudas un eco de la política del nazismo ordenada por Hitler y llevada a cabo entre otros por R. Heydrich en Checoeslovaquia  llamada “nach and nebel (noche y niebla)”. Esta política hacia desaparecer a los disidentes durante la noche  en Alemania y en los territorios ocupados,  para crear con ello el terror entre sus familiares y asociados y también para dificultar los recursos legales para rescatarlos. La indigna y total subordinación del poder judicial y de la prensa para ignorar, ocultar y justificar esta política y otros designios criminales de la dictadura chilena es otra característica que la homologa manifiestamente a la dictadura alemana.

Los asaltos contra la cultura de la dictadura chilena comenzaron al igual que en la Alemania de Hitler con hogueras de libros en varias ciudades del país y continuaron con la destrucción  y la prohibición sostenida de obras de artes,  como sucedió con los murales de  J. Escames en la Municipalidad de Chillan y de V. Hunneus en el Instituto Pedagógico, entre un sinnúmero de otros ejemplos. Trayendo esto una resonancia de  la destrucción y de la prohibición de obras de todo tipo de autores judíos y de izquierda en Alemania, cuya producción cultural se pasara a llamar en ese país “arte degenerado (entartete Kunst)” y cuyo objetivo al igual que en Chile fuera  la creación de una cultura única imbuida de un patrioterismo fanático y ramplón. La tergiversación grosera de la teoría de la evolución usada como justificación en Alemania para eliminar a la población judía y ocupar a los países  eslavos como Polonia y la Unión Soviética tuvo su eco en nuestro país en la palabra “humanoides” usada por el almirante Merino y los colaboradores civiles de la dictadura para justificar los asesinatos, las  desapariciones, la prisión y la tortura de los disidentes del régimen. En este campo,  la obra política del intelectual de la dictadura chilena  Don Jaime Guzmán, que propugna una excluyente pseudodemocracia protegida dirigida por auto escogidos, encuentra antecedentes en la obra de los intelectuales del nazismo, A. Rosenberg  y  W.  Best.  Quienes usaron  del espantapájaros del bolchevismo hebreo,  de  antojadizas teorías legales y religiosas y de conceptos de la  supuesta superioridad biológica de grupos y razas para justificar la dictadura de Hitler, la destrucción de la democracia, la eliminación del sindicalismo, la persecución de los judíos y la invasión y la conquista de los países eslavos.

La entronización en las fuerzas armadas del gansterismo y del crimen para lidiar con potenciales problemas como ocurrió con el asesinato del coronel G. Huber en el escandalo de FAMAE  (1992), el remplazo abrupto del general Leigh por el General Matthei (1979)  y otros ejemplos, sin lugar a dudas traen a la memoria la eliminación por Hitler de sus amigos E. Rohm y G. Strasser y de sus seguidores en 1934  y del ahorcamiento del almirante W.F. Canaris en 1945,  después del último atentado contra este.  La introducción de la corrupción en las fuerzas armadas alemanas manifestada por los beneficios económicos que estas recibían de la confiscación de los bienes y de las propiedades judías en Alemania y en los territorios ocupados y de sus altas remuneraciones  complementadas con dineros recibido de los empresarios para mantener la paz sindical tiene su equivalente en el  enriquecimiento milagroso del dictador chileno, su secuaz el general Contreras y del séquito de oficiales que de generales para abajo usufructuaron de indebidas granjerías económicas durante los diecisiete  años de dictadura.

Al igual que en Alemania las granjerías económicas  se extendieron también a grupos selectos de civiles que apoyaban al régimen y que en Chile pasaron en varios casos a convertirse en  algunas de las grandes fortunas del país.  La penetración del gansterismo, la corrupción y el terror  fue al parecer mas profunda en las fuerzas armadas chilenas que en las alemanas, ya que en estas  últimas  existieron desde antes de la guerra grupos de oficiales de la aristocracia alemana que preocupados visionariamente por el futuro de su país y horrorizados por las atrocidades y por la vulgaridad de la dictadura,  trataron de remover a Hitler del comando de las fuerzas armadas infructuosamente en más de diez oportunidades entre 1939-1945. A diferencia de Alemania, en Chile estos esfuerzos  para salvar el honor de las fuerzas armadas solo existieron en los primeros días de la dictadura y fueron rápidamente amagados por el terror y la violencia.

Las políticas económicas del comienzo de la dictadura alemana generaron una expansión de la economía estimulada, principalmente por la industria de armamentos, que acabo rápidamente con la cesantía y esto fue una  de las causas de su éxito político inicial. Sin embargo esto se acompañó de una restricción total de la actividad sindical independiente, de la abolición del derecho a huelga y de una caída del poder adquisitivo de los salarios como ocurrió durante la dictadura chilena. Similarmente en la dictadura alemana como en la chilena se creó también una simbiosis perfecta entre  el estamento empresarial (Farben, Krupp, Thysen. Porsche, Daimler) y el Estado que a través de la creación de monopolios protegidos por este último, aseguraban a estos pingues utilidades basadas en la paz sindical,  la extracción de materias primas y la mano de obra de esclavos en los territorios ocupados.

A diferencia de la dictadura alemana que basaba el futuro económico de Alemania en la explotación de los territorios ocupados en el este y en el oeste,  la dictadura chilena concentro sus métodos de extracción de recursos económicos para favorecer a sus aliados empresariales solamente en el país y en su población. De esta forma el saqueo de los importantes bienes del Estado chileno y  la exacción ilegal de los beneficios adquiridos en  educación, salud pública, previsión social de la mayoría de la población indicarían que a diferencia de Alemania la explotación económica  de la dictadura chilena se concentro en su propio país. Y si a  esto se agrega la entrega al capital foráneo de materias primas como el cobre y de variadas obras de infraestructura, el auto designado patriotismo de la dictadura se revela como una  lastimosa  bufonería,  cuya máscara afortunadamente pareciera que comienza a desintegrarse.

Es por estas y por otras múltiples razones que en el  mundo civilizado hoy día ya nadie  discute que tanto el gobierno de Hitler en Alemania y el de Pinochet en Chile fueron dictaduras violentas y criminales y con resultados ruinosos para ambos países y por lo tanto dignas de la reprobación general.  El enjuiciamiento y el castigo de los crímenes cometidos por la dictadura alemana fueron sin duda facilitados por su derrota militar y por el esfuerzo de los aliados en documentar la magnitud de sus atrocidades. No es menos cierto que un juicio similar al de Núremberg o a los de Argentina podrían haberse llevado a cabo en Chile dado la derrota electoral de la dictadura en 1989 y los grandes márgenes de desaprobación nacional e internacional de ella en esa época y que aun continúan hoy en día. Sin embargo los gobiernos de la Concertación  guiados por la pusilánime y cómplice consigna “Justicia a medida de los posible”  bloquearon esta posibilidad y continuaron con el blanqueo iniciado por la dictadura misma ya en los hornos de Lonquén.

Este blanqueamiento y tergiversación del significado de la dictadura chilena ha continuado de manera sostenida en los últimos veintidós  años  y personajes como don A. Foxley se han permitido hablar de los grandes logros modernizadores y económicos de esta,  olvidando livianamente que estos discutibles logros están basados en la tortura medieval y el crimen.   Igualmente don E. Tironi, en un texto ignorante y servil, se permitió comparar impúdicamente al sátrapa chileno con Otto Bismark, el personaje cuya política consolidara a Alemania como nación y con el cual Hitler también pretendiera compararse. Los esfuerzos para normalizar y trivializar la violencia y los crímenes de la dictadura propugnados por los partidarios civiles de esta en el presente gobierno, y que alcanzan  ahora  a los textos escolares,  corresponde claramente a lo que  la filosofa alemana de origen judío H. Arendt designara como la “banalidad de la maldad”, cuando se refería al comportamiento de Hitler, de sus secuaces y de sus partidarios, en el libro “Eichmann en Jerusalén” (1963).

Esta banalidad que implica aceptar y normalizar  lo criminal,  lo absurdo  y  lo impensable debe ser combatida de raíz,  ya que como dijera el psiquiatra y filosofo alemán K. Jaspers en su obra “El problema de la culpa alemana” (1947), “Lo que sucedió fue un aviso. Olvidarlo es culpable y deber ser continuamente recordado. Lo que sucedió fue posible y puede volver a suceder nuevamente sin problemas. Solamente su conocimiento puede prevenirlo”. La urgente vigencia que tienen para nuestro país la obra de estos filósofos alemanes  es sugerida por la fotografías recientes de las llamadas “fuerzas especiales”  arremetiendo  contra la población  indefensa  e invadiendo viviendas, colegios y universidades,  en actitudes que recuerdan a los “escuadrones de defensa Shutzstaffel (SS)” de Alemania, y cuya presencia pareciera  indicar  como nos ronda aun el hálito nefasto  de la dictadura. 


jueves, 29 de marzo de 2012

Militantes de la JS realizaron emotiva velatón en memoria de Daniel Zamudio y exigieron aprobación del proyecto de ley que establece medidas en contra de la discriminación


Cincuenta militantes de la Juventud Socialista homenajearon éste miércoles a Daniel Zamudio, el joven de 24 años que resultó muerto luego de recibir una brutal paliza a manos de un grupo homofóbico, al tiempo que pidieron al Presidente Piñera “ordenar la casa” y exigirle a los parlamentarios del oficialismo que no dilaten más la aprobación del proyecto de ley que establece sanciones contra la discriminación.
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Premunidos con carteles alusivos, los jóvenes encendieron velas frente al Palacio de La Moneda, en donde compartieron con transeúntes y ciudadanos que se acercaron a la velatón, a los que explicaron la necesidad de contar a la brevedad con una legislación que prevenga y sancione efectivamente la comisión de nuevos delitos como el brutal ataque que culminó con la muerte de Daniel Zamudio, “asesinado sólo en razón de su orientación sexual”, según señaló Cesar Valenzuela, presidente nacional de la JS.

De acuerdo al timonel de la JS “la muerte de Daniel no sólo no puede quedar impune, sino también debe transformarse en el símbolo más concreto de una lucha que nuestro país y nuestra sociedad deben dar, que es por el respeto de todas las diversidades”.

Valenzuela dijo que la sociedad chilena, mayoritariamente “se ha sentido conmovida por este triste episodio, en donde un grupo de personas se siente con el derecho de agredir brutalmente a otra, escudándose en la condición particular de sus víctimas. Ese es el país que no queremos vivir, y es por ello que creemos que se debe aprobar el espíritu y el contenido original del proyecto de ley que establece penas en contra de la discriminación, proyecto que todo Chile sabe ha sido recortado y saboteado por sectores de la derecha conservadora en el Parlamento”, destacó.

Al respecto, el timonel de la JS exhibió un cartel con el nombre de diputados y senadores de derecha que se han negado a sancionar una ley que consagre la orientación sexual y el género entre las causales de discriminación que se quieren proteger, y “que estaban expresamente señaladas en el proyecto original”. Entre estos parlamentarios se encuentran Ena Von Baer (UDI), Francisco Chahuán (RN), Juan Antonio Coloma (UDI), José García (RN), Alejandro García-Huidobro (UDI), Carlos Kuschel (RN), Carlos Larraín (RN), Jovino Novoa (UDI), Jaime Orpis (UDI), Víctor Pérez (UDI), Baldo Prokurica y Gonzalo Uriarte (UDI), además del DC Hossain Sabaj.

 “Nuestro país es cada vez más diverso y multicultural, y necesitamos entender que somos iguales en esa diversidad. Por ello, se requiere contar con una legislación que sancione y prevenga los actos discriminatorios. Daniel merecía vivir, y merecía vivir en un país acogedor. Por eso hoy nos auto convocamos, para honrar su memoria, poniendo una vela en su recuerdo, frente al Palacio de La Moneda, para pedirle respetuosamente al Presidente de la República, que ordene a sus parlamentarios, la discriminación no le hace bien a Chile, y nuestro país, nuestros jóvenes, no se merecen una sociedad en donde la diversidad constituye un motivo más de exclusión”, concluyó Valenzuela.
 

miércoles, 28 de marzo de 2012

ACUSAN DE ACOSO LABORAL AL CONSUL DE CHILE EN MADRID


Reproducimos la carta enviada por la vicecónsul y oficial consular, señora Virginia Flores Ramirez.

 
Madrid, 23 de marzo de 2012.-

A todos mis amigos:

Quiero despedirme de ustedes y agradecerles sinceramente la gran acogida que me dieron durante estos dos años de trabajo en el Consulado General de Chile.
Me voy contenta y satisfecha de haber cumplido con mi labor profesional y como funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, con vocación y sentido público con un gran trabajo con todas sus organizaciones.

Reconozco y valoro los esfuerzos que ustedes desarrollan por fortalecer a la Comunidad de Chilenos en Madrid que reflejan el compromiso individual y sentido de solidaridad, y conllevan el amor entrañable por Chile y de nuestras raíces.

En todas y cada una de las actividades en las cuales me correspondió participar y atender en mi condición de funcionaria del Consulado General lo hice, además, por sobre esa circunstancia, y en una connotación intima fui una más de todas ustedes. Al partir siempre hay una mezcla de sentimientos.

Me da tristeza dejar este hermoso país y separarme de gente tan amable y cariñosa, sin embargo estoy feliz de volver a Chile donde me espera mi familia y amigos tan gentiles como ustedes.

Debo confesarles que ha sido una oportunidad maravillosa venir a España, he podido encontrar nuevos y grandes amigos, conocer lugares y vivir una experiencia profesional única. También han existido momentos complejos, difíciles y a ratos de mucha tristeza, incluso de amargura al observar como se degradaba el trabajo y labor que se había avanzado con la Comunidad de Chilenos en Madrid.

Desde mi perspectiva profesional, la gestión y trabajo que me correspondió desempañar en el período del Cónsul Claudio Rojas Rachel, fue una de las mejores etapas de esta mi destinación en Madrid y que coincide con esa acción cercana, empatía y sencilla que sumaba lo mejor de todos en la labor Consular. Ustedes son testigos de mi asidua participación en todo lo que me han propuesto y los he acompañado siempre en todas sus actividades.

Si bien todos somos diferentes y las personas tienen expresiones y potencialidades diversas, ustedes han observado que desde la perspectiva institucional, el positivo ambiente de trabajo del año 2010 sufrió un retroceso y la labor consular se limito a cuestiones meramente formales de apoyo.

Esa misma situación de retroceso tuvo una dimensión personal y profesional que coincide con el momento que asume el Cónsul Ricardo Herrera Rocuant. No he logrado comprender la naturaleza o los motivos de la actitud que adoptó el Cónsul Herrera hacia mi persona, ni la degradación en la dinámica del trabajo, no obstante todo cuánto hice fue mi interés contribuir, aportar y sumar. Trato de identificar las causas objetivas de cómo un trabajo eficiente y efectivo desarrollado en el transcurso del 2010 y hasta marzo del 2011, sea apreciado en forma negativa, y el ejercicio diario de mi labor se convierta casi en un castigo. He sido víctima de acoso laboral, se me ha tratado de forma irrespetuosa, he sido descalificada y ofendida. Me he sentido menoscabada en mi persona y en mi calidad de funcionaria de la Cancillería chilena. Por todo ello, me he visto en la obligación de representar este hostigamiento a las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno, al cual pertenezco desde hace más de 30 años, para que tomen las medidas pertinentes y Se evite, a futuro, que producto de arbitrariedades otros funcionarios sufran maltrato sicológico y hasta vejatorio .
Comparto lo anterior con ustedes para explicar esos momentos de silencio y tristeza que a ratos me embargaban. Eran producto de lo que estaba viviendo en el día a día. Lo hago también como un testimonio ante ustedes frente a ese vinculo meramente formal y de lejanía de la labor del cónsul Herrera.

No soy yo a quién le corresponde pronunciarse respecto de estos atributos
profesional á el Cónsul Herrera (o la no existencia de ellos), solo rescatar la fraseología popular que dice “por Sus acciones los conoceréis”.

Les dejo un abrazo fuerte y todo mi agradecimiento. Me sentí siempre grata y acogida sinceramente. En Chile estaré para todo el que quiera o necesite una ayuda de una amiga.

Con gran afecto,
VIRGINIA FLORES RAMIREZ
Vicecónsul y Oficial Consular
                                        Consulado General de Chile en Madrid