viernes, 8 de enero de 2010

Carta de renuncia de Hernán Coloma

Señor
Camilo Escalona
Presidente del Partido Socialista de Chile
Presente

Estimado señor:
Por este intermedio vengo en presentar mi
renuncia al Partido Socialista de Chile.

No ha sido una decisión fácil. En la parte más fértil de mi existencia
siempre estuvo presente mi adscripción militante. Mi vida no habría sido
la misma si no hubiera ingresado al Partido el 19 de abril de 1965. Mi
primera militancia fue en la seccional Ñuñoa, que abarcaba un territorio
enorme y cuya composición social era mayoritariamente obrera. En la
primera reunión, obtuve mi primer cargo de representación. Me nombraron
secretario de Educación Política. Alegué que no podía hacerme cargo de
eso, porque no sabía nada de política. “No importa, me dijeron. Eres
estudiante y sabes estudiar. Lee y nos enseñas”.

Ese fue el inicio de un largo camino, en que como muchos de nosotros, pasé
por cárceles, persecuciones, luchas armadas y desarmadas, soledades,
profundas lealtades y amargas traiciones, encuentros, destierros y
desarraigos.

El norte fue siempre la esperanza de ser consecuente con los que me dieron
el primer encargo: entender la política para liberarnos juntos de las
imposiciones sociales de una sociedad injusta que nos segregaba e impedía
nuestro desarrollo como seres humanos y como nación.

En mi paso por la organización, ocupé casi todos los cargos de
representación, tanto en la Juventud como en el Partido, siendo dirigente
nacional, regional, comunal, por años. Conocí muy próximamente a grandes
líderes: el más grande todos para mí, Salvador Allende. Tuve el honor de
acompañarlo en el balcón de la FECH en la celebración del triunfo popular
el 4 de septiembre de 1970 y gozar de sus enseñanzas y consejos. Alterné
por años casi cotidianamente con Carlos Altamirano, Clodomiro Almeyda,
Aniceto Rodríguez y milité activamente en sindicatos, poblaciones y en las
luchas universitarias con algunos de nuestros compañeros que murieron en
lucha: Carlos Lorca, Ricardo Lagos Salinas, Exequiel Ponce, Joel
Hauiquiñir, Bruno Blanco, Carlos Alamos, Eduardo Paredes, Jorge Aravena y
muchos otros.

Sostuve conversaciones en más de una oportunidad con líderes como Fidel
Castro, Brezhnev, Gorbatchov,Miterrand, Soares, Humberto Ortega y los
presidentes africanos Dos Santos y Pereyra, entre otras figuras destacadas
de la política del siglo XX. Conocí diversos países y aprendí a distinguir
desde el aire el color y la textura de distintos continentes.

Eso no habría ocurrido jamás de no haber sido por mi adscripción
partidaria. Era una identidad que ostentaba con orgullo ante cualquiera,
fuera la que fuese su jerarquía, porque representaba una historia de
luchas por el país y por la sociedad que nadie ponia en duda.

Pertenecía a una organización cuyos miembros arriesgaban hasta su vida por
sus convicciones. La represión nunca fue obstáculo para que ejerciéramos
nuestra libertad, aun estando prisioneros.

Algo de eso empezó a fracturarse en los prolegómenos del primer gobierno
democrático post-dictadura. Desde el principio surgió la sospecha que por
encima de las organizaciones que conformaron la Concertación, se había
formado una estructura transversal suprapartidaria, destinada a delinear
con mano de hierro el camino de la transición, reorientando el trazado
social y político que sugería la confluencia natural de una alianza de
centroizquierda que debía demoler la obra de la dictadura para dar origen
a la nueva democracia, con fuerte base en el respeto a los Derechos
Humanos, en la justicia social, en la igualdad de derechos y oportunidades
y en los intereses nacionales y regionales.

Una estructura que reunía en sí las bases del poder político, ubicando sus
piezas decisivas en los partidos, en el gobierno y en el Parlamento. Y que
gobierna hace veinte años.

La primera aparición que sugirió su real existencia, se dio en las
negociaciones con el dictador que fijaron los límites esperables de la
transición y que a primera vista aparecían inútilmente generosas ya que
sus frutos parecían el resultado de un diálogo realizado con un general
victorioso. La justificación aceptada fue el temor a una nueva asonada
golpista y curiosamente no hubo reacción de los partidos democráticos y
ninguna en el PS, en que los sectores más lúcidos quedaron paralizados
por la sorpresa.

El tiempo comprobó que esta negociación espúrea marcó la transición,
dejando en inferioridad de condiciones a las fuerzas democráticas para
imprimirle su carácter a la nueva democracia.

Como en un proceso programado, rápidamente asistimos al desarme progresivo
de todos los elementos que nos proporcionaban una indiscutible
superioridad moral y la posibilidad de construir una sociedad distinta al
modelo que heredamos de la dictadura.

En sus primeros pasos, los ideólogos de la transición pactada sometieron a
la libre competencia a los medios de comunicación, obligando a concurrir
al mercado a medios con espaldas financieras de plumas contra empresas de
inmenso tonelaje y apoyo de los sectores dominantes y del gobierno. Uno a
uno desaparecieron del espacio público y junto con ellos, una opinión
estructurada, democrática, crítica y progresista.

Otro golpe estratégico fue el de la rápida desmovilización de las fuerzas
sociales, conteniendo la movilización social ya fuere por acuerdo con los
líderes, por la cooptación a lugares de poder o por la represión, que se
ejerció justamente en contra de los que defendían nuestros postulados más
queridos, como la educación o la salud pública, los derechos de los
pueblos originales o la insoportable concentración del poder económico. La
política internacional desapareció de la preocupación pública y los
derechos humanos impusieron trabajosamente su presencia dolorosa. La
contribución del PS fue retirar su acción y organización de las
poblaciones y restar fuerza a los sindicatos industriales urbanos y
agrícolas, dejando el espacio libre a la penetración de la derecha.
Por años, el trabajo quedó desprotegido y sólo en los últimos dos años se
dio inicio a medidas, aun tímidas porque costará años recuperar sus
derechos naturales.

Otro paso necesario pasó por el desarme ideológico de los partidos,
reemplazando los principios del humanismo cristiano y la tradición laica y
marxista por una fórmula pragmática que proponía justicia social
,derechos humanos, cuidado de nuestras riquezas básicas y ejercicio
democrático “en la medida de lo posible”. Así se transó la inmensa fuerza
de la concertación que se basaba justamente en la confluencia de esos
principios que agrupaban a las grandes fuerzas sociales del país.

En el Parlamento con nuestros votos y bajo su presidencia, Camilo, se
continuó el proceso privatizador de nuestras empresas nacionales y de
nuestras riquezas básicas, reforzando paso a paso el poder de los que hace
no demasiados años fueron nuestros verdugos.

A la concentración económica y financiera se sumó la concentración del
poder político compartido mediante la fórmula del consenso y de las
contenciones estructurales de la Constitución del dictador. Eliminada la
movilización social, se establecieron como actores únicos y privilegiados
de la política los líderes parlamentarios y partidarios que cocinan la
política y negocian los márgenes de la insuficiente democracia.

Gradualmente se fueron identificando los antiguos contendientes y los
límites que definían a los partidarios de la dictadura y de la democracia
se hicieron progresivamente más difusos, cuestión que hoy se torna
dramática ante la amenaza que de una vez por todas la Derecha controle el
conjunto del poder del país.

El respaldo, casi sin oposición, a políticas contrarias a su naturaleza,
identidad política e historia, le cobró la cuenta al PS. Un manto de
mediocridad cubrió a esta organización trasvestista, desprovista ahora de
ideología y de estrategia de futuro, que en su práctica rechaza el pasado
histórico que asegura adorar y cuyo presente se basa en una lucha
vergonzosa por mantener las redes de poder generadas en estos veinte años
tanto al interior del partido como del gobierno.

Con pena hemos asistido al espectáculo de una conducción errática que ha
dado un verdadero abrazo de oso a las alternativas presidenciales que
levantó la Concertación y que detrás del símbolo de la flecha de la
falange, consiguió una derrota electoral de proporciones en las últimas
elecciones parlamentarias, luego del fracaso obtenido en las últimas
elecciones municipales.

La sabiduría del triunvirato de dirección, que representa las tres
fracciones que hoy comparten el poder del Partido (y los miles de millones
de pesos que heredaron del antiguo y vilipendiado PS de Allende), Camilo
Escalona, Marcelo Schilling y Ricardo Solari, consiguió levantar cuatro
candidaturas de identidad PS en menos de un año: la de José Miguel
Insulza, la de Alejandro Navarro, la de Jorge Arrate y la de Marco
Enríquez – Ominami.

La chifladera destinada a los presidentes de los partidos en el primer
acto de la segunda vuelta electoral, por los propios partidarios de la
Concertación, fue la demostración simbólica del rechazo que genera en las
propias filas la existencia de este partido transversal, responsable de la
antipatía ciudadana y de la desastrosa conducción de la campaña que
amenaza con la derrota al conglomerado electoral más poderoso que se haya
formado en la historia de Chile.

Curiosamente, solo los presidentes del PR y del PPD tuvieron la dignidad
de presentar su renuncia, en un acto de lealtad con el candidato
presidencial y de compromiso con su candidatura. Digo que es curioso,
porque ambos han hecho los mejores esfuerzos por mantener una conducta de
consecuencia con las opciones políticas de sus dirigidos y de su
candidato.

Usted, Camilo Escalona, y la dirección máxima del Partido, no mostraron el
mismo sentido de dignidad y vergüenza cívica. No tengo duda que en la
próxima reunión del 23 encontrarán un subterfugio retórico para mantener
todo igual, como si nada hubiera ocurrido.

Ya no existe alternativa de cambio en el PS. Desgraciadamente, la
estructura actual de mando vertical y autoritario que dirige las riendas
del poder del PS para continuar imponiendo los postulados de esa
organización transversal al gobierno, al Parlamento y a los partidos, sólo
podrá ser superada desde la creación de una organización superior, que
rescate la voluntad ciudadana para el necesario cambio de rumbo del país.

A esa disyuntiva cruel han orientado la percepción ciudadana y militante,
arriesgando al país al retroceso enorme que significaría un triunfo de
la Derecha. Nada me alegraría más que equivocarme y que las bases
partidarias lograran retomar el rumbo de lo que fue el PS: un partido
popular y de izquierda. Dada las circunstancias lo creo imposible.

Sin otro particular, se despide

Hernán Coloma A.

7 de enero de 2010

miércoles, 6 de enero de 2010

Carta abierta a mi pueblo de Ana González Recabarren

Sentada frente al televisor veo y reviso las noticias que van y vienen, tomo un lápiz y empiezo a sacar cuentas de los votos de uno y otro candidato, cómputos que no me extrañan en absoluto, pero empecé a preocuparme de la segunda vuelta.

Dejé de lado el libro que estoy escribiendo. Nuevamente lo social se impone a lo personal y pensé compartir con ustedes mi reflexión sobre esta nueva vieja encrucijada histórica.

Volví al pasado, a la historia de nuestro pueblo, de la cual, aunque no lo creamos, somos parte. Formamos parte de esas grandes mayorías que en pos de un futuro mejor votamos por Salvador Allende. Hoy esa mayoría debe mantener los ojos bien abiertos, para distinguir a los que quieren el poder para seguir aumentando sus riquezas, como el Tío Rico McPato.

Me duele constatar que no hemos tomado conciencia de los profundos abusos de poder que nos han llevado a dejar inconclusa la batalla que ganamos todos, niños, jóvenes, hombres y mujeres, sacando de La Moneda al dictador, solo que nos limitamos a eso, quedando pendiente ganar la guerra combatiendo la herencia que nos dejaron y la cual nos sigue gobernando.

Nos dicen que esta sociedad es otra, que Chile es un país desarrollado, sin embargo, siguen existiendo los pequeños Cizarro, huérfano de padres y de la sociedad. Nuestros jóvenes en la “pobla” están cada día más hundidos en la pasta base, sin futuro y sin ilusiones. A los “pingüinos”, que nos llenaron de orgullo y esperanza los dejamos solos ¿qué hicimos aparte de mirar desde afuera?, ¿dònde estábamos?, ¿dónde estamos?.

Sin duda que estamos donde los poderosos nos quieren, encadenados a la indiferencia, al individualismo, al consumismo, a colgarle las culpas a otros y no mirarnos a nosotros mismos, a confundir el oro con el oropel. Sí, somos un país distinto, hoy nuestros niños no mendigan un trozo de pan, hoy suplican por un poquito de ternura.

Hoy las instituciones, las organizaciones sociales, los partidos políticos están enfermos, también están donde los poderosos los quieren, desarraigados de su naturaleza, han cortado el cordón umbilical con su esencia, olvidando que, como dijera Allende “..la historia la hacen los pueblos, que con sus trabajadores, estudiantes, profesionales, científicos, los que laboran en todas las ramas del arte y la cultura, los jóvenes, las mujeres, nuestros niños, son los que nos liberarán de las cadenas que nos impiden vivir plenamente”.

Estamos donde los poderosos nos quieren, respondiendo a sus demandas de perdón y olvido. Nos hemos olvidado de las valiosas vidas de hombres, mujeres, jóvenes y niños asesinados, violados, torturados. Hemos olvidado los Hornos de Lonquén, a Lumi Videla arrojada a la Embajada de Italia después de haber sido ultrajada, torturada y asesinada, nos olvidamos de Neltume, de Víctor Jara, José Manuel Parada, Manuel Guerrero, Santiago Nattino, del sacerdote André Jarlán. Nos olvidamos de René Schneider, de Alberto Bachelet, de Carlos Prats y de tantos soldados asesinados por pasarle un cigarro al prisionero. Del niño Rodrigo Anfrunz.

Nos negamos a recordar el asesinato de Reinalda Pereira, embarazada de seis meses a quien torturaron tanto, tanto que suplicaba por el hijo que llevaba en su vientre, al cual quiso salvar diciéndoles que esperaba un hijo. Bastó eso para que la siguieran torturando con más furia, y como no moría tan rápido le colocaron una inyección envenenándola, Aun más el niño siguió vivo dentro del vientre de su madre, como desafiando a los caníbales “dispárenme a mí ahora”.

Nos olvidamos de Miguel Enríquez, que con su claridad política, es muy difícil que se hubiera pronunciado contra sí mismo. Menos en estos tiempos de la historia del país.

En esta nueva vieja encrucijada nos hace falta recordar, revisar la historia y extraer las lecciones que no nos han dejado aprender. Por ejemplo, no recuerdo el año pero también se trataba de elecciones presidenciales. Por esos lejanos días el candidato era don Juan Antonio Ríos, el Partido Comunista de ese entonces acordó integrarse a la campaña nacional y se apersonaron al Comando, manifestando el acuerdo, pero no fueron aceptados. Los dirigentes comunistas no se amedrentaron, tampoco se tiraron al suelo con pataletas infantiles, al contrario tomaron el sartén por el mango y se dedicaron a recorrer Chile, llevando como bandera a Don Juan Antonio Ríos, primando en ello lo que el país necesitaba en esos momentos, parar a la derecha. Lo que vendría después dependería de la capacidad de lucha del pueblo.

Y así continuaron trabajando hasta que el pueblo unido, con porfía y voluntad, siempre mirando la brújula para no desviarse, realizamos la gran epopeya de terciar la banda presidencial a Don Salvador Allende, causando la admiración del mundo entero, pero también el miedo de los poderosos de allá lejos por el norte, y también de los poderosos de este país, El cielo de nuestra Patria fue cubierto por la negra noche del fascismos, matando el alma nacional y asesinando lo mejor de nuestros compatriotas para continuar pisoteando y violando los derechos humanos de la Carta Universal de los Derechos del Hombre.

Pero el pueblo unido volvió a renacer de las cenizas, y como Cristo el Tiberiades caminó seguro por las aguas encrespadas.

Y hoy se nos presenta esta encrucijada, ser o no ser, votar o no votar. Tenemos razón para estar enojados, frustrados, desencantados, desengañados, pero podemos expresarlo y no desaparecerán tu esposo, tu esposa, tus hijos, tus amados. Podemos escupir esta rabia, es más, podemos transformarla en una gran y poderosa fuerza que nos acerque a esa vida en plenitud por la que tantos y tantas lucharon. Es hora de recuperar la memoria, de salir de la burbuja personal y volver a asumir nuestro rol de mayoría activa y transformadora de una sociedad más justa, solidaria y humana.

No podemos permitir que vuelvan a gobernarnos los que han asesinado la Verdad y la Justicia. No debemos darle “la pasá” a la Derecha, no porque sea la Derecha, sino porque está infectada por el virus pinochetista y…… pensemos un poco ¿ustedes creen que los hijos de ellos van a votar en blanco?, ¿ustedes creen que sus hijos no se inscribieron en los registros electorales?. No tienen de dónde sacar más votos y apelan a nuestro desencanto, a nuestras frustraciones, a nuestros desengaños, pero yo no he olvidado que son los mismos que asesinaron a Miguel Enríquez, a Allende, a la Reinalda, a la Lumi Videla, en fin esta carta no terminaría nunca si recuerdo en ella a todos los mártires que hoy tanta falta nos hacen en el hogar, en la calle, en la universidad, en el arte, en el canto, en el partido socialista, comunista, demócrata cristiano, el Movimiento de Izquierda Revolucionario,

Por todas las humillaciones, por todas las burlas, por todas nuestras frustraciones, por todos nuestros desengaños, por todos los que han abusado en nuestras propias filas, por los que nos roban la Verdad y la Justicia, por todos los chantas que pululan en las organizaciones que más parecen infiltrados que amigos, por los lobos piel de cordero, por los enemigos y explotadores de los trabajadores, por los que han hundido a nuestros amados jóvenes e el alcohol y la droga, por los que nos mojan y apalean en las marchas, por todas las jóvenes Músicas, no les demos en el gusto, por los profesores humillados, por Allende, por el padre de Eduardo Frei, querámoslo o no son dos Presidentes de Chile, Allende que se inmoló y no les dio en el gusto que lo asesinaran y Eduardo Frei que lo asesinaron tan brutalmente como asesinaron a los 119, a los de Lonquén, Mulchén, Caravana de la Muerte y no olvido a la valiente Arcadia Flores.

A estos que se creen dueños de nuestras vidas, si no me crees mírate las cadenas que llevas en tus tobillos. De ti, de nosotros depende que en honor a todos los que ya no están, y de todos los que estamos que pareciera que no hacemos Patria, démosle una lección pedagógica a quienes nos creen ignorantes (por no decir huevincas).

Marco, por tu voz brotó la voz de muchos de nosotros, continúa tu accionar para adelante, tienes mucho por ganar, más aún eres ya un ganador, lo mismo va para Alvaro Escobar. Al pueblo nunca se le han dado las cosas fáciles, los triunfos de nuestro pueblo se han hecho realidad con trabajo, constancia, con los ojos abiertos no confundiendo el oro con el oropel. En esta jornada tan impredecible, difícil pero no imposible, termina generosamente tu Lección Pedagógica a la Patria que como yo tanto amamos. Si otros no se pegan la cachá no importa, quiero ver a mi pueblo alegre como cuando gana la Chile o el Colo-Colo tomàndose las calles de la Patria, bailando, cantando, celebrando a la selección.

No le hagamos el juego a la selección anti nacional que quiere quedarse con la copa. Lección Pedagógica genial para tu pueblo, que a pesar de todo, pero por todo lo vivido, tengo la esperanza de que estemos aprendiendo a marchar por las anchas alamedas con una clara consigna ¡la Derecha no pasará!

“Que salga del corazón

de los hombres jornaleros

que antes de ser hombres son

y han sido niños jornaleros”

(Del poema “El Niño Jornalero”

De Miguel Hernández)

Ana González de Recabarren

Enero de 2010

lunes, 4 de enero de 2010

Carlos Altamirano: “Soy díscolo, pero voy a votar por Frei”

La Nación Por Marcelo Castillo S.


El ex jefe máximo del PS durante la UP desmenuzó con LND el momento político actual. Fue duro con su partido, reconoció su apoyo a Arrate (“si no estuviera habría votado por MEO”), pero ahora llama sin rodeos a votar por Eduardo Frei Ruiz-Tagle para evitar la “reconquista pinochetista”.


Domingo 3 de enero de 2010 | | LND Entrevistas
Aunque ya está cerca de los 90 años, el ex jefe máximo del Partido Socialista (secretario general se le llamaba entonces) durante el gobierno de la Unidad Popular (1970-1973) está preocupado del futuro de Chile y de la humanidad. Sigue desde su casa en La Florida -donde tiene enmarcado el cuadro donde aparece como el hombre más buscado de Chile por los militares- los acontecimientos políticos locales y del mundo.
Se niega a escribir sus memorias, pero reconoce que está trabajando en un libro con el historiador Gabriel Salazar que tendrá quince capítulos y reflejará el cruce de su vida con la historia del país.
No pretende volver a la vida política activa, pero está claro que tiene unas cuantas cosas que decir sobre lo que considera un momento histórico, que estima podría llevar a Chile a una situación impresentable ante el mundo: “La reconquista pinochetista”, le denomina.
-Acaba de ser elegido un senador que es de su generación, Andrés Zaldívar. ¿Por qué se retiró de la vida política?
-Primero, Andrés Zaldívar es bastante menor que yo. Pero no se trata de un problema de edad. Yo consideraba que ya había escrito mi propia historia política. Y yo preveía que la historia que venía era muy distinta a lo que yo habría querido vivir. Ya en el mundo europeo el neoliberalismo estaba entrando muy fuertemente, la izquierda se encontraba en clara descomposición. Tenía claro que el Partido Comunista estaba en su etapa final. Yo vivía en el país comunista más desarrollado del mundo (Alemania Oriental). Ya veía allí problemas y vicios muy importantes, y además un desencanto de la población muy importante. Yo tenía contacto con la dirección del partido y ellos mismos percibían que no podía continuar el sistema. La política me interesa en la medida que pueda ser usada para grandes transformaciones, para grandes ideales, no para una vida rutinaria en que se acumula riqueza. Yo no tengo ni un solo bien material. No tengo más que el auto que está ahí a la entrada. Tal vez, algunos de los cuadros que tengo aquí, regalados por mis grandes amigos Guillermo Núñez y Mario Carreño.
-¿Cuál es su visión de la izquierda chilena? ¿Está reducida al 6,2 por ciento que captó Arrate? ¿Hay izquierda en la Concertación? ¿Es Enríquez-Ominami de izquierda?
-Yo voté por Jorge Arrate, yo me inscribo en lo que se llama los díscolos, pero la izquierda no está reducida a esa votación. Hay votación de izquierda en Enríquez-Ominami y en la Concertación. Hay izquierda entre quienes no votan y quienes no están inscritos. Hay un número muy importante dentro de ese 40 por ciento de no inscritos o que votan nulo o que se disgregaron entre varios candidatos que son de izquierda. Los díscolos somos el 26 por ciento, si usted suma a los votantes de Arrate y de Enríquez-Ominami, es la mayor fuerza política de Chile, sin sumarles a los no inscritos y los que no quieren votar. La izquierda es fuerte en Chile, pero está diseminada. Es posible que esto lleve a la victoria a un candidato de derecha, como Sebastián Piñera.
-¿Cree que va a ganar Piñera?
-Es probable que gane Piñera, pero no se puede asegurar que va a ganar. Creo que el 15 por ciento de MEO se irá a Frei, el 6 por ciento íntegro de Arrate, también. De modo que quedan muy equiparados. Hace un siglo que la derecha no gana la Presidencia de la República.
-Pero Alessandri ganó en el ’58.
-Cien años. Voy a argumentar. En los años veinte, Arturo Alessandri ganó con un discurso populista, en contra de la canalla dorada, con un discurso muy agresivo antiderechista. De manera que cuando gana Arturo Alessandri a Barros Borgoño, que era el candidato de derecha, no ganaba un derechista a otro derechista. Ganaba una nueva figura antioligárquica. Puso término al siglo oligárquico. Después está Jorge Alessandri, pero él llega a la presidencia con un tercio de los votos, llega a la presidencia financiando adecuadamente al cura de Catapilco, que sacó los 30 mil votos que le permitieron el triunfo. Insisto, entonces, en que la derecha chilena hace cien años que no gana la Presidencia y sería muy grave que lo hiciera.
-Entonces, usted, ¿va a votar por Frei?
-Sí. A pesar de que me inscribo entre los díscolos, entre los inconformistas, que voté por Jorge Arrate y que, si no hubiera estado él, habría votado por Enríquez-Ominami. Estando en esa posición, creo que lo único responsable, lo único consciente, es votar por Frei. Darle la victoria a la derecha chilena, que viene de protocolizar los 17 años de dictadura militar, que se niega a reconocer los horrores que allí se cometieron, que hizo aprobar esa Constitución abiertamente antidemocrática, creo que es un profundo error histórico. Todas las posiciones en contrario de Frei son mínimas si consideramos la victoria de la derecha. Hoy su poder es gigantesco. Tiene toda la prensa escrita, la televisión, casi todas las radios, pasa a ser una especie de dictadura legal. ¿Alguien piensa que se va a poder sancionar a las farmacéuticas por la colusión, que se va a poder sancionar a Sebastián Piñera por el uso de la información privilegiada, que la Dirección del Trabajo va a poder sancionar a las empresas, alguien piensa que Chile se opondría a la invasión a Irak por Estados Unidos si hubiera estado Sebastián Piñera? Vamos a tener la reconquista del mundo pinochetista del gobierno del país.
-¿Cómo ve la situación del Partido Socialista? Tuvimos tres candidatos presidenciales que salieron del PS y un cuarto al que apoyó oficialmente el PS. ¿Tiene futuro el Partido Socialista?
-Yo encuentro la situación del PS deplorable. En gran medida esta dispersión de candidatos socialistas se ha debido a la dirección de tipo estaliniana que gobierna el partido y que está poniendo en peligro la victoria de Eduardo Frei, lo que es más grave. Es muy difícil de entender que una Presidenta socialista tenga aproximadamente el 80 por ciento y que el Partido Socialista no llegue al 10 por ciento. No tengo una explicación muy clara para eso. No me atrevo a responsabilizar de esta situación sólo a la dirección del partido. Hoy día, pareciera ser que más que los partidos y las ideas, la gente se fija en las personas. Ello explicaría la altísima aprobación en que han concluido sus gobiernos Lagos y Bachelet. Creo que la izquierda mundial se encuentra en un proceso de descomposición. Chile no es excepción a ese proceso. Y por eso es doblemente positivo el que en este momento en América Latina ocho o diez países tengan en la Presidencia personas que se inscriben en la izquierda, algunos de ellos con ideas revolucionarias.
-¿Cómo evalúa el fenómeno de la renovación socialista? ¿Dio los frutos que usted esperaba?
-Evidentemente que no dio esos frutos. Los hombres, dice Marx, escriben la historia pero no saben la historia que escriben. El partido terminó comprometiéndose con la transición democrática en Chile, bastante legítimo. Pero la renovación no dio todos los frutos que esperaba. El Partido Socialista tuvo una renovación espuria. Se fue acomodando a lo que iba ocurriendo. No hubo propiamente una renovación. Se renovó al aceptar un modelo neoliberal. En ese sentido, yo no estaba de acuerdo. Sí lo estaba en la idea de crear una nueva alianza política. Hasta ese tiempo, el PS tenía como aliado prioritario al PC. Yo creía que en ese minuto era fundamental la alianza con la DC y, para eso, con cierta pena de mi parte, había que romper la alianza con el PC y también con buena parte de los dogmas marxistas-leninistas. En ese tiempo, mi amigo Clodomiro Almeyda, en esa época muy apegado al PC, dudó mucho de apoyar esta alianza. Mucho antes lo hicieron Jorge Arrate y Ricardo Núñez. Fue una renovación a medias, con algunos aspectos negativos y otros positivos. El partido contribuyó a la transición democrática y tuvo en Ricardo Lagos un excelente Presidente y aportó la primera mujer Presidenta en la historia de Chile, Michelle Bachelet. Pero lo sustantivo del modelo neoliberal ha permanecido. Y el Partido Socialista no dio una lucha suficientemente fuerte en contra de ese modelo. Son múltiples las normas del neoliberalismo que han terminado marcando la historia del país. No toda empresa privada es superior a una empresa pública. El mercado no se autorregula.
-¿Cómo ve el actual momento que vive el mundo? Tras la proclamación del fin de la historia por el capitalismo, vemos que los gobiernos de izquierda se multiplican como nunca en América Latina.
-En América Latina, en Brasil, tenemos como Presidente a un obrero sindicalista. Un negro gobierna Estados Unidos, lo que me parece maravilloso, y una mujer lo hace en Chile. Todo ello indica que el mundo está cambiando. Que el Partido Comunista de China le preste apoyo al capitalismo, mientras en Chile un parlamentario de derecha habla en contra de una alianza de la Democracia Cristiana con el Partido Comunista. El mundo está cambiando de una manera vertiginosa.
-La socialdemocracia europea ha sufrido derrotas importantes en Francia y Alemania, en medio de la crisis más profunda del capitalismo desde la década del treinta del siglo pasado. ¿Será que esa socialdemocracia se renovó demasiado y perdió su propia personalidad?
-La izquierda en Europa se encuentra en un proceso muy similar al chileno. De fraccionamientos, divisiones y desencantos. En Alemania ha surgido un nuevo partido de izquierda, de (Oskar) Lafontaine, que era de la socialdemocracia, que se fraccionó y creó un nuevo partido de izquierda. También ha crecido el Partido de los Verdes. Si usted suma los votos que tiene la vieja socialdemocracia, el de Lafontaine y los Verdes, suman más que la (canciller alemana DC, recientemente electa, Angela) Merkel. Los partidos de izquierda se han ido dividiendo, pero la masa de izquierda se ha mantenido.
-¿Cree que es posible constituir una fuerza socialdemócrata en Chile?
-Mi respuesta es no. No se trata de volver a crear algo que ha ocurrido en el exterior. La socialdemocracia está viviendo fraccionamientos, divisiones en el mundo. Yo creo que lo que es necesario en Chile es un gran movimiento que logre convocar una mayoría que permita una convocatoria a la celebración de una asamblea constituyente. Más que el llamado a una reforma de la Constitución. Un movimiento para que se aumente el monto de los impuestos. La carga tributaria en Chile de menos del 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Parecemos casi como un paraíso fiscal. La carga en los países desarrollados es del 40 al 50 por ciento del Producto.
-¿Y cree posible volver a pensar en el socialismo, en una sociedad distinta al capitalismo?
-Yo lo veo posible, dado el colosal giro que está dando la historia mundial, que el comunismo chino esté salvando al capitalismo…
-Entonces es probable que el Partido Comunista haya concluido que para alcanzar el socialismo había que desarrollar el capitalismo.
-Sería lógico que lo pensara así. No lo sé. El hecho es que se ha transformado en el gran apoyo a este Apocalipsis. Este país, que se sigue considerando comunista o socialista, tiene un alto crecimiento económico de 10 por ciento, que no tiene ningún país que aplica políticas neoliberales.
-Pero con ese ritmo de crecimiento, el efecto en el medio ambiente, en el cambio climático, tal vez estemos asistiendo a nuestro propio funeral y al de toda la humanidad.
-Ciento por ciento de acuerdo. Hay una gran cantidad de interrogantes en ese crecimiento, pero lo concreto es que quien dirige ese crecimiento es un Partido Comunista. Estados Unidos y China son los países que más polucionan en el mundo. El capitalismo también está sufriendo este proceso de transformación profunda, que empuja los conocimientos científico-tecnológicos. El capitalismo está en un proceso de cambio. Está en ese proceso en que el capitalismo que produce bienes inmateriales es mucho más poderoso que aquel que produce bienes materiales. Si nosotros pensamos que en esta pieza hay millones de ondas que llevan información, que tienen música, discursos. Si lo pensamos desde una lógica marxista, ¿cómo las expropiamos? Imposible. Están todas esas dudas. Antes de veinte años tendremos enfrentado al capitalismo norteamericano con el capitalismo comunista chino. Por otro lado, en países como Suecia o Finlandia, el Estado y los sindicatos son dueños de grandes empresas. En otras palabras, los participantes de estos sindicatos son obreros capitalistas, dueños de empresas gigantescas. Cuando estamos ante estas realidades podemos decir que el capitalismo también se transforma. No sabemos en qué va a concluir todo esto y si es que podremos llamarle a aquello capitalismo. //LND


“Mi legado es el de Salvador Allende”
-Cuéntenos de sus memorias. ¿Cuál es el legado que quiere dejar al pueblo chileno?
-No estoy escribiendo mis memorias. No es una biografía. Es una conversación con el mejor historiador que creo tiene este país, Gabriel Salazar. Con él estamos conversando sobre mi vida, mis circunstancias. Ahora, ¿qué va a hacer él? Lo sabré de vuelta de vacaciones, cuando él se comprometió a tener ordenados los 15 capítulos que tendrá el libro. No tengo un legado propio. Mi legado es el legado de Salvador Allende. El de construir una sociedad más justa. Yo me siento comprometido con ese legado.
-En su interpretación, ¿cuál es el legado allendista?
-Hay uno muy importante en el mundo marxista. El marxismo siempre pensó que el cambio de la sociedad se hacía por la vía armada. Él fue el primero en plantear hacer la revolución en libertad y en democracia, que él lo adornaba con empanadas y vino tinto. En segundo lugar, transformar este país en uno más justo, más equitativo, sin ricos ni pobres. También el legado moral, de preferir la muerte con ese discurso tan lindo de despedida.
-Pero Carlos Altamirano, durante la Unidad Popular no fue allendista. Estuvo en una posición distinta a la del Presidente.
-No, no es propiamente así. En primer lugar, forma parte de la leyenda y la mitología de la derecha que yo estaba alejado de Allende. Yo era el mejor amigo de Allende. Pasaba a diario por mi casa. Cocinábamos allí en Américo Vespucio. No hubo fin de semana en que no almorzáramos en Cañaveral. Es absolutamente falsa esa supuesta enemistad entre Allende y yo. Sí hubo una discrepancia profunda, pero no se expresó en peleas personales. Él fue un segundo padre para mí. El punto en que nos topábamos era que yo tenía la certeza de que la derecha daría un golpe de Estado y que para eso teníamos que estar preparados. Yo pensaba que el general Prats, junto a cuatro o cinco generales, entre ellos Bachelet, debería ir preparando un proyecto de defensa armada del gobierno. Salvador tenía una posición contraria. Él creía que cualquier acción que emprendiera sería interpretada como un autogolpe de Estado. Desde luego, yo creía que no debía permanecer en La Moneda, sino en una guarnición militar, con un comandante que le fuera totalme




La Nación


sábado, 2 de enero de 2010

"Les hacemos un"Urgente llamado para enfrentar unidos la segunda vuelta del 17 de enero"

por Personalidades chilenas
viernes, 01 de enero de 2010

Estimados candidatos:

Quienes firmamos esta carta formamos parte de ese 55,9% de la ciudadanía que el pasado domingo 13 de diciembre votó por alguno de ustedes, con la convicción de que la candidatura que respaldaban representaba el mejor camino para hacer realidad sus expectativas de progreso democrático y social para Chile.

En nuestra calidad de electores que los han respaldado, queremos hoy hacerles un urgente llamado a ponerse de acuerdo para enfrentar unidos la segunda vuelta presidencial del 17 de enero próximo.

Porque estamos convencidos de que ese acuerdo es posible, les pedimos también que transmitan a los partidos y organizaciones que los han apoyado, la voluntad política de alcanzar a la brevedad ese acuerdo, removiendo todos los obstáculos que puedan dificultarlo.

Converger hacia ese acuerdo es un imperativo ineludible, porque de no alcanzarse, es el propio progreso democrático y social el que estaría en grave peligro.

El regreso de la derecha al gobierno significaría un grave retroceso histórico.

Porque se trata de un conglomerado en el que siguen predominando quienes ejercieron el poder durante la dictadura de Pinochet o hicieron su aprendizaje político en las redes de poder de ese régimen antidemocrático.

Y porque en la derecha realmente existente –más allá de la cosmética electoral- conservan la preeminencia concepciones fundamentalistas e intolerantes en lo cultural, junto a una visión neoliberal de la economía y de la sociedad.

Se trata de una derecha para la cual las políticas públicas impuestas bajo la dictadura siguen siendo su modelo.

Una derecha con el autoritarismo a flor de piel, históricamente inclinada a soluciones de fuerza para sofocar conflictos sociales o étnicos, o limitar la expresión de la diversidad.

Ante esa perspectiva, las diferencias entre ustedes nos parecen realmente secundarias.

Y el imperativo de construir un acuerdo nos parece insoslayable.

Necesitamos gestos unitarios, generosos y autocríticas claros.

No se trata de claudicar en las aspiraciones que cada uno representa.

Los candidatos que no pasaron a la segunda vuelta han contribuido a cambiar la política chilena.

Jorge Arrate tiene el merito histórico de haber roto la odiosa exclusión de los comunistas y fortalecer en el debate nacional un horizonte de mayor justicia social.

Marco Enríquez-Ominami supo dar voz al agotamiento, critica y desafección a los partidos políticos que se ha instalado en la sociedad producto de errores, sectarismos y personalismos que no se pueden negar, más allá de los logros que toda la ciudadanía y todos nosotros reconocemos a la Presidente Michelle Bachelet.

Ese 26% es imprescindible para avanzar en la profundización y mejoramiento de nuestra democracia.

La división de la primera vuelta es una debilidad que se puede convertir en una oportunidad.

Necesitamos que Uds. lideren un nuevo pacto que permita proyectar todo los avances del gobierno de la presidenta Bachelet y encauzar un proceso de renovación de la política chilena que debe ser capaz de articular las inquietudes ciudadanas mas allá de los partidos políticos.

Es necesario asumir que hay y ha habido practicas del ejercicio del poder que hay que desterrar. Se necesita más transparencia, más tolerancia y capacidad de interpretar una sociedad compleja que expresa nuevos deseos de participación y reconocimiento.

Llamamos a construir ya la alternativa que permita que el 55,9% de los chilenos y chilenas entregue su confianza en la segunda vuelta a Eduardo Frei Ruiz-Tagle, como representante de una nueva mayoría que incluya también lo que representan las agendas de Jorge Arrate y de Marcos Enríquez-Ominami.

Una alternativa que abra una nueva etapa de la democracia chilena que avance en la construcción de un país con mayor justicia social y transparencia, con un Estado más fuerte y eficiente, capaz de revertir las desigualdades que impone la ideología del mercado y el dinero, atento a los deseos de las mayorías, a la calidad de nuestro sistema político y de nuestra convivencia, por una cultura humanista, progresista y tolerante donde quepamos todos y todas.
01-01-2010

1. Humberto Giannini, filosofo

2. Pedro Lemebel, escritor

3. Patricia Rivadeneira, actriz

4. Alvaro Ramis, Presidente ACCION

5. Sergio Parra, Metales Pesados

6. Marcelo Cicali, empresario

7. Patricio Fernandez, periodista

8. Claudio Correa, artista visual

9. Carnen Berenguer, poeta

10. Alejadro Goic, actor y director de teatro

11. Gonzalo Diaz, artista visual

12. Ignacio Agüero, cineasta

13. Francisco Reyes , actor

14. Ivan Navarro, artista visual

15. Patrick Hamilton, artista visual

16. Horacio Salinas, musico

17. Carmen Romero, gestora cultural

18. Samy Benmayor, artista visual

19. Luisa Eguiluz, escritora

20. Claudia Barattini, gestora cultural

21. Nury Gonzalez, artista visual

22. Eugenia Prado, escritora

23. Camilo Yañez, artista visual

24. Jorge Brantmayer, fotografo

25. Luisa Eguiluz, escritora

26. Antonio Arevalo, curador de arte

27. Javiera Parada, gestora cultural

28. Alfredo Riquelme, historiador

29. Jorge Cabieses Valdes, artista visual

30. Jorge Coulon, musico

31. Elisabeth Colingwood-Selby, filosofa

32. Patricio Yanez (Tommy Rey), musico

33. Maria Navarro, artista visual

34. Agustín Squella, academico.

35. Elizabeth Rodríguez, coreógrafa

36. Eugenia Brito, poeta

37. Francisco Suazo, musico

38. Andrés Valdes Coloma , musico

39. Jaime Jelves Oyarzún , musico

40. Hugo Pirovic Battiza, musico

41. Federico Faure Ramirez

42. Jaime Atenas, musico

43. Sergio González Morales, musico

44. Marcelo Coulon, musico

45. Juan Flores Luza, musico.

46. Daniel Cantillana Riquelme, musico.

47. Manuel Meriño Muñoz , musico

48. Virgilio Rodriguez, poeta

49. Gonzalo Arqueros, historiador del arte

50. Jorge Hernandez, artista visual

51. Pablo Langlois, artista visual

52. Andrea Duran,artista visual

53. Ana Maria Saavedra, gestora cultural

54. Luis Alarcon, gestor cultural

55. Paz Carvajal, artista visual

56. Ximena Zomosa, artista visual

57. Claudio Pueller, actor y director de teatro

58. Malucha Pinto, teatrista

59. Alejandra González, comunicadora social

60. Gabriela Munita, Asistente Social

61. Paula Valenzuela, Terapeuta Ocupacional

62. Manuel Guerrero Antequera, Sociólogo

Si deseas adherir con tu firma a esta Carta Abierta, envía un correo a Javiera Parada javierapaz2001@yahoo.es

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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Entre el despotismo legal y la democracia progresista

Por Héctor Vera */ Dante Castillo **
Con Piñera se produciría una situación de despotismo legal, debido a una serie de factores. A los poderes que tiene la derecha de control económico y de los principales negocios de Chile y de los medios de comunicación de masas, se le agregaría el control del Poder Ejecutivo.


Domingo 27 de diciembre de 2009 | | Blog Columnistas
El siguiente análisis se fundamenta en el método Mactor, o Matriz de Actores, ideado por el francés Michel Godet, que sistematiza la comparación entre los protagonistas políticos, sus recursos y sus alianzas estratégicas y sus objetivos, para lograr configurar los escenarios posibles que puedan derivar en recomendaciones a éstos. El Mactor ha demostrado sus virtudes como método prospectivo, en la medida que anticipa y describe los escenarios posibles o probables, basado en el comportamiento histórico de los actores, en los intereses que defienden, las alianzas posibles y deseadas y en los contextos en los que se mueven. Este procedimiento, de manera resumida, arrojó el siguiente resultado sobre qué es lo más probable que ocurra política y socialmente en Chile si sale elegido Sebastián Piñera o Eduardo Frei.
Escenario político con Piñera
Todos los chilenos sabemos que para la Presidenta Michelle Bachelet no sería un agrado personal entregar la jefatura del Estado a Sebastián Piñera. A esta situación hay que agregar que el escenario para los ciudadanos del país se presentaría con una tremenda concentración de diversos poderes públicos y privados en manos de la derecha. Avanzaríamos fuertemente a una sociedad unidimensional, como lo ha descrito Marcuse. Los opositores estarían condenados a una participación secundaria, en que la diversidad alcanzada con los nuevos diputados comunistas se pulverizaría con un dominio completo del bloque Coalición para el Cambio.
Se produciría una verdadera situación de despotismo legal, debido a una serie de aspectos y factores. En primer lugar, a los poderes que tiene la derecha de control económico y de los principales negocios de Chile y de los medios de comunicación de masas, se le agregaría el control del Poder Ejecutivo. Eventualmente, también podría tener mayoría en el Poder Legislativo, si logra dividir a la Democracia Cristiana. Y este gobierno tendría ante el Poder Judicial una enorme influencia, dado que esta esfera ha demostrado en el pasado ser altamente vulnerable a las presiones políticas, como ocurrió durante la dictadura militar.
Por otra parte, no es necesario argumentar sobre la influencia de Piñera y de su sector sobre el mercado, especialmente el financiero y de los servicios como transporte, salud o educación, donde las contradicciones entre capital y trabajo tenderán a favorecer, naturalmente, al capital en un gobierno ardientemente partidario del mercado y del lucro.
Del mismo modo, se sabe que hay sectores en la Democracia Cristiana que, ante una eventual derrota de Frei, buscarán alianzas con el gobierno de Piñera. Esto significará el quiebre de la Concertación tal como existe hasta ahora e implicaría que el actual estado de correlación de fuerzas entre la Alianza y la Concertación, se rompería favorablemente para la derecha. En este contexto, si Marco Enríquez-Ominami desea tener un liderazgo, sin tener ninguna representación en el Parlamento, sólo tiene ciertas posibilidades haciendo un trabajo en terreno de oposición al gobierno de Piñera que le permita mantener la posibilidad de ser una alternativa para la próxima carrera presidencial del 2014. Junto a lo anterior, la escasa diversidad de voces existentes hasta ahora en los medios, como es el caso de la presencia de la Concertación en el diario La Nación y en Televisión Nacional, terminarán. La derecha impondrá un control casi total. Los medios del Estado o de mayoría estatal se transformarán en las mismas voces que hoy se expresan en El Mercurio, La Tercera, en Chilevisión o Megavisión. Desaparecerá del sistema medial la visión de los partidos de la oposición que, de todas formas, serán cercanas al 50% del electorado. Será un golpe duro al pluralismo democrático en Chile, sin precedentes históricos.
El Poder Judicial en Chile ha dado largas muestras de su debilidad y su falta de autonomía: en el pasado actuó en favor de la dictadura y en desmedro de la lucha por los derechos humanos. El asesinato de Eduardo Frei Montalva muestra que este modo de conducta del pasado puede prolongarse en un eventual Chile con Piñera de Presidente. En estos días, un juez, de dedicación exclusiva, con seis años de investigación, ha determinado que hay homicidio cometido por agentes de los servicios de inteligencia del gobierno de Pinochet.
Hoy, los abogados defensores de los acusados están logrando lo mismo que se hizo contra el juez Juan Guzmán: inhabilitarlo, obtener recursos de amparo y -con muchas probabilidades- dilatar el juicio hasta que se dé la completa confusión sobre lo ocurrido y traiga por consecuencia la impunidad de los culpables. El Mercurio ha hecho una cuidada campaña editorial en este sentido, poniendo en cuestión el desempeño del juez Madrid y ha proclamado la falta de pruebas para configurar el delito cometido.
¿Si está ocurriendo una desconfiguración de la investigación de un juez con el caso de un Presidente, en un juicio emblemático, cuando aún está en el gobierno una Presidenta que ha defendido los derechos humanos, qué podría esperarse de un Poder Judicial en un marco político dominado por gentes que colaboraron con la dictadura militar?
En síntesis, una situación como la descrita, con una hiperconcentración de los poderes públicos y privados en pocas manos, con un Parlamento mayoritariamente de apoyo a la derecha, necesariamente agudizaría las contradicciones con el mundo laboral y con la sociedad civil, con lo que aumentarían considerablemente los conflictos laborales y sociales.
Escenario político con Frei
En primer lugar, la llegada a la Presidencia de Eduardo Frei, se haría sobre la base de un giro de la Concertación hacia la izquierda, porque es de ahí donde obtendrá los votos que permitirían ganar a Piñera. Una continuidad de la orientación poco asertiva tenida en la primera vuelta, lo llevaría directo a la pérdida de la elección. En esto coincide con lo que afirma el comando de la derecha: que la candidatura de Frei se izquierdiza. Efectivamente no le queda otra opción, si desea ganar en la segunda vuelta.
El escenario político de Chile con Frei será complicado por la búsqueda de alianzas en el Parlamento y muy interesante porque este gobierno deberá impulsar profundas reformas tributarias, en educación, en salud y en resguardo de los consumidores de productos y servicios de las poderosas empresas que controlan sectores clave de la economía.
Si Marco Enríquez-Ominami quiere tener una opción de liderazgo, tendrá la oportunidad de hacerlo por vía de los medios masivos, no por el Parlamento, donde no tiene ninguna representación y puede, en momentos precisos, ser importante en el debate nacional si toma la opción de apoyar a Frei o simplemente será un personaje secundario durante los próximos años.
La oposición de la Alianza a Frei será mucho más intensa y aguda que la que ha hecho en todos los precedentes gobiernos de la Concertación, porque el nuevo gobierno de Frei tendrá bases sociales y políticas con posiciones más firmes para regular mejor el mercado y darle un rol más activo al Estado en beneficio del desarrollo social y en desmedro de las utilidades excesivas de los sectores que manejan el capital.
Posiblemente no se logrará reformar la Constitución Política del Estado porque faltará el quórum calificado que se exige para este tipo de decisiones y esto provocará mucho malestar en las fuerzas progresistas que han permitido a Frei su triunfo como candidato.
La fuerte oposición política de la derecha al gobierno de Frei tensionaría los debates en todos los niveles de la sociedad y habrá conflictos entre el gobierno y los empresarios y con los medios de difusión masiva que mantendrán, en su mayoría, una fuerte vigilancia y crítica del mundo político, especialmente cuando se trate de reformas que afectan los intereses empresariales.
Habrá una recomposición de las fuerzas políticas que apoyan o critican al gobierno desde la izquierda (Arrate) , los ecologistas, los humanistas, los comunistas y los sectores que fueron interpretados por Marco Enríquez-Ominami. El comportamiento de la Democracia Cristiana será clave para permitir u obstaculizar la formación del frente democrático y progresista que requiere el nuevo gobierno.
* Periodista y doctor en Comunicación Social
** Sociólogo.
Ambos son académicos de la Escuela de Periodismo de la USACh.




martes, 29 de diciembre de 2009

La derrota del 13 de diciembre

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Luis Correa Bluas
Abogado. Master en Derechos Fundamentales de la Universidad Carlos III de Madrid. Director del Instituto Igualdad.
http://www.igualdad .cl
El 13 de diciembre fuimos derrotados, hubo un ganador: Piñera y hubo un perdedor: Frei.
 
Quienes hemos votado Concertación desde el 5 de octubre de 1988 perdimos frente al candidato de la Alianza por 14 puntos. Debemos apreciar ese dato, de no hacerlo, el 17 de enero próximo será sólo un trámite para la derecha. Pretender sumar, calculadora en mano, los votos de Frei, Arrate y ME-O en primera vuelta y luego concluir que ser más del 44% de Piñera nos asegura el triunfo a las fuerzas de centro y progresistas, es estúpido y ofende nuestra inteligencia.
Esta segunda vuelta, creemos algunos, se puede ganar sumando y evitando a todos aquellos que desde el discurso de la complacencia que dan los años, desde la comodidad y sedentarismo los volvió obesos mórbidos, déspotas y capaces de sostener discursos tan disociados de lo que somos los chilenos y chilenas de hoy, como un vocero que en un acto ya de no ignorancia, sino de falta de lectura, asocia la homosexualidad con la pedofilia, algo que ni él propio Kast podría afirmar sin ruborizarse.
 
En esta segunda vuelta deberemos ser claros. El Presidente Frei impulsó en su mandato la reforma más potente al sistema de justicia después del Código de Bello, ello no se condice con el discurso del mismo vocero flojo de lectura, que  amenaza con acusar constitucionalmente al actual Presidente de la Corte Suprema por señalar algo que en todos los foros especializados se sostiene desde larga data. La puerta giratoria sirvió a Lavín en 1999 y en 2005, hoy es más bien una payasada o franca incompetencia, y entonces a pesar de algunos que posan de progresistas pero desprecian las manifestaciones ciudadanas y las criminalizan, no han tenido el tiempo de leer los informes de la Fiscal Judicial de la Corte Suprema, cuya estatura intelectual es incuestionable, y en los que se lee de manera muy nítida: la vida humana es incompatible en el régimen carcelario chileno.
Suscribo sin reserva con todos y todas que en estos días, lejos de aquellos ansiosos de acreditaciones para estar donde estén las miradas del candidato, rogando algunos y cruzando los dedos los otros que sea electo, más bien pensando en  la matrícula del colegio de las niñitas en marzo. Que para ganar a Piñera, debemos afirmar lo hecho en estos 20 años. Pero no basta, es preciso un Nuevo Pacto Social en que la diversidad sea un valor y el diálogo inclusivo un supuesto de legitimidad.
Si somos capaces de empatizar con aquellos que votaron por opciones de izquierda o liberales, deberemos prometer al pueblo mapuche que ningún niño indígena será asesinado por las Fuerzas Policiales. Que entendemos que su demanda no sólo es legítima, sino que son parte esencial de nuestra historia, nuestro presente y futuro. Que reconocemos que en la construcción del Estado Nación sus derechos fueron conculcados, que les quitamos la tierra, la vida y su dignidad; y que estamos disponibles a discutir un Estatuto de Autodeterminació n en sus territorios ancestrales.
 
Para convocar a aquellos que han votado por ME-O convencidos de un proyecto que mezcla libertades públicas y derechos fundamentales con equidad social, debemos hablar claro, no tartamudear y pronunciar las palabras correctas, no discriminados o excluidos, sino homosexuales, lesbianas, y comprometer los votos que sean necesarios para desde el Ejecutivo garantizarles un Estatuto de Derechos, deberemos entender que la diversidad es un valor esencial en la democracia, que no basta dos hombres de la mano en una franja o dos mujeres dándose un beso en otra, pues sabemos que eso no es más que la repetición sosa de alguna teleserie que incluyó a homosexuales en su libreto. Esta vez habrá que ser claros, homosexuales y lesbianas tienen derechos no sólo a no ser discriminados, sino el derecho a ser reconocidos y a no más invisibilizació n. Y decir que valoramos cuando dos mujeres o dos hombres deciden hacer su vida en común y que esperamos lo hagan abiertamente.
Que sabemos que no basta con hablar de educación pública de calidad, sino que la debemos asegurar, que estamos dispuestos a destinar recursos del 10% de las ventas del cobre para  fomentar la investigación en ciencias exactas y tecnología. Que sabemos que estamos en deuda. Que nuestra la dependencia de la matriz energética nacional se debe a la falta de voluntad por décadas de fomentar la investigación de los centros especializados de nuestra Universidad Pública, deuda que habrá que saldar para poder usar el ticket de la OCDE en serio y no sólo en eventos sociales.
Que nos sentimos avergonzados de la distancia entre los colegios privados en que se educa la élite y los liceos y escuelas públicas que acusan su abandono. Que la deuda histórica con los profesores no es una cuestión de números, es la voluntad manifiesta que queremos que éstos impartan clases en Chonchi, Putre, La Pintana o Chol-Chol, y que sean los mejores, para que tenga sentido, que los niños son el futuro de Chile, y que cuando decimos eso hablamos precisamente de los niños de Pudahuel o Puerto Saavedra y no solo de aquellos que han tenido la fortuna de nacer en una cuna en el sector oriente de Santiago.
Esta segunda vuelta, se ganará en las calles, pero se ganará hablando claro y sin atarantarse con las palabras y para ello deberemos sumar de manera honesta a aquellos que no votaron por la opción mas conservadora de la Concertación, le deberemos decir a la clase media que el impuesto tope del 42% no se condice con aquél que pagan las empresas, que la idea de ME-O y Arrate de discutir la estructura tributaria cuenta con nuestro apoyo.
No ganaremos con discursos fofos, con analistas de calculadora, con aquellos que sonreían, probablemente por exceso de ravotril, el 13 de diciembre, cuando muchos sabíamos que nos habían golpeado, tampoco con quienes no estén dispuestos a mayor democracia en los partidos y menos con aquellos que intentaron dar golpes de Estado en éstos, pues muchos de ellos, parlamentarios electos, ganaron cuales caudillos de los años cuarenta cobrando nuevos y viejos favores.
Frei. No sus asesores, publicistas, voceros, peluqueros, maquilladores, sastres o tramoyas, tiene la palabra. Convocar a los ciudadanos de izquierda, liberales y progresistas que votamos por Frei, Arrate y ME-O a garantizar un Nuevo Trato. Queremos ver el 11 de marzo una ministra de Educación lesbiana, un ministro del Interior ordenando el retiro de las fuerzas policiales de Angol y Ercilla y negociando un Estatuto de Autonomía con el Pueblo Mapuche. Un ministro joven en la Segpres, enviando sin vacilar la nulidad de la Ley de Amnistía como lo ordenó la Corte Interamericana en el caso Almonacid. Una ministra de Medio Ambiente que no tolere más que la mierda de toda la ciudad vaya a parar a las poblaciones de la periferia de Santiago. Un ministro de Hacienda decidido a modificar la estructura tributaria de los grandes capitales y un Presidente convocando a una Nación desde la diversidad a una Asamblea Constituyente. Si Frei logra hacernos ver que ese Chile si es posible, entonces, derrotaremos a la derecha el 17 de enero.
 

lunes, 28 de diciembre de 2009

UNA REFLEXIÓN DE JORGE COULON, INTILLIMANI

Esta es una carta reflexiva de Jorge Coulon, integrante del Inti Illimani, que se debe leer y comentar,

La elección que se nos presenta el 17 de Enero del 2010 es una nueva elección. La del 13 de Diciembre del 2009 ya pasó y las urnas dieron su veredicto. Los análisis son muchos, necesarios y apasionantes. Hagámoslos y saquemos nuestras conclusiones, yo mismo me siento tentado de entrar en ellos, creo que es un resultado que deja pocos vencedores, entre esos pocos sin duda el PC es el más evidente, también, evidentemente, los electos a los cargos a que postularon y en cierta medida el pueblo de Chile que asiste al fin de una era.

Digo en cierta medida porque siempre es bueno poner fin a largos períodos de inmovilidad que llevan necesariamente a la descomposició n, las aguas deben correr para mantenerse vivas y ser fuente de vida, las aguas estancadas son fuente de enfermedades. .. el fin de un período de estancamiento abre la posibilidad de renovación del aire, del ambiente, es la posibilidad de un mejoramiento.

Pero así como el paso del tiempo no es sinónimo de progreso, los cambios en si mismos nada quieren decir, el futuro es un ejercicio de construcción permanente y depende de las acciones humanas, el futuro será mejor sólo si lo hacemos mejor, el futuro en si es una idea abstracta, carente de significado.

La elección pasó, ahora lo único que está en juego es si le vamos a entregar Chile a la derecha.

Me parece ecuchar ya la avalancha de argumentaciones, yo mismo podría argumentar al infinito, Frei ya gobernó y privatizó todo lo que pudo, la concertación no se diferencia mucho de la derecha, que Escalona, que la ministra Jimenez, que Harboe, que Shilling, que los profesores, que la salud...

Si, todo eso y mucho más, pero yo no facilitaré que la derecha asuma el gobierno de Chile, no votaré o dejaré de votar para permitir que Cardemil vuelva al gobierno, que Novoa vuelva al Gobierno, que el patrón Larraín sea ministro, que Flores y Shaulsson sean ministros... Para mi no es lo mismo, no quiero mejorarme de una uña encarnada cortándome el pie.

Nunca pensé que ME-O pasaría a segunda vuelta, no me gustó su aventura personalista que a quien más dañó fue sin duda a la izquierda, a los que queremos una izquierda fuerte, seria, capaz de condicionar la vida nacional a favor de la justicia social, pero si por un extraño caso fuera ME-O el que enfrentara a Piñera yo habría estado contra Piñera, contra lo que el representa, contra el ejército de espectros que lo acompaña, contra la sombra de Pinochet y su aliento a sepultura.

Por eso es que la pregunta a ME-O no es si endosa sus votos o no, no tendría ninguna posibilidad de hacerlo, la pregunta es si él, personalmente, va a votar o no a favor de la derecha.

La derecha saca cuentas alegres para la tele, su triunfalismo es instrumental y propagandístico, ellos saben que el 44% que obtuvieron en la primera vuelta es inferior a los resultados en primera vuelta de Lavín frente a Lagos y la suma de los dos frente a Bachelet... ellos saben que mucho más allá no van a llegar, a menos que convenzan a un sector de que hay que votar nulo y a menos que hagan creer a los muchos descontentos de la concertación que habemos en Chile que la elección del 17 es entre Frei y otro...

El 17 de Enero se plebiscita si le entregamos Chile a la derecha, no habrá otras opciones en el voto... y a eso hay que responder, Si o No...

escrito por Jorge Coulon

publicado en www.lalegua. cl

Ni Nulo. Ni Blanco

Por Álvaro Cuadra
El Mapocho, sábado 26 de diciembre de 2009
 
El actual proceso electoral ha decantado finalmente dos candidaturas que reeditan la clásica oposición entre la Concertación y la Alianza de derecha. Tal oposición, insistamos, no es novedosa. Lo inédito de estas elecciones es el contexto político en que se inscribe la dicotomía a la que asistimos. El país ha sido testigo de una clara división en las filas del oficialismo, lo que pone en riesgo la continuidad del conglomerado gobernante.
La candidatura ME-O ha sido un terremoto mayor en la Concertación de Partidos por la Democracia, cuyo epicentro es el Partido Socialista. La candidatura del díscolo parlamentario nace de las tensiones al interior de su partido, trizadura que se extendió rápidamente al resto de la coalición gobernante. Se trata, en estricto rigor, de una voz socialista disidente y crítica hacia los actuales dirigentes de su partido, en primer lugar, y hacia los mandos de los otros partidos, en segundo lugar. Esta crisis del “progresismo” es más un síntoma que la causa de la encrucijada presente que enfrenta el proyecto concertacionista.
Lo único claro del actual panorama político es que una Concertación dividida favorece las pretensiones de derecha. La posibilidad de un triunfo de Sebastian Piñera, en enero próximo, no sería tan sólo un paréntesis o un retroceso temporal del proyecto democratizador iniciado hace veinte años. Dicho en términos abstractos: un eventual triunfo de la derecha en Chile, inaugura un nuevo vector político e instala un “horizonte de sucesos” que estatuye su propio espacio judicativo. Un gobierno de la derecha supone el inicio de un proceso destinado a reconfigurar el imaginario histórico social que bien pudiera extenderse mucho más allá de un periodo presidencial.
Para los sectores comprometidos con una profundizació n de la democracia,  un triunfo de la derecha significa la connivencia explícita entre el gran capital y el Estado, una fórmula adversa a los intereses de los miles de empleados y trabajadores que forman la mayoría de la sociedad chilena. Como sabemos muy bien, hasta el presente la derecha ha sido más bien el “problema” y no la “solución” a las demandas legítimas de los más diversos sectores sociales. La derecha ha sido un obstáculo objetivo para implementar reformas sustanciales en cuestiones tan sensibles como Derechos Humanos, Legislación Laboral, Regulación Medioambiental, Fiscalización a los Fondos Previsionales, sólo por mencionar algunos.
Si bien el actuar de la Concertación durante estos años no ha sido notable, no es menos cierto que el de la derecha ha sido mucho peor. Abusando de una Constitución hecha a su medida, protegiendo y amparando a civiles y uniformados que violaron derechos fundamentales de los ciudadanos, con el control casi absoluto de los medios y con la gestión monopólica del orden económico, han convertido a Chile en su propio negocio, dejando fuera a millones de compatriotas que siguen con un salario mínimo miserable. En pocas palabras, más allá de su demagogia de última hora, la derecha chilena ha sido enemiga del cambio. Por todo ello, en la próxima elección presidencial no basta con votar nulo o blanco.
 
Álvaro Cuadra
Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS

domingo, 27 de diciembre de 2009

Fulvio Rossi vuelve a criticar conducción del PS y entrega su apoyo a Marcelo Díaz

El senador electo reiteró hoy la necesidad de un "recambio" en las cúpulas del partido, con miras a la elección interna de abril.

por UPI - 27/12/2009 - 17:15

La ausencia de un "espíritu de autocrítica profundo y generoso" fue uno de los mayores problemas que identificó el diputado y senador electo Fulvio Rossi (PS), al referirse este domingo al desempeño de las cúpulas de su partido, presididas por el senador Camilo Escalona.
Rossi reiteró la necesidad de un recambio en la dirigencia del partido, y manifestó su apoyo para que el diputado Marcelo Díaz asuma el liderazgo de la colectividad, y afirmó que el parlamentario es el único que "puede aglutinar de mejor manera este espí­ritu de cambio". Las declaraciones de Rossi se enmarcan en el contexto de las elecciones interna del Partido Socialista, que se realizarán en abril próximo.
Junto con apoyar la opción de Díaz, el senador electo lanzó cuestionamientos a la actual conducción del partido, argumentando que "uno de los problemas que tenemos que enfrentar esta segunda vuelta no es Frei, no es el comando, no son las ideas. El problema son indudablemente conducciones partidarias que se han alejado de la gente, y la gente las percibe como poco inclusivas, poco tolerantes, obsoletas, añejas".
Agregó, además, que "la gente está cansada del cuoteo polí­tico, está cansada de la silla musical, está cansada de estructuras verticales poco transversales, poco inclusivas".
Al respecto, Marcelo Díaz agradeció el apoyo, y aunque precisó que esta no era una iniciativa "en contra" de alguien, aclaró que la intención es levantar nuevos liderazgos. "A juicio nuestro, y a juicio de un importante número de militantes del PS, llegó la hora de un cambio en la conducción del PS".

La Tercera


martes, 22 de diciembre de 2009

Concertación y Juntos Podemos acuerdan sistema de trabajo para segunda vuelta


Los partidos de la Concertación y el Juntos Podemos acordaron un sistema coordinado de trabajo para la campaña de segunda vuelta de la elección presidencial.


En la sede de la Democracia Cristiana (DC) se reunieron este lunes los secretarios generales del PS, Marcelo Schilling, del PPD Alejandro Bahamondes, del Partido Radical Ernesto Velasco y de la DC Moisés Valenzuela; con su pares del Partido Comunista, Lautaro Carmona y de la Izquierda Cristiana (IC) Bernarda Pérez.
Valenzuela manifestó que "las fuerzas políticas progresistas y democráticas hemos concordado trabajar en conjunto bajo las instrucciones del comando de Eduardo Frei para ganar a la derecha el 17 de enero. Como Concertación hemos agradecido la colaboración y disposición del Juntos Podemos con la candidatura de nuestro abanderado. Valoramos y agradecemos el gesto, esta es la unidad de los progresistas de Chile para enfrentar esta tarea tan trascendental para el país" .
La cita sirvió también para analizar los resultados del pacto electoral parlamentario, que fue calificado por Valenzuela como exitoso.
"Hemos logrado el objetivo esencial del acuerdo parlamentario suscrito, que era terminar con la exclusión política, nos hemos felicitado por el acuerdo y el logro del objetivo trazado. Ha quedado demostrado que las barreras culturales, ideológicas y sesgadas que algunos han intentado poner en nuestra sociedad ya no existen. Lo que hoy tenemos es un pueblo más civilizado e integrador que comprende muy bien los fenómenos sociales y políticos" , resaltó.


Visite

lunes, 21 de diciembre de 2009

Carta del Comando de Frei a Jorge Arrate y al Juntos Podemos + Frente Amplio

Doce compromisos por la democratización y el avance social de Chile
Mediante esta carta, expresamos nuestra convicción de seguir adelante con la democratización del país y evitar un grave retroceso conservador en la sociedad chilena.

Continuaremos con el propósito democratizador que tuvo el pacto instrumental entre la Concertación y el Juntos Podemos, para romper la exclusión, de cuyo éxito y avance nos alegramos todos. En esta segunda vuelta presidencial, los invitamos nos acompañen a derrotar a la derecha apoyando la candidatura presidencial de Eduardo Frei Ruiz Tagle-

Expresamos nuestra voluntad política en los siguientes contenidos:

1. Por una Nueva Constitución Política del Estado

Constatamos que las fuerzas de centro e izquierda, han planteado la necesidad de una nueva Constitución para Chile. Unos han propuesto que esto se haga mediante la convocatoria a una Asamblea Constituyente, otros por mecanismos ratificados por la soberanía popular y otros mediante un proceso de diálogo social. Sin embargo, nos parece pertinente declarar que lo central es que aspiramos a que la nueva constitución tenga los siguientes contenidos: garantías sobre la proporcionalidad del sistema electoral que terminen con la exclusión generada por el sistema binominal; garantías sobre el derecho a voto de las chilenas y chilenos en el exterior; posibilidad de los dirigentes sindicales de ser candidatos al parlamento; reformas al Tribunal Constitucional para evitar que este ejerza un carácter co-legislador indebido; mayores facultades de iniciativa parlamentaria de ley; límites al concepto de Estado subsidiario para que no sea una barrera a la política de desarrollo productivo; reestablecimiento del derecho del sector público sobre la constitución de empresas en áreas estratégicas para el desarrollo nacional; reconocimiento del carácter plurinacional y multicultural del Estado de Chile.

2. Por un CODELCO fuerte y de todos los chilenos

Creemos necesario que Codelco mantenga su propiedad 100% en manos del Estado, asegurando de este modo, el rol fundamental de esta gran empresa en el financiamiento de la inversión social en salud, educación, vivienda y seguridad social. Pensamos que se debe fortalecer una gestión de excelencia que asegure su eficiencia, competitividad y sustentabilidad económica y ambiental. Sostenemos que debe fortalecerse la Alianza Estratégica entre los trabajadores y la empresa y de garantizar el pleno cumplimiento de las normas laborales y de seguridad social para los trabajadores contratistas.

3. Por una educación pública de calidad garantizada para todos

Creemos que es indispensable fortalecer la educación pública escolar. Es un imperativo para el desarrollo de Chile, pero también para su avance democrático. Es importante que las reformas que se hagan mejoren la calidad de la educación, pero concordamos que este proceso de reforma debe hacerse escuchando la voz de los estudiantes, padres y profesores, en particular del Colegio de Profesores. Coincidimos en que la educación municipalizada en su estado actual no da para más si no se toman medidas de fondo con un papel más fuerte del Estado, por ende, concordamos avanzar en esa dirección. Es el único modo de igualar las oportunidades entre los que tienen y los que no tienen como pagar sus estudios. Concordamos en la necesidad de establecer un nuevo trato con las instituciones de educación superior estatales; y coincidimos en que este proceso debe hacerse considerando la opinión de la comunidad universitaria y de los rectores de las universidades. Concordamos impulsar, a partir de las universidades del Estado, la creación de una red de centros de formación técnica de carácter público. Y coincidimos en la necesidad de transformar el actual sistema de capacitación en un Sistema de Educación Integrada para los Trabajadores.

4. Por un mejoramiento de la atención en el sistema de salud pública

Tenemos que seguir incrementando la infraestructura hospitalaria y de la salud primaria. Concordamos en la necesidad y asumimos el compromiso de apoyar sostenidamente el incremento en los recursos de salud, hasta lograr una mejora sustantiva en el tratamiento de los pacientes que se atienden en el sistema público. Dichos recursos deben permitir una mejor dotación de especialistas, de equipamiento médico, infraestructura hospitalaria, de insumos y medicamentos. En lo inmediato es necesario contratar durante los cuatro años del gobierno próximo a 1.000 especialistas médicos para operar en los hospitales; crear 50 centros de excelencia clínica de nivel mundial, dotados de las más altas tecnologías en patologías que mayoritariamente no están incluidas en el Auge; igualar el acceso a ambulancias a través de la creación de una red complementaria de acceso universal; incrementar de manera sustantiva la disponibilidad de medicamentos en los consultorios para que las familias de los sectores más vulnerables no tengan que incurrir en mayores gastos para el cuidado de su salud.

5. Por la ampliación de los derechos de los trabajadores

Nos proponemos respaldar y empujar una agenda de reforma laboral como al propuesta por la Central Unitaria de Trabajadores. Es necesario fortalecer la negociación colectiva, la sindicalización, y el cumplimiento efectivo de la Ley de Subcontratación.. También debemos impulsar relaciones laborales más equilibradas; lograr garantías más claras y efectivas a la libertad sindical, así como al derecho a organizarse y a la huelga; generar regulaciones que se hagan cargo de las nuevas realidades laborales como la subcontratación y el trabajo temporal, de las realidades del trabajador agrícola, del temporero y del trabajador subcontratado- Se requiere una puesta al día con los avances del derecho internacional del trabajo; un aumento en las sanciones al abuso patronal; una política de fortalecimiento de los sindicatos; un nuevo régimen de relaciones laborales para los empleados públicos que no discrimine entre trabajadores públicos ni en contra de ellos, pero en diálogo con la Asociación Nacional de Empleados Fiscales; una reforma para fortalecer la protección frente al despido; y el establecimiento del defensor laboral. Finalmente, existe la necesidad de fomentar una política salarial que establezca como objetivo el salario ético para todas y todos los chilenos.

6. Por una recuperación del carácter nacional del agua

El agua es de importancia estratégica para el desarrollo de nuestro país y reconocemos las profundas inequidades que se han generado en torno a su acceso y disponibilidad. Reconocemos que el carácter nacional de uso público del agua no se encuentra adecuadamente garantizado en la institucionalidad actual. Por eso se hace necesario elevar a rango constitucional la disposición del Código de Civil que dispone que todas las aguas son bienes nacionales de uso público; disponer que la ley establecerá el procedimiento de constitución, reconocimiento, transferencia, transmisión, renuncia, extinción, caducidad y pérdida de los derechos de los particulares sobre las aguas; reconocer la facultad de reservar caudales de aguas superficiales o subterráneas, cuando así lo exijan los intereses generales de la nación, la seguridad nacional, la salubridad pública y la conservación del patrimonio ambiental; y establecer un sistema de compensaciones hídricas, que significa que todo proyecto que ingrese al sistema de evaluación de impacto ambiental que demande agua, debe compensarlo o mitigarlo.

7. Por la democratización de los medios de comunicación

Es necesario establecer una política de fomento del dialogo democrático, basado en fondos públicos, sistemas de donaciones y subsidios al crédito para el establecimiento de medios de comunicación sin fines de lucro que permitan que la totalidad de los sectores políticos del país dispongan de medios de comunicación. También se debe crear, a partir de Televisión Nacional de Chile, un Canal Público para asegurar un instrumento público de libre acceso, con contenidos culturales y artísticos que otorgue espacios a todas las formas de pensar y con financiamiento que asegure su funcionamiento. Coincidimos en que una forma para ofrecer mejor programación y de garantizar la diversidad de contenidos y visiones para todos los chilenos y chilenas, es asegurar un mínimo de 50% de producción nacional en su programación. Así también, se debe proveer por parte del Estado un número determinado de frecuencias radioeléctricas, para que organizaciones de base y/o estudiantiles de todo Chile presenten proyectos de radios locales legales y accedan a su implementación y financiamiento a través de los diferentes fondos concursables..

8. Por un país con más equidad y menos discriminación.

Debemos dar nuevos pasos para elevar las pensiones de los chilenos eliminando el efecto que tiene en las pensiones más bajas el descuento del 7% . Es necesario establecer una forma de financiamiento para el desarrollo del deporte en las escuelas públicas y en las poblaciones. Deben incrementarse los recursos destinados a las comunas más pobres. Coincidimos en la necesidad de continuar fortaleciendo el pilar solidario del sistema de pensiones. Requerimos legislar y establecer políticas públicas para eliminar las discriminaciones a los minusválidos. Es necesario colocar la calidad e vida de las familias más desposeídas y de clase media como centro de la preocupación de las políticas de defensa ante la delincuencia y la drogadicción. Finalmente hay que avanzar en la implementación del Convenio 169 de la OIT incluyendo la construcción de un Sistema de Consulta Institucionalizada, que contemple participación ciudadana y que recoja las experiencias de organismos internacionales.

9. Por mayor respecto a los derechos humanos.

Es necesario avanzar en derechos humanos a través del establecimiento de una adecuada institucionalidad de los temas asociados al respeto de todos los derechos humanos. Se debe anular la Ley de Amnistía impuesta por la dictadura; ratificar todos los tratados internacionales de derechos humanos que Chile ha suscrito y que aún no han sido aprobados por el Parlamento; establecer la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad; circunscribir la competencia de la justicia militar a situaciones de guerra y a delitos cometidos en acto de servicio por los uniformados; fomentar la enseñanza del respeto a los derechos humanos en los establecimientos educacionales del país; y de modificar la Ley Antiterrorista para que no tenga el potencial de pasar a llevar los derechos civiles de los ciudadanos.

10. Por mayor respecto a las mujeres.

Hay que fomentar la participación política de las mujeres a través de la aprobación de la Ley de Cuotas que actualmente se tramita en el Congreso Nacional. Debe ser obligatorio que las empresas, especialmente a aquellas como las AFP, donde hay fondos de todos los chilenos, tengan a lo menos un tercio de mujeres en su directorio. Durante el próximo período presidencial se debe cumplir con el mismo criterio en todos los directorios públicos nombrados por el Presidente de la República. También debe ampliarse gradualmente el postnatal para llegar gradualmente a los seis meses y este derecho debe poder ser ejercido de manera compartida entre hombres y mujeres. Hay que fortalecer la fiscalización del correcto pago de las pensiones alimenticias de aquellos padres que viven sin sus hijos. Se debe establecer una política integral y multisectorial para combatir la violencia intrafamiliar que abarque prevención, protección, reparación y atención psicológica, incluyendo justicia eficaz y rehabilitación de víctimas y victimarios. Y tenemos que fortalecer las medidas preventivas respecto de las personas que están con impedimento de acercarse a sus familias o parejas, con el objeto de que no se cometan más femicidios. Finalmente, debemos eliminar las diferencias y discriminaciones que afectan a las mujeres en los planes de salud.

11. Por una país regionalmente integrado y una región en paz.

Chile debe profundizar su participación en las instituciones continentales, regionales y subregionales de integración, con un claro contenido democrático, y debe continuar desempeñando el rol articulador entre las distintas realidades y diseños políticos de nuestro continente. Es necesario fortalecer las nuevas instituciones subregionales y regionales, así como la convergencia entre los diferentes procesos subregionales, como Mercosur y la CAN, con el SICA y los estados del Caribe. Además, debemos promover en UNASUR la construcción de un régimen sudamericano de paz y seguridad cooperativa.

12. Por una mayor protección frente a los abusos financieros.

Es necesario que el Banco Estado se concentre en el fomento productivo, particularmente hacia las pymes y los emprendedores populares, buscando igualar las tasas de interés a las que acceden estas empresas a las de las grandes empresas. Hay que establecer mayor regulación sobre el sector financiero para evitar los abusos en tasas y cobros del retail y supermercados a los consumidores. También es necesario impulsar la prohibición en todos los sectores económicos de los cambios unilaterales de contratos; hacer una reforma profunda para fortalecer el SERNAC, para extender su acción hacia el área financiera e incrementar su presencia en regiones; y fomentar mayores niveles de competencia en el mercado crediticio por la vía de la estandarización regulada de productos.

Esperamos encontrar una positiva acogida a estos planteamientos y que podamos avanzar juntos en hacerlos realidad.

Se despide atentamente en representación del comando Presidencial de Eduardo Frei Fuiz Tagle,


Carolina Tohá Morales